Ozzy Osbourne ya no se encuentra físicamente en este mundo, pero dejó detrás de sí música genial, toda clase de excesos, y ahora un reloj que celebra su legado y carisma.
La marca Split Watches apostó por una idea simple pero potente: crear un objeto que no solo celebre a un ícono del rock, sino que también deje algo positivo en el camino. El resultado es una pieza limitada, cuidada al detalle y con una intención clara que va más allá del diseño.
El resultado es “The Ozzy”, una edición especial que toma la figura de Ozzy Osbourne y la convierte en algo tangible, usable y con propósito.
Un reloj con historia propia
“The Ozzy” no es un reloj convencional. Parte de la colección MC de la marca, pero aquí todo gira alrededor de la identidad del músico. Cada pieza está pintada a mano, lo que la vuelve prácticamente irrepetible. No hay dos exactamente iguales, y eso refuerza la idea de exclusividad sin caer en lo ostentoso.
Los guiños son sutiles pero precisos. Las icónicas gafas moradas de Ozzy aparecen integradas en las subesferas, mientras que su cruz ocupa un lugar central a las 12 en punto. A través de la caja transparente, el rotor deja ver su logo, como un recordatorio constante de quién inspira esta edición.
El resultado no es exagerado ni recargado. Al contrario, mantiene una estética sobria, ligeramente cruda, con un acabado que evita lo pulido en favor de algo más honesto. Es un objeto que se siente cercano al espíritu del rock, sin necesidad de gritarlo.
Más que un homenaje
Detrás del proyecto hay una intención clara de impacto. El 100% de las ganancias será destinado a MusiCares, una organización vinculada a la Recording Academy que brinda apoyo en salud, asistencia financiera y bienestar mental a profesionales de la música.
No es un gesto menor. Iniciativas como esta buscan devolver algo a quienes sostienen el ecosistema creativo. La carrera de Ozzy, desde sus días con Black Sabbath hasta su trayectoria en solitario, estuvo marcada por excesos, caídas y reinvenciones, por lo que todo tiene sentido.
El valor del tiempo
Sharon Osbourne, viuda del cantante, lo resume con una frase directa: “el tiempo es lo más valioso que existe”. Esa idea se convierte en el eje conceptual del reloj. No se trata solo de medir horas, sino de recordar su peso.
Con solo 50 piezas disponibles a nivel global y un precio que ronda los 2,960 dólares, “The Ozzy” no apunta al consumo masivo. Es una pieza de nicho, dirigida a quien entiende el contexto, la historia y el mensaje detrás del objeto.
Los fundadores de la marca, Ed Margulies y Dara Amjadi, plantean una filosofía clara: hacer relojes que cuenten algo. “The Ozzy” es un homenaje a uno de los músicos más importantes de la historia del heavy metal, pero también es una pieza funcional, un objeto de colección y un vehículo para apoyar una causa concreta.