Leyendas

En el centro de esta leyenda se encuentra una muñeca de trapo con una sonrisa cosida, que ha permanecido inmóvil por años… pero que ha sido acusada de arrastrar almas al abismo.
¿Te atreverías a mirar al agua cuando la Miringua podría estar esperando?
Entre pasillos y guardias nocturnas, hay quienes creen que Eulalia sigue ahí, intentando expiar sus culpas sirviendo con excelencia a quienes más lo necesitan.