Durante el primer mes del año una nueva figura de la música, específicamente del neo-soul, se abrió pasó en las plataformas de streaming, y con éxito. En Spotify, por ejemplo, la mujer de la que hablamos es una artista verificada que ya va por los 5 millones de oyentes mensuales. Uno de los empujes que recibió Sienna Rose, la persona en cuestión, fue haber aparecido en una publicación de Selena Gomez. Vaya, todo parece ir muy bien para esta artista emergente. ¿Cuál es el problema entonces? Que análisis especializados apuntan a que Sienna Rose no es un ser humano.
El misterio de Sienna Rose
Vamos a ponerlo así: en un comunicado a la revista Rolling Stone, la plataforma de streaming Deezer confirmó que muchos de los álbumes y canciones de Sienna Rose son detectados y marcados como Inteligencia artificial (IA).
Un punto que también no ayuda dispersar las especulaciones que abundan en redes, sobre que Sienna Rose es producto de la IA, es la curiosa biografía que presenta a esta en Spotify. Básicamente el texto la exhibe como una cantante anónima, algo, que como bien señala la revista citada, resulta un movimiento extraño para una artista en el siglo XXI, cuando la visibilidad alimenta la fama.
Y claro, en razón de su anonimato, no podemos encontrar entrevistas, conciertos, redes sociales ni registros públicos de su existencia, aun cuando la presunta artista figura con varios de sus temas en listas de reproducción virales.
La “perfección”, otro signo cuestionable
Ya que la sospecha está en lo alto, críticos y oyentes especializados también han adoptado la postura escéptica hacia el trabajo de Sienna Rose. Uno de sus principales argumentos, aparte de los análisis especializados que apuntan a lo artificial de estas obras, es que todo parece demasiado perfecto. Es decir, las canciones están “muy pulidas”, sin rasgos personales claros ni errores. Esto llama más la atención cuando la “persona” que yace detrás de todo sencillamente se oculta sin dar más razón sobre cómo trabaja o quién le ayuda.
Por lo pronto, Sienna Rose sigue su ascenso con un género musical exigente, pero aparentemente sobreponiéndose a él, a la vez que gana seguidores en todo el mundo.