Uno de los festivales más importantes en la historia del heavy metal nació a partir de un rechazo. En 1995, cuando Ozzy Osbourne buscaba regresar a los escenarios después de un retiro que duró apenas unos años, el festival Lollapalooza rechazó su participación con un argumento contundente: lo consideraban una figura del pasado. La respuesta de su esposa y representante, Sharon Osbourne, fue crear un espectáculo propio. Así nació Ozzfest.
Durante más de dos décadas, el festival se convirtió en una plataforma fundamental para el metal, reunió a bandas consagradas y dio espacio a nuevas generaciones de músicos. Su regreso a México en 2027 representa una oportunidad para recordar cómo comenzó esta historia.
¿Por qué rechazaron a Ozzy Osbourne?
Después de anunciar su retiro en 1992, Ozzy Osbourne comenzó a extrañar los escenarios. Aunque algunos problemas de salud habían puesto en duda la continuidad de su carrera, el músico británico todavía tenía mucho que ofrecer. En 1995, con 46 años, decidió buscar una oportunidad para volver a tocar en vivo.
Sharon Osbourne propuso su participación en Lollapalooza, el festival fundado por Perry Farrell en 1991. Sin embargo, los organizadores consideraron que Ozzy ya no encajaba con la identidad del encuentro musical. Según recordó el propio cantante en sus memorias I Am Ozzy, llegaron a describirlo como un dinosaurio.
Lejos de aceptar el rechazo, Sharon encontró una alternativa: organizar un festival dedicado exclusivamente al heavy metal. Si no había espacio para Ozzy en Lollapalooza, él tendría su propio escenario.
Ozzfest convirtió el rechazo en una oportunidad
La primera edición de Ozzfest se celebró en octubre de 1996, con dos fechas en Phoenix y Los Ángeles. El cartel reunió a Ozzy Osbourne con bandas como Slayer, Danzig, Sepultura, Biohazard, Fear Factory, Neurosis y Coal Chamber, entre otras.
El resultado superó las expectativas. Miles de seguidores asistieron a las presentaciones y demostraron que existía un público dispuesto a respaldar una propuesta centrada en los sonidos más pesados del rock.
La idea también tenía un propósito importante: ofrecer oportunidades a grupos que no encontraban espacio en los grandes festivales ni en los circuitos comerciales. Ozzfest reunió a esas bandas y les permitió presentarse ante audiencias mucho más numerosas.
Black Sabbath y Pantera impulsaron su crecimiento
En 1997, Ozzfest dejó atrás su formato inicial de dos fechas y se convirtió en una gira nacional por Estados Unidos. Una de sus principales atracciones fue la reunión de Black Sabbath, aunque sin el baterista original Bill Ward. También participaron Marilyn Manson y Pantera, dos nombres fundamentales del metal de aquella época.
La presencia de Ozzy también adquirió una nueva dimensión. Además de ser una leyenda del género, se convirtió en una figura capaz de impulsar a músicos jóvenes y conectar distintas generaciones de seguidores.
Para bandas como Coal Chamber, participar en el festival significó una oportunidad decisiva para ampliar su público y formar parte de un movimiento que estaba recuperando fuerza.
Un festival que defendió la identidad del metal
A diferencia de otros encuentros musicales que apostaban por combinar distintos géneros, Ozzfest mantuvo una identidad clara durante toda su historia. Su programación estuvo dedicada al heavy metal y sus distintas vertientes, desde el thrash y el groove metal hasta el nu metal y los sonidos más extremos.
Esa personalidad fue una de las claves de su éxito. Entre 1996 y 2018, el festival presentó a algunas de las bandas más importantes del género y ayudó a consolidar carreras que difícilmente habrían encontrado una plataforma semejante.
Ahora, con su regreso anunciado para México en 2027, Ozzfest recupera una historia que comenzó con un insulto y terminó convirtiéndose en uno de los acontecimientos más importantes de la cultura metalera.