Muhammad Ali fue mucho más que uno de los mejores boxeadores de todos los tiempos. También fue un hombre que desafió las reglas, defendió sus convicciones y decidió tomar el control de su propia identidad. Antes de convertirse en una leyenda del deporte, su nombre era Cassius Clay. ¿Por qué decidió cambiarlo y qué significó esa decisión?
La nueva miniserie de Prime Video, El más grande, recupera precisamente esa etapa de su vida, cuando un joven campeón comenzó a construir una identidad que trascendería el boxeo.
Una historia fuera del ring
El más grande (The Greatest) es una miniserie biográfica de ocho episodios que llega a Prime Video el 4 de noviembre de 2026. La producción recorre los primeros años de la carrera de Ali, desde su medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Roma 1960 hasta su victoria contra Sonny Liston en 1964.
La historia muestra su llegada a Miami, sus entrenamientos con Angelo Dundee y su rápido ascenso en el boxeo profesional. Sin embargo, también explora el contexto social y político que influyó en sus decisiones, particularmente la segregación racial en Estados Unidos y su acercamiento a la Nación del Islam.
La serie fue creada por Ben Watkins y cuenta con Michael B. Jordan como productor ejecutivo. Lonnie Ali, viuda del boxeador, también participa como productora ejecutiva, lo que convierte al proyecto en la primera serie de ficción autorizada sobre su vida.
¿Quién fue Muhammad Ali?
Nacido el 17 de enero de 1942 en Louisville, Kentucky, Cassius Marcellus Clay Jr. comenzó a destacar en el boxeo desde muy joven. A los 18 años consiguió la medalla de oro en la categoría semipesado de los Juegos Olímpicos de Roma 1960.
Cuatro años después sorprendió al mundo al derrotar a Sonny Liston y convertirse en campeón mundial de los pesos pesados con apenas 22 años. Su velocidad, técnica y capacidad para esquivar golpes lo distinguieron de otros peleadores, pero su personalidad también fue fundamental para construir su fama.
Ali sabía cómo llamar la atención. Sus declaraciones provocadoras, su seguridad frente a las cámaras y su habilidad para anticipar sus propias victorias lo convirtieron en un personaje tan importante fuera como dentro del cuadrilátero.
Sus enfrentamientos contra Joe Frazier y George Foreman terminaron de consolidar su legado. No por nada, el apodo The Greatest —El más grande— se convirtió en una de las formas más reconocibles de referirse a él.
¿Por qué cambió su nombre?
La decisión de abandonar el nombre Cassius Clay estuvo relacionada con sus convicciones religiosas y su búsqueda de una identidad propia.
En 1964, después de derrotar a Sonny Liston, el boxeador anunció públicamente su acercamiento a la Nación del Islam, movimiento religioso y político afroamericano al que se había incorporado. En ese contexto comenzó a rechazar el nombre Cassius Clay, pues lo consideraba un nombre impuesto y vinculado con la historia de esclavitud de su país.
Durante un breve periodo utilizó el nombre Cassius X, hasta que Elijah Muhammad, entonces líder de la Nación del Islam, le otorgó el nombre de Muhammad Ali.
Para el campeón, no se trataba de un simple cambio de identidad. El nuevo nombre representaba una ruptura con el pasado y una declaración de independencia frente a una sociedad marcada por la discriminación racial. Por eso exigió que periodistas, promotores y rivales dejaran de llamarlo Cassius Clay.
No todos respetaron su decisión. Durante años, algunas figuras del boxeo y los medios continuaron utilizando su nombre anterior, pero Ali mantuvo su postura.
Una identidad propia
En 1975, después de la muerte de Elijah Muhammad, Ali se alejó de la Nación del Islam y adoptó el islam suní. Sin embargo, conservó el nombre que había elegido más de una década antes.
Su transformación fue mucho más profunda que una decisión religiosa. Muhammad Ali utilizó su popularidad para pronunciarse sobre el racismo, la desigualdad y otros conflictos sociales de su época. Su negativa a participar en la guerra de Vietnam, que le costó la suspensión de su licencia de boxeo y varios años de su mejor momento deportivo, también demostró hasta dónde estaba dispuesto a defender sus principios.