Durante más de medio siglo, la Luna ha sido un destino observado a distancia, estudiado por robots y satélites, pero sin presencia humana. Eso cambia con la misión Artemis II, que marca el esperado regreso de astronautas al entorno lunar.
Este lunes 6 de abril, el momento clave será un sobrevuelo que no solo representa un logro técnico, sino también un evento que cualquier persona podrá seguir en vivo desde la Tierra.
¿Dónde se puede ver el sobrevuelo lunar de Artemis II en vivo?
La NASA ha preparado una cobertura abierta del sobrevuelo que se transmitirá en su plataforma NASA+, así como en YouTube y Netflix. La señal incluirá tanto imágenes desde la nave como comentarios en tiempo real desde el centro de control en Houston.
En México, la transmisión podrá seguirse desde alrededor de las 12:00 del día, aunque el momento más importante arranca cerca de las 14:45, cuando la nave comienza su paso alrededor de la Luna. El recorrido completo durará varias horas, con un punto culminante que vale la pena ver en directo.
Advertencia: la distancia puede afectar la calidad del video en algunos tramos. Es parte del riesgo de cuando se transmite desde cientos de miles de kilómetros.
El silencio más esperado
Uno de los momentos más tensos del sobrevuelo llegará cuando la nave pase por la cara oculta de la Luna. Durante unos 40 minutos, no habrá comunicación con la Tierra.
Este “apagón” no es un fallo, sino una consecuencia natural de la trayectoria. Aun así, genera una mezcla extraña de emoción y nerviosismo. Saber que hay humanos ahí, completamente incomunicados, le da una dimensión distinta al evento.
Un nuevo capítulo en la historia
La tripulación de Artemis II rompe varios hitos. Por primera vez, una mujer, Christina Koch; un hombre afroamericano, Victor Glover; y un astronauta no estadounidense, Jeremy Hansen, viajarán hacia la Luna.
Hasta ahora, solo las misiones Programa Apolo habían logrado llevar humanos tan lejos. Artemis II también establecerá un nuevo récord: la mayor distancia de la Tierra alcanzada por una tripulación, superando lo conseguido por Apollo 13.
Ver la Luna como nunca antes
A diferencia de las misiones Apolo, que volaban muy cerca de la superficie, esta vez la nave mantendrá una distancia aproximada de 6,500 kilómetros.
Los astronautas podrán observar la Luna completa, incluyendo regiones cercanas a los polos, como si fuera un objeto suspendido frente a ellos. La comparación es sencilla: se verá como un balón de baloncesto sostenido con el brazo extendido.
Esta distancia también permite estudiar mejor la superficie. La tripulación ha sido entrenada para describir con precisión formaciones geológicas que podrían aportar nuevos datos sobre la historia del satélite.
@esquiremx 🚀✈️ Imagínate ir en tu vuelo… y ver ESTO Pasajeros captaron desde el aire el despegue de Artemis II de la NASA en pleno vuelo 😳🔥 Un cohete rumbo a la Luna… visto desde el cielo. No es película. No es CGI. Es historia pasando frente a tus ojos. #NASA #ArtemisII #Space #EsquireMX
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La cara oculta, ahora en contexto
La llamada “cara oculta” de la Luna no es desconocida, pero nunca se ha visto así. Las misiones Apolo pasaron por ahí, pero demasiado cerca para tener una visión completa.
Ahora, con mayor distancia, los astronautas podrán observar regiones enteras que hasta ahora solo se conocían a través de imágenes robóticas. Es un cambio sutil, pero importante para la ciencia.
Un eclipse fuera de lo común
Hacia el final del sobrevuelo, ocurrirá uno de los fenómenos más raros de la misión: un eclipse solar visto desde el espacio profundo.
Durante unos 53 minutos, la nave quedará alineada con la Luna y el Sol. La estrella desaparecerá de la vista directa, dejando visible la corona solar como un halo brillante. Es una oportunidad única para observar esta capa externa del Sol en condiciones especiales.
El regreso de una imagen icónica
Habrá también un momento que conecta directamente con la historia. La tripulación podrá ver a la Tierra aparecer y desaparecer detrás de la Luna, recreando el famoso “amanecer de la Tierra”.
Esa imagen fue capturada en 1968 por William Anders durante Apollo 8. La posibilidad de repetirla, ahora con tecnología moderna y transmisión en vivo, le da un cierre emocionante a este nuevo capítulo de la exploración.