El cine tiene una clara obsesión por contar historias dentro de las historias. Y pocas resultan tan atractivas como la de un actor que luchó contra todo para convertirse en leyenda. Ahora, esa misma historia regresa con un nuevo rostro: el de Anthony Ippolito, un joven neoyorquino que ha llamado la atención por su sorprendente parecido con Sylvester Stallone.
Las primeras imágenes de I Play Rocky han bastado para que el mundo voltee a ver al joven actor. No solo por el parecido físico, sino por la forma en que Ippolito parece habitar al Stallone de los años 70. Detrás de esa transformación hay una carrera que, aunque discreta hasta ahora, empieza a tomar forma con este proyecto que puede cambiarlo todo.
¿De qué trata I Play Rocky?
Anthony Ippolito será el encargado de interpretar a un joven Sylvester Stallone en I Play Rocky, una película que apuesta por el metacine para contar el origen de un mito: el rodaje de la mítica película Rocky. El proyecto fue presentado en la CinemaCon por Peter Farrelly, quien dirige la cinta.
Farrelly no es ajeno al éxito. Tras años en la comedia junto a su hermano, dio un giro con Green Book, con la que ganó el Oscar. Ahora apuesta por una historia más íntima: la lucha de un actor desconocido que se negó a ceder su papel más importante. La película llegará a salas en noviembre, coincidiendo con el 50 aniversario de Rocky.
‘I PLAY ROCKY’ will release on November 20, 2026 in theaters for the 50th anniversary of ‘ROCKY’
— DiscussingFilm (@DiscussingFilm) January 28, 2026
The film follows a young Sylvester Stallone & the dramatic journey it took to get ‘ROCKY’ made.
(Source: https://t.co/ziFtycjV89) pic.twitter.com/vqhkQk4REp
Un rostro nuevo con experiencia previa
Aunque su nombre suena reciente, Ippolito no es un improvisado. Ha tenido apariciones en películas como Not Fade Away, Miss Sinclair y Pixels. Sin embargo, su carrera ha sido más bien silenciosa, construida paso a paso.
Uno de sus trabajos más llamativos llegó cuando interpretó a Al Pacino en The Offer, una producción centrada en la creación de la película El padrino. Ahí demostró su capacidad para encarnar figuras icónicas sin caer en la caricatura.
Antes de actuar, incluso tenía un camino prometedor en el béisbol universitario. Ese pasado deportivo no es un dato menor si consideramos la exigencia física y emocional que implica interpretar a un personaje como Rocky Balboa.
Convertirse en Stallone
Lo que más ha sorprendido a quienes ya vieron avances de la película es el nivel de transformación. Ippolito no solo replica los gestos de Stallone, también captura su forma de hablar y esa mezcla de dureza y vulnerabilidad que lo hizo único.
No es una tarea sencilla. Stallone no es solo un actor; es un símbolo cultural. Representa al tipo que insiste cuando todo está en contra, lo cual exige algo más que parecido físico: requiere entender la mentalidad detrás del personaje.
La historia que lo cambió todo
I Play Rocky no solo se centra en la figura de Stallone, sino en el momento exacto en que su vida dio un giro. Antes de la fama, tenía apenas dinero para sobrevivir y llegó a vender a su perro porque no podía mantenerlo.
Todo cambió tras ver una pelea entre Muhammad Ali y Chuck Wepner. Inspirado, escribió el guion de Rocky en tres días. La oferta llegó rápido, pero con la condición de no protagonizar la película.
Stallone se negó. Prefirió arriesgarlo todo antes que ceder su lugar. Esa decisión lo llevó a convertirse en estrella y a ganar millones, además de dos nominaciones al Oscar.
Anthony Ippolito carga ahora con esa historia sobre los hombros. No es solo un papel; es una prueba. Si logra convencer, puede colocarse entre los actores más interesantes de su generación.