Tim Curry murió a los 80 años. El actor británico, recordado por interpretar a Pennywise en It y por convertirse en un icono de la cultura pop gracias a Dr. Frank-N-Furter en The Rocky Horror Picture Show, falleció en su casa de Los Ángeles.
La muerte fue confirmada por Marcia Hurwitz, su representante y amiga de muchos años. Hasta ahora no se ha dado a conocer oficialmente la causa de muerte de Tim Curry.
La noticia marca el final de una carrera que durante más de cinco décadas pasó por el cine, el teatro, la televisión y el doblaje. Curry tenía la rara capacidad de aparecer durante unos minutos en pantalla y convertirse en lo primero que recordabas de una película. Para una generación fue Frank-N-Furter. Para otra, Pennywise. Y para millones que crecieron viendo Mi pobre angelito 2, siempre será el señor Hector persiguiendo a Kevin McCallister por los pasillos del Plaza Hotel.
¿De qué murió Tim Curry?
Hasta el momento no se ha revelado una causa oficial de muerte.
Lo que sí se sabe es que la salud de Tim Curry había cambiado considerablemente desde que sufrió un accidente cerebrovascular en 2012, que afectó su movilidad y lo llevó a utilizar una silla de ruedas. A partir de entonces redujo considerablemente sus apariciones frente a cámara, aunque siguió trabajando como actor de voz y participando ocasionalmente en eventos públicos.
El accidente cerebrovascular nunca consiguió apartarlo completamente de su carrera. Curry continuó grabando voces, apareciendo en convenciones y manteniendo contacto con los seguidores que durante décadas habían convertido sus personajes en parte de la cultura popular.
En 2025 incluso habló públicamente sobre el episodio durante un evento relacionado con The Rocky Horror Picture Show. Su movilidad era limitada, pero su característico sentido del humor seguía intacto.
Por ahora, cualquier relación directa entre aquel accidente cerebrovascular y su muerte sería especulación.
Tim Curry fue Pennywise mucho antes de las nuevas películas de It
Aunque su carrera es mucho más extensa, millones de espectadores recuerdan a Tim Curry por una imagen muy específica: un payaso asomándose desde una alcantarilla.
En 1990 interpretó a Pennywise en la miniserie televisiva It, adaptación de la novela de Stephen King. Casi tres décadas antes de que Bill Skarsgård retomara el personaje en las películas modernas, Curry ya había conseguido convertirlo en una de las imágenes más inquietantes del terror.
Y lo hizo sin depender demasiado de grandes efectos visuales.
Su Pennywise podía pasar de lo ridículo a lo siniestro prácticamente con una sonrisa. El maquillaje ayudaba, evidentemente, pero buena parte del miedo estaba en Curry: en la voz, los ojos y esa forma de parecer perfectamente amigable hasta dejar de serlo.
La interpretación terminó siendo tan reconocible que, incluso después de las nuevas adaptaciones cinematográficas de It, su versión de Pennywise continúa siendo una referencia para los seguidores de Stephen King y del cine de terror.
The Rocky Horror Picture Show lo convirtió en un icono
Pero antes de Pennywise llegó el personaje que cambió definitivamente su carrera.
Tim Curry interpretó a Dr. Frank-N-Furter primero sobre los escenarios y posteriormente en la película de 1975 The Rocky Horror Picture Show.
La cinta no nació como el enorme fenómeno cultural que conocemos actualmente. Su crecimiento ocurrió con el paso del tiempo, especialmente gracias a las funciones de medianoche, donde el público comenzó a disfrazarse, repetir diálogos y participar activamente durante las proyecciones.
Curry quedó en el centro de todo aquello.
Su interpretación exagerada, seductora, divertida y completamente impredecible ayudó a convertir la película en uno de los grandes títulos de culto del siglo XX. Décadas después de su estreno, resulta prácticamente imposible separar a Rocky Horror de su rostro.
El papel también demuestra algo que terminaría definiendo su carrera: Curry nunca necesitó interpretar personajes convencionales.
De hecho, parecía funcionar mejor cuanto más extraño era el personaje.
De Mi pobre angelito 2 a Clue: las películas de Tim Curry que probablemente recuerdas
Una de las razones por las que la muerte de Tim Curry ha resonado entre generaciones tan diferentes es que estuvo presente en muchísimas películas que terminaron convirtiéndose en clásicos.
En Home Alone 2: Lost in New York, conocida en México como Mi pobre angelito 2: Perdido en Nueva York, interpretó al señor Hector, el concierge del Plaza Hotel que comienza a sospechar que Kevin McCallister no debería estar hospedándose solo.
Era un personaje secundario, pero Curry consiguió algunas de las escenas más memorables de la película simplemente levantando una ceja o sonriendo frente a Macaulay Culkin.
También fue Wadsworth en Clue, Darkness en Legend de Ridley Scott y Long John Silver en Muppet Treasure Island.
A eso se suma una enorme carrera como actor de voz y su trabajo en Broadway, donde recibió tres nominaciones al premio Tony.
Su filmografía es de esas que uno revisa después de muchos años y descubre que probablemente escuchó o vio a Tim Curry muchas más veces de las que pensaba.
Tim Curry murió, pero sus personajes van a seguir apareciendo en nuestras pantallas
Es fácil decir que un actor era “irrepetible” cuando muere. Con Tim Curry, la palabra tiene bastante sentido.
Hollywood ya encontró otro Pennywise. Rocky Horror tuvo una nueva adaptación. Home Alone continuó con diferentes películas y protagonistas.
Pero ninguno de esos proyectos necesitaba realmente encontrar a “otro Tim Curry”.
Su atractivo estaba precisamente en que parecía imposible de clasificar. Era demasiado teatral para ser simplemente un actor de cine, demasiado divertido para convertirse únicamente en un villano y demasiado extraño para encajar en la idea tradicional de una estrella de Hollywood.
Tim Curry murió a los 80 años, pero deja detrás una colección de personajes que siguen funcionando décadas después de haber sido creados.
Para algunos siempre será Frank-N-Furter.
Para otros, el Pennywise que hizo que mirar una alcantarilla nunca volviera a ser exactamente lo mismo.
Y para quienes crecieron viendo a Kevin McCallister perderse en Nueva York, bastará una sonrisa del concierge del Plaza para reconocer inmediatamente a Tim Curry.