La idea del “gentleman” ya no se parece a la de hace décadas. Hoy, el hombre elegante no solo cuida su apariencia o domina ciertos códigos de estilo; también proyecta seguridad, disciplina y una actitud abierta hacia el cambio. Con esa visión bajo el brazo, Givenchy presenta una nueva interpretación de su universo olfativo: Gentleman Society Eau de Parfum Sport, una fragancia que apuesta por el movimiento, la intensidad y una masculinidad mucho más contemporánea.
El lujo encuentra velocidad
Para esta nueva etapa, Givenchy eligió como rostro a Pierre Gasly, uno de los pilotos más reconocibles de la parrilla actual de Formula 1. Su imagen refleja al hombre competitivo, enfocado y capaz de combinar alto rendimiento con sofisticación. La campaña gira en torno a esa visión: la velocidad como estilo de vida y el trabajo en equipo como una nueva forma de elegancia.
La propuesta olfativa se construye sobre una frescura intensa, pero con una base más profunda de lo que suele ofrecer un perfume deportivo. La perfumista Karine Dubreuil Sereni diseñó una composición que abre con un acorde cítrico muy marcado, construido a partir de cuatro tipos de limón italiano recolectados en distintas estaciones del año.
El resultado es una salida luminosa y enérgica, casi inmediata. Después, el aroma cambia de registro y entra en un terreno más sofisticado: notas florales como narciso e iris se mezclan con maderas frías, sándalo y vetiver, creando una sensación más seca y elegante.
En el fondo aparece el musk, que aporta permanencia y una estela limpia, sensual y moderna. Es una fragancia que busca funcionar tanto en un contexto casual como en uno más formal, sin perder ese sello atlético que le da nombre.
El frasco también cambia de ritmo
Gentleman Society Eau de Parfum Sport mantiene la silueta reconocible de la línea, pero incorpora detalles que remiten directamente al mundo del automovilismo. El degradado negro en el vidrio permite ver parcialmente el líquido interior, mientras que el emblema metálico de las 4G refuerza la conexión con la estética de un coche de carreras.
El detalle más llamativo está en el rojo intenso de la palabra “Sport”, un detalle que transmite velocidad y tensión, como una línea de salida justo antes del arranque.
Givenchy apuesta por una idea clara enfocada en que la elegancia ya no es estática. Tiene que ver con avanzar, asumir riesgos y mantenerse en movimiento. La colaboración con Pierre Gasly refuerza esa narrativa. El piloto no solo representa éxito individual, sino también el espíritu colectivo que la campaña subraya constantemente.