En el epicentro global del diseño, Milán, la firma Bvlgari presentó Eclettica, una propuesta que no solo exhibe piezas, sino que plantea una conversación directa entre la alta joyería y el arte. El evento reunió a una alineación de figuras internacionales que elevó el momento a espectáculo: Dua Lipa, Anne Hathaway, Jake Gyllenhaal, Priyanka Chopra Jonas, Liu Yifei y Kim Ji-won.
La colección despliega más de 160 nuevas creaciones dentro de un universo más amplio de cerca de 650 piezas, que incluyen alta joyería, relojes de alta gama, bolsos exclusivos y fragancias. Aquí no hay una simple exhibición sino una estética donde cada objeto se combina en manifestaciones que incluyen pintura, escultura y arquitectura.
Villa Arconati: un escenario casi teatral
El punto de partida fue Villa Arconati, un espacio histórico conocido como el “pequeño Versalles de Milán”. En este entorno, inspirado en los estudios de Leonardo da Vinci, se llevó a cabo la cena de gala y el desfile de alta joyería.
La experiencia fue diseñada como un recorrido sensorial dividido en tres actos. Cada sala interpretó uno de los lenguajes clave de Eclettica:
- Pintura, en la Sala di Fetonte, donde los frescos y los colores replicaban la intensidad de las gemas.
- Escultura, en la Sala del Paesaggio, explorando volumen, textura y movimiento.
- Arquitectura, en el Salón Rococó, donde espejos y estructuras multiplicaban la luz y el espacio.
La propuesta gastronómica estuvo a cargo de Viviana Varese, quien diseñó un menú que acompañaba este concepto artístico de forma progresiva.
Eclettica: piezas que funcionan como obras de arte
En el núcleo de la colección destacan más de 50 piezas de alto valor, 14 creaciones transformables y nueve obras maestras bajo la categoría Capolavori. Estas últimas funcionan como manifiestos creativos de joyas que adornan, pero que también cuentan historias visuales inspiradas en disciplinas artísticas.
El showroom: el lujo íntimo del diseño milanés
La experiencia continuó en Villa Necchi Campiglio, una residencia icónica de los años 30 diseñada por Piero Portaluppi. Este espacio, hoy parte del patrimonio del FAI, fue transformado en un showroom que reinterpretó el clásico salotto milanés.
Aquí, la propuesta se volvió más íntima y curatorial. La arquitectura se mezcló con materiales nobles, la escultura tomó forma en mármol y la pintura envolvió los espacios con detalles artesanales. Destacaron las intervenciones del artista Riccardo Gatti, con esculturas en mármol de Carrara y pan de oro, así como una obra pictórica de Beatrice Bonafini que reinterpretó el espíritu de la colección.
El espacio se enriqueció con textiles de Rubelli y piezas seleccionadas por Nilufar Gallery, creando un entorno donde cada elemento sumaba capas de significado.
Eclettica no se limita a presentar objetos de lujo, sino un statement sobre el presente del diseño. Bvlgari apuesta por una visión donde la joyería deja de ser únicamente ornamental para convertirse en una forma de expresión artística total.