Han pasado dos décadas desde su estreno y El laberinto del fauno sigue ocupando un lugar privilegiado entre las grandes películas de fantasía. La obra de Guillermo del Toro no solo impactó por su mezcla de realidad y elementos sobrenaturales cuando se proyectó por primera vez el 27 de mayo de 2006 en el Festival de cine de Cannes (donde recibió una ovación de 22 minutos), también demostró que el cine fantástico puede abordar temas tan duros como la guerra, el autoritarismo y la pérdida de la inocencia.
Con el paso de los años, la cinta ha revelado numerosas historias detrás de cámaras que ayudan a entender por qué se convirtió en un clásico moderno. Desde un cuaderno perdido hasta decisiones creativas que cambiaron el rumbo del proyecto, estos son algunos de los secretos que marcaron la producción.
¿Por qué sigue siendo una película tan importante?
Estrenada en 2006, la historia transporta al espectador a la España de 1944, donde Ofelia, una niña apasionada por los cuentos, llega a vivir con el despiadado capitán Vidal mientras el país todavía sufre las consecuencias de la Guerra Civil Española. En medio de ese entorno violento, encuentra refugio en un misterioso mundo fantástico guiado por un fauno que le encomienda tres pruebas.
La combinación entre horror, fantasía y drama histórico convirtió a la película en una experiencia distinta a cualquier otra. Incluso veinte años después, sigue siendo una obra que invita a descubrir nuevos detalles en cada revisión.
Un cuaderno perdido casi cambia la historia
Pocas películas estuvieron tan cerca de no existir por un simple descuido. Guillermo del Toro acostumbra desarrollar sus proyectos en cuadernos donde mezcla apuntes, dibujos, personajes y escenas completas. Durante la preparación de El laberinto del fauno, uno de esos cuadernos contenía cerca de cuatro años de trabajo.
Todo estuvo a punto de desaparecer cuando el director olvidó el cuaderno dentro de un taxi en Reino Unido. El vehículo se alejó antes de que pudiera reaccionar. Afortunadamente, el conductor encontró entre las páginas un papel con información del hotel donde se hospedaba Del Toro y decidió devolverlo. El cineasta siempre ha contado esta historia como uno de esos golpes de suerte que terminaron reforzando su confianza para sacar adelante la película.
¿Cómo cambió Ivana Baquero el personaje de Ofelia?
Originalmente, Guillermo del Toro imaginaba a una protagonista de alrededor de ocho años. Sin embargo, la audición de Ivana Baquero modificó por completo ese plan.
Aunque era mayor de la edad prevista, la joven actriz impresionó tanto al director que decidió reescribir parte del guion para adaptar el personaje a ella. Gracias a esa decisión, Ofelia ganó una mayor madurez emocional, algo que resultó clave para transmitir el peso dramático de la historia.
El resultado fue una de las interpretaciones infantiles más recordadas del cine fantástico contemporáneo.
Doug Jones hizo mucho más que usar maquillaje
Interpretar al Fauno y al inquietante Hombre Pálido ya representaba un enorme desafío físico. Cada jornada implicaba cerca de cinco horas de maquillaje y prótesis antes de comenzar el rodaje.
Pero Doug Jones quiso ir un paso más allá. Como la película se filmaría completamente en español y él no dominaba el idioma, aprovechó esas largas sesiones de maquillaje para aprender cada diálogo y pronunciarlo con la mayor naturalidad posible.
Al final, Guillermo del Toro decidió doblar la voz del actor en la versión definitiva. Aun así, el esfuerzo de Jones facilitó las actuaciones en el set y permitió que los movimientos de labios coincidieran perfectamente con el idioma.
El control creativo fue la prioridad
Después de una experiencia complicada trabajando para un gran estudio de Hollywood, Guillermo del Toro tomó una decisión radical: producir El laberinto del fauno lejos del sistema estadounidense.
El director rechazó ofertas que habrían incrementado considerablemente el presupuesto porque prefería conservar el control absoluto sobre la historia. Incluso renunció a buena parte de su propio salario para proteger su visión artística.
Con el tiempo, esa apuesta terminó convirtiéndose en una de las decisiones más importantes de su carrera.
¿Cómo resolvieron los problemas durante el rodaje?
Aunque el bosque elegido en España parecía perfecto para la historia, existía un inconveniente importante: la zona atravesaba una fuerte sequía.
El equipo tuvo que colocar musgo y vegetación artificial para recuperar el aspecto húmedo que exigía la película. Además, debido al riesgo de incendios, muchas explosiones, disparos y efectos con fuego fueron creados posteriormente mediante efectos digitales.
Esos cambios pasaron prácticamente desapercibidos para el público y ayudaron a construir la atmósfera inquietante que caracteriza a la cinta.
Una historia con fuertes símbolos religiosos y políticos
Más allá de sus criaturas fantásticas, la película también funciona como una reflexión sobre el poder, el autoritarismo y la pérdida de la inocencia.
Guillermo del Toro ha explicado en distintas ocasiones que el Hombre Pálido simboliza tanto al fascismo como a la Iglesia católica durante su relación con el régimen de Francisco Franco. Para el director, esa criatura representa una autoridad que consume la inocencia mientras aparenta ofrecer abundancia.
Esa lectura convierte a El laberinto del fauno en una obra que admite múltiples interpretaciones y explica por qué sigue generando conversaciones muchos años después de su estreno.
Los premios confirmaron su lugar en la historia
Aunque perdió el Óscar a Mejor Película Internacional frente a La vida de los otros, la producción obtuvo tres premios de la Academia gracias a su fotografía, dirección artística y maquillaje.
Su recorrido fue todavía más exitoso en otros escenarios. Arrasó en los Premios Goya, recibió importantes reconocimientos en los BAFTA y también fue una de las grandes triunfadoras en los Premios Ariel de México.
La crítica internacional coincidió en que se trataba de una de las películas más importantes del siglo XXI.
Hasta Björk encontró inspiración en la película
La influencia de El laberinto del fauno llegó incluso al mundo de la música. La cantante islandesa Björk confesó que la canción “Pneumonia”, incluida en su álbum Volta, nació después de ver la película mientras atravesaba una enfermedad respiratoria.
Según explicó, la determinación de Ofelia por creer en su imaginación, incluso cuando nadie más lo hacía, terminó convirtiéndose en una de las principales inspiraciones emocionales para escribir esa composición.
Veinte años después, El laberinto del fauno continúa demostrando que las grandes películas trascienden su estreno. Sus personajes, sus símbolos y las historias detrás de cámaras mantienen viva una obra que sigue sorprendiendo tanto a quienes la descubren por primera vez como a quienes regresan a ella una y otra vez.