Animales, el thriller de Netflix protagonizado por Ben Affleck y Gillian Anderson en el fondo es un relato crudo y veraz sobre hasta dónde puede llegar alguien para proteger sus intereses. Todo se centra en Mark Kimball, interpretado por Ben Affleck, quien recibe una llamada que le exige siete millones de dólares para recuperar a su hijo Denny.
Como su dinero está comprometido con la campaña electoral, recurre a Dayle Burton, una misteriosa negociadora que acepta ayudarlo a cambio de una comisión y de poner en riesgo el patrimonio familiar.
Todo parece seguir las reglas de un thriller de secuestros, hasta que Denny regresa a casa sin un rasguño. Resulta que los criminales se equivocaron de niño. Ambos llevaban el mismo disfraz de Halloween el día del secuestro y el verdadero secuestrado es Héctor, hijo de Ramón (Luis Gerardo Méndez) y Cecilia (Adriana Paz), quienes trabajan para la familia Kimball.
Mark ya tiene a su hijo de vuelta, pero Ramón y Cecilia siguen sin saber cómo recuperar al suyo, al no tener los recursos financieros suficientes. Dayle plantea tres opciones: acudir a la policía, pagar el rescate o contratar a un grupo armado para atacar a los secuestradores. Mark elige la tercera alternativa para proteger tanto su dinero como sus aspiraciones políticas.
El plan termina en un enfrentamiento cerca del río Los Ángeles. Rand, el conductor de Dayle, mata a dos de los secuestradores, pero un tercero aparece y dispara contra él y la negociadora. En medio del caos, Ramón interviene y mata al último criminal, consiguiendo salvar a Héctor y a Mark.
Sin embargo, el político no está dispuesto a asumir las consecuencias de lo ocurrido. En lugar de reconocer el papel de Ramón, aprovecha la situación para protegerse. Deja morir a Dayle, toma su teléfono con las grabaciones que podrían incriminarlo y ayuda a ocultar los cuerpos junto con Ramón.
El final de ‘Animales’ revela quién es el verdadero villano
Mark y Ramón acuerdan mantener una versión falsa de los hechos. La historia que llega a las autoridades y a los medios presenta a Mark como el hombre que rescató al niño, mientras que Ramón queda relegado a un segundo plano. De esa manera, Mark consigue el respaldo de sectores del electorado latino y de organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes. También conserva el dinero, evita enfrentar las consecuencias más graves de sus actos y termina ganando la alcaldía de Los Ángeles. Ramón, Cecilia y Héctor regresan a México con parte del dinero, pero el acuerdo deja una pregunta incómoda.
En la secuencia final, Mark aparece en una entrevista con Gayle King. La conversación y su nueva posición pública sugieren que su carrera política podría continuar hacia un cargo de mayor alcance.