Estos meses, además de asistir a partidos del Mundial, Nueva York ofrece la oportunidad de ver las obras y musicales recientemente ganadores del Tony, los premios más importantes del teatro estadounidense y que nacieron en 1947 de la mano del American Theatre Wing para celebrar la excelencia teatral. Bautizados en honor a la actriz y directora Antoinette Perry, hoy son un prestigioso galardón internacional.
Qué ver en Broadway
La gran triunfadora de la temporada fue Schmigadoon!, coronada como Mejor Musical. Esta producción, inspirada en la serie de televisión de Apple TV+, consolidó su dominio al llevarse también los reconocimientos a Mejor Libro y Mejor Partitura Original para Cinco Paul, confirmándose como una de las propuestas más atractivas de Broadway.
The Lost Boys es otra gran opción tras conquistar cuatro premios. La historia sigue a una madre y sus dos hijos que buscan comenzar una nueva vida en California, solo para descubrir la oscuridad —y un grupo de vampiros— que se oculta en las sombras de la soleada Santa Carla. Además de destacar por su impresionante diseño escenográfico e iluminación, el musical sobresale por las actuaciones de Shoshana Bean, ganadora como Mejor Actriz de Reparto por su papel de madre resiliente; y del joven Ali Louis Bourzgui, quien obtuvo el premio a Mejor Actor de Reparto.
Otra experiencia imperdible es CATS: The Jellicle Ball, la innovadora reinterpretación del clásico de Andrew Lloyd Webber que fue reconocida con los Tony a Mejor Dirección y Mejor Coreografía. Inspirada en la historia y las leyendas de la escena ballroom de Nueva York, la producción reúne a un elenco diverso cuyas edades abarcan desde los veinte hasta los ochenta años, dando como resultado una de las propuestas más originales.
Aunque no logró llevarse ninguno de los ocho premios a los que aspiraba, Two Strangers (Carry a Cake Across New York) es de las joyas más entrañables de esta temporada. Gracias al carisma y talento de Sam Tutty y Christiani Pitts, este musical acompaña a un optimista británico y a una neoyorquina desencantada en un recorrido por la ciudad que terminará cambiando la vida de ambos.
Finalmente, para los viajeros mexicanos hay un motivo adicional para acercarse a Broadway este verano: ver a Melissa Barrera sobre el escenario. La actriz da vida a Rose en Titaníque, una irreverente parodia de Titanic narrada a través del repertorio de Céline Dion. Con éxitos como “My Heart Will Go On” y una buena dosis de humor, el show se ha convertido en una de las experiencias más divertidas de la cartelera de Broadway.
¿Qué comer cerca de los teatros?
Si bien Times Square y la cercana octava avenida albergan decenas de opciones para comer, algunos de nuestros favoritos son Junior’s, el clásico que desde 1950 mantiene su tradición de servir su legendario cheesecake “al estilo Junior’s”, el cual se ha convertido en el favorito de locales y visitantes.
También celebrando el legado histórico, en Sardi’s podrás ver caricaturas originales de decenas de artistas del teatro, mientras que en Ellen’s Stardust Diner podrás escuchar famosas canciones de Broadway interpretadas en vivo por los meseros.
Para admirar las vistas, puedes reservar un brunch o una cena en Hudson VU. Ubicado sobre las calles de Hell’s Kitchen, este rooftop ofrece panorámicas del skyline de Manhattan y del río Hudson. Al atardecer, cuando la ciudad se tiñe de tonos dorados, se convierte en uno de los escenarios más especiales para brindar, celebrar una ocasión especial o simplemente cerrar una noche de teatro con una de las postales más icónicas de Nueva York.
¿Dónde dormir?
Para aprovechar al máximo una escapada teatral, puedes recargar energías en Tempo by Hilton New York Times Square, situado a unos pasos de Broadway y rodeado de restaurantes, tiendas y algunos de los principales atractivos de la ciudad. Desde aquí también es posible llegar caminando a lugares como Rockefeller Center, Radio City Music Hall o incluso Central Park. El hotel de 46 pisos cuenta con habitaciones con vistas de piso a techo, un gimnasio abierto las 24 horas y una gran terraza con vistas icónicas al corazón de la ciudad.
Otra alternativa es Moxy NYC Times Square, una propuesta contemporánea ubicada entre el distrito teatral y Hudson Yards, a solo cuadras de Penn Station. Además de sus espacios sociales y ambiente vibrante, cuenta con originales conceptos gastronómicos y uno de los rooftops más populares de la ciudad: Magic Hour.
Durante el verano este espacio se transformará en Camp Magic Hour, una instalación inspirada en los campamentos clásicos con fogatas, sillas Adirondack, recuerdos vintage y espectaculares vistas al Empire State Building. La experiencia se complementa con un menú igual de divertido: desde los sliders de lobster roll con mantequilla clarificada y limón hasta el dulce Crème Brûlée French Toast con Nutella, plátano y fresas o el extravagante, y enorme, Super Stack Pancakes coronado con algodón de azúcar y bananas Foster.