Una simple entrega médica se convierte en una carrera desesperada en medio de una ciudad tomada por el horror. Esto es lo que nos plantea la película de terror Resident Evil: Noche cero, que se centra en Bryan, un mensajero que acepta transportar un misterioso paquete hasta el Hospital General de Raccoon City sin imaginar que lleva en sus manos la posible salvación de miles de personas.
Bryan no es un soldado ni un experto en criaturas sobrenaturales. Es un hombre común que se ve obligado a correr, esconderse y pelear mientras descubre poco a poco qué está ocurriendo. Esa falta de preparación hace que cada encuentro con un grupo de infectados resulte todavía más peligroso. Y cuando parece que su misión finalmente tendrá un desenlace heroico, la película cambia por completo lo que vemos.
¿Qué llevaba realmente Bryan en el paquete?
Al principio, Bryan recibe el encargo de entregar un paquete al hospital. Todo apunta a que se trata de un órgano destinado a un trasplante médico, pero el contenido es mucho más importante.
Después de atravesar una serie de encuentros violentos con infectados y criaturas mutantes, Bryan descubre que el paquete contiene la fórmula necesaria para producir una cura contra el brote que está destruyendo Raccoon City.
Bryan descubre demasiado tarde que él también está infectado
En la primera parte de la película Bryan intenta ayudar a una mujer aparentemente infectada, presencia la muerte de un policía y termina enfrentándose a ella cuando se vuelve contra él.
Después encuentra refugio en una casa abandonada, pero tampoco ahí consigue escapar del brote. Una criatura mutante lo ataca y la mujer regresa transformada, dando inicio a una persecución que termina llevando al protagonista hasta una Raccoon City prácticamente destruida.
Uno de los momentos más inquietantes ocurre cuando Bryan encuentra a una niña que aparentemente necesita ayuda. La situación cambia cuando descubre que algo extraño está creciendo en sus piernas. La niña muta, lo muerde y deja al protagonista expuesto al mismo virus que está acabando con la ciudad.
Bryan todavía no sabe exactamente qué le está sucediendo, pero comienza a comprender que el tiempo se le está terminando.
¿Quiénes son Paul y Maxine y qué le revelan a Bryan?
Paul y Maxine, interpretados por Paul Walter Hauser y Kali Reis, aparecen como miembros de Umbrella y son quienes finalmente explican la verdadera naturaleza de la misión. Bryan no está transportando un simple órgano: lleva la fórmula que podría detener el brote.
Cada minuto importa porque el protagonista no solamente debe llegar al hospital con el paquete, sino hacerlo antes de que la infección termine por destruirlo.
Sin embargo, Paul y Maxine no consiguen llegar hasta el final. Una criatura los ataca y ambos mueren, dejando nuevamente a Bryan solo frente a una ciudad infestada.
Después de escapar por las alcantarillas y llegar a la zona del estacionamiento del hospital, Bryan observa cómo la infección avanza rápidamente por su cuerpo.
Antes de continuar, decide grabar un mensaje para Michelle, su novia, quien además está embarazada. Es uno de los momentos más humanos de una película dominada hasta entonces por persecuciones, sangre y mutaciones.
Un investigador que se encuentra en la azotea del hospital logra comunicarse con él y le explica que debe llevar la fórmula hasta ellos. Para conseguirlo, Bryan tendrá que atravesar un edificio repleto de criaturas.
¿Cómo consigue Bryan llegar hasta la azotea?
La última parte de la película convierte el hospital en el escenario de una carrera contrarreloj. Bryan avanza por elevadores y escaleras mientras las criaturas infectadas aparecen a su alrededor.
Entonces vuelve a encontrarse con la mujer del principio, pero ya no es la misma criatura. Ahora está fusionada con otros cuerpos y convertida en una enorme masa de carne que bloquea el camino del protagonista. Bryan queda atrapado y prácticamente sin fuerzas, pero consigue utilizar el propio edificio para empujar al monstruo hacia el exterior.
El virus avanza y su cuerpo comienza a perder la batalla, pero finalmente consigue llegar a la azotea y entregar la fórmula a los investigadores de Umbrella. La misión, al menos en apariencia, ha terminado.
La cura finalmente funciona, pero Bryan no alcanza a recibirla
Los científicos consiguen sintetizar el antídoto y solicitan el apoyo de la Guardia Nacional. Todo indica que el sacrificio de Bryan finalmente tendrá sentido, pero Bryan sucumbe al virus antes de que puedan administrarle la cura.
La infección lo transforma violentamente y el hombre que vimos al principio desaparece para dar paso a una criatura extremadamente poderosa. En medio de la mutación, Bryan ataca a los científicos y acaba con varios de ellos.
El único investigador que permanece con vida intenta inyectarle el antídoto, pero no lo consigue. Durante el forcejeo, el frasco cae desde la azotea y se pierde.
¿Qué significa el final de Resident Evil: Noche cero?
El final deja una situación deliberadamente incompleta: la cura existe, pero el único antídoto disponible se perdió.
Eso significa que el sacrificio de Bryan permitió descubrir una solución al brote, pero no garantiza que esa solución pueda utilizarse nuevamente. Los científicos saben cómo producirla, pero todo se complica después de la muerte de casi todo el equipo y la pérdida de la muestra.
Al mismo tiempo, existe un problema todavía mayor: Bryan sigue vivo, pero ya no como el hombre que comenzó la película. En los últimos minutos aparece convertido en una enorme criatura mientras los helicópteros militares rodean el edificio. La película termina sin mostrar qué ocurre después con él.
Ese cierre abre dos líneas para una posible continuación: recuperar la fórmula de la cura y encontrar una manera de detener a Bryan.
¿El final prepara una secuela? Todo apunta a que sí. Por ahora, Resident Evil: Noche cero termina con una de las ideas más crueles de la franquicia: Bryan consigue llevar la cura hasta quienes pueden fabricarla, pero llega demasiado tarde para salvarse a sí mismo-
Queda claro que el verdadero problema... apenas comienza.