28 años después: El Templo de los Huesos: final explicado y cómo vuelve Cillian Murphy a la franquicia

Con el regreso de Jim y la evolución de personajes como Spike y Sansón, la franquicia se prepara para un cierre que promete ser tan devastador como inevitable.

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Dr. Ian Kelson (Ralph Fiennes)

28 años después: El Templo de los Huesos no solo cumple con la promesa de continuar el legado de la saga iniciada por Danny Boyle; también se atreve a expandirla hacia territorios más incómodos y emocionales. Bajo la dirección de Nia DaCosta, la película combina terror, fanatismo religioso y una reflexión inquietante sobre la posibilidad de redención, incluso en un mundo devastado por el Virus de la Ira. El final de esta última entrega es clave para entender hacia dónde se dirige la franquicia y por eso aquí te explicamos su significado. Además también resolvemos una duda que los fans se preguntan desde hace tiempo: ¿cómo vuelve Cillian Murphy a la franquicia?

El Dr. Kelson y la idea impensable: ¿se puede curar el Virus de la Ira?

Desde sus primeras apariciones, el Dr. Ian Kelson (Ralph Fiennes) se presenta como una figura ambigua, que a veces actúa como científico, showman y provocador nato. Su relación con Sansón, un Alfa infectado, es el núcleo emocional y temático de la película. Kelson no ve a Sansón como un monstruo, sino como un paciente al que quiere devolver su humanidad.
En el clímax de la película, Kelson confirma su hipótesis más arriesgada: el Virus de la Ira no es solo biológico, también tiene un componente psicológico. Al administrar fármacos psiquiátricos a Sansón, logra algo que parecía imposible. El infectado no solo articula palabras —llega a decir “luna”—, sino que recupera fragmentos de su identidad humana. El flashback en el tren, el día en que comenzó el colapso en Gran Bretaña, es una de las escenas más potentes del filme: por primera vez, la saga nos obliga a mirar a los infectados como víctimas conscientes.
Sin embargo, el tratamiento tiene consecuencias. Los otros infectados reaccionan con violencia hacia Sansón, como si lo percibieran como una anomalía. Aunque conserva su fuerza sobrehumana, Sansón ya no pertenece del todo a ese mundo. La película deja abierta una pregunta crucial: ¿la cura es real o solo temporal?

El culto de Jimmy Crystal y la caída del falso profeta

Mientras Kelson juega a ser Dios, Sir Jimmy Crystal (Jack O’Connell) juega a ser el Diablo. Su secta de adoradores satánicos es la representación más clara del horror humano que atraviesa El Templo de los Huesos. Aquí vive el fanatismo y la manipulación absoluto.
El plan de Crystal es obligar a Kelson a hacerse pasar por el “Viejo Nick”, una figura demoniaca que legitime la violencia del culto. Kelson acepta, pero lo hace a su manera. Pintado como un esqueleto en llamas, con “The Number of the Beast” de Iron Maiden retumbando en el templo, ofrece una puesta en escena que raya en lo blasfemo y lo teatral.
Todo se quiebra cuando Crystal intenta distorsionar el mensaje para justificar nuevas masacres. Kelson, al descubrir que uno de los cultistas enmascarados es Spike (Alfie Williams), su antiguo compañero, decide romper la farsa. Su última orden es definitiva: Jimmy Crystal debe ser crucificado, siguiendo —irónicamente— el camino del hijo de Dios.

Spike, Jimmy Ink y la violencia como ruptura

Jimmy Ink (Erin Kellyman) es el contrapunto moral dentro del culto. Desconfía de Crystal desde el inicio y encuentra en Spike una salida posible. Cuando Kelson da la orden, Ink actúa sin dudar. Crystal, acorralado, hiere mortalmente a Kelson antes de caer.
Spike es quien termina el trabajo, clavando su cuchillo en Crystal y cerrando así un ciclo de manipulación y violencia. Kelson muere como vivió: desafiando las reglas del mundo. Sus últimas palabras y su mirada hacia Spike confirman que, al final, eligió la compasión sobre el espectáculo.
Crystal tiene un final bastante desagradable: es crucificado boca abajo y devorado por un infectado, lo que demuestra que los falsos mesías no tienen redención alguna.

Sansón y el legado de Kelson

Sansón arriba al templo y encuentra a Kelson agonizante, lo que resulta en una escena profundamente inquietante. El Alfa agradece a quien le devolvió parte de su humanidad antes de llevarse su cuerpo, quizá para integrarlo a los monumentos óseos del templo. Esto refuerza la idea de que Sansón ya no es solo un infectado.
Aunque hay que decir que la película no confirma si está curado, lo cual nos deja con una duda que quizás se resuelva en posibles nuevas entregas de la franquicia.

El regreso de Jim: Cillian Murphy vuelve a escena

Antes de los créditos, El Templo de los Huesos entrega el momento que los fans esperaron durante décadas. Cillian Murphy regresa como Jim, el protagonista de 28 Days Later. Todo ocurre en una escena íntima en donde vemos a Jim llevando una vida aparentemente estable junto a su hija a quien prepara para un examen.
La calma dura poco. Un ruido exterior los alerta y, al mirar, Jim y su hija ven a Spike y Jimmy Ink huyendo de un grupo de infectados. Sin decir una palabra de más, salen a ayudarlos. El mensaje es claro: las historias se cruzan y el pasado vuelve para cerrar el círculo.
Algo que llama la atención es que no vemos a Selena (Naomie Harris), sin embargo, todo apunta a que el próximo capítulo —el cierre de la trilogía 28 Years Later— reunirá a viejos y nuevos sobrevivientes para enfrentar, quizá por última vez, al Virus de la Ira.
Con el regreso de Jim y la evolución de personajes como Spike y Sansón, la franquicia se prepara para un cierre que promete ser tan devastador como inevitable.

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