Animales, la nueva película de Ben Affleck en Netflix, puede parecer a primera vista un thriller sobre un secuestro. Mark Kimball, un candidato a la alcaldía de Los Ángeles interpretado por el propio Affleck, ve cómo su vida cuidadosamente construida empieza a desmoronarse después de recibir una llamada que pone a su familia en peligro.
Pero el título no está ahí solamente para sonar agresivo. Ben Affleck ha explicado que una de las preguntas que más le interesaban al desarrollar la película era qué ocurre cuando las personas dejan de poder esconderse detrás de la imagen que han construido de sí mismas.
¿Quiénes somos cuando se cae la máscara?
Affleck resume el corazón de la película con una pregunta muy sencilla: “¿Quiénes somos realmente?”
La historia utiliza una situación extrema para obligar a sus personajes a revelar quiénes son cuando ya no pueden mantener las apariencias. En el caso de Mark, esa imagen es especialmente importante: es un político exitoso, esposo, padre y hombre acostumbrado a proyectar control.
El secuestro rompe esa fachada. Y a partir de ahí, la película empieza a observar qué decisiones toma cada personaje cuando miedo, dinero, matrimonio, poder y supervivencia entran en conflicto. Eso explica mejor el título.
Los animales no siempre son los villanos
Lo interesante de Animales es que no plantea una división sencilla entre buenos y malos. Affleck incluso ha explicado que no quería construir un protagonista heroico tradicional. La percepción que tenemos de los personajes cambia constantemente conforme aparecen nuevas revelaciones y entendemos mejor sus motivaciones.
De ahí surge una lectura incómoda: el “animal” del título no necesariamente es el secuestrador.
Puede aparecer en cualquiera. En quien protege a su familia, en quien intenta conservar poder, en quien miente, en quien traiciona o en quien decide que sobrevivir justifica determinadas acciones.
La película parece preguntarse si realmente tomamos decisiones porque tenemos una brújula moral o si simplemente elegimos aquello que más nos conviene y después encontramos una forma de justificarlo.
Animales también habla de matrimonio
Affleck ha señalado además que, debajo del thriller, la película es también una historia sobre matrimonio.
Mark y Abigail, interpretada por Kerry Washington, se ven obligados a revelar secretos y enfrentarse a los acuerdos, concesiones y silencios sobre los que habían construido su relación.
Eso vuelve todavía más interesante el nombre de la película. Cuando todo está bien, podemos ser educados, racionales y predecibles. Cuando sentimos que podemos perderlo todo, las reglas cambian.
Y quizá esa sea la verdadera razón por la que Animales se llama así. No porque la historia quiera mostrarnos quién es el monstruo. Sino porque quiere preguntarnos cuánto tardaría en aparecer el nuestro.