Crystal Lake, la nueva serie precuela del universo de Friday the 13th, ya está disponible y llega con una promesa difícil de ignorar para los fans del terror: regresar al momento anterior a Jason Voorhees, antes de la máscara de hockey, antes de la fama y antes de que Crystal Lake se convirtiera en sinónimo de muerte.
La serie, producida por A24 para Peacock, está creada por Brad Caleb Kane y protagonizada por Linda Cardellini como Pamela Voorhees, la madre de Jason. Los ocho episodios se estrenaron el 15 de octubre.
Pero el verdadero atractivo está en que la historia no empieza con Jason como asesino. Empieza con una madre destruida por una pérdida.
Pamela Voorhees ahora es el centro de la historia
En la película original de 1980, Pamela aparecía como la gran revelación detrás de los asesinatos en Camp Crystal Lake. Su motivación nacía de la muerte de su hijo Jason, quien se había ahogado años antes mientras los consejeros del campamento no estaban prestando atención.
Crystal Lake toma precisamente ese fragmento y lo convierte en el punto de partida de toda una serie. Pamela es presentada como una madre soltera incapaz de superar la muerte de su hijo, mientras la llegada de dos extraños interesados en su pasado comienza a alterar nuevamente la vida del pueblo.
La serie intenta responder una pregunta que las películas originales apenas exploraron:
¿Quién era Pamela Voorhees antes de convertirse en la mujer que conocimos?
Jason todavía no es el monstruo de la máscara
Ese cambio de perspectiva también permite volver a Jason desde un lugar mucho más humano.
En esta etapa sigue siendo el niño enfermizo que vive con su madre y cuya muerte termina desencadenando la tragedia posterior. Incluso antes del estreno, A24 mostró una recreación del momento en que Jason se ahoga mientras los consejeros deberían estar vigilándolo.
La serie utiliza esa tragedia como punto de partida para ampliar la mitología de los Voorhees, introduciendo además nuevos personajes y secretos familiares que no habían formado parte de la historia original.
Y ahí aparece uno de los riesgos más interesantes de Crystal Lake. No está simplemente rellenando espacios.
Está reescribiendo y ampliando partes del canon de Friday the 13th.
Crystal Lake quiere que volvamos a mirar el original
Quizá por eso la serie funciona mejor cuando se entiende como una nueva puerta de entrada a la franquicia.
Durante décadas, Jason terminó eclipsando prácticamente todo lo demás. La máscara de hockey, el machete y su capacidad aparentemente infinita para regresar terminaron convirtiéndose en símbolos universales del slasher.
Pero la película original era distinta. Jason ni siquiera era todavía el asesino principal. Su madre lo era.
Crystal Lake regresa precisamente a ese punto para recordar que antes del monstruo existió una tragedia, una familia y una mujer cuya historia siempre estuvo escondida detrás de la máscara de su hijo.
Y esa quizá sea la verdadera razón para regresar otra vez al lago: antes de preguntarnos cómo nació Jason Voorhees, Crystal Lake quiere que entendamos qué tuvo que romperse para que pudiera existir.