Songs in the Key of Life cumple 50 años convertido en algo más que uno de los discos fundamentales de Stevie Wonder. Este septiembre, el músico anunció una gira especial en la que interpretará el álbum completo durante 18 conciertos por Europa y Estados Unidos, comenzando en octubre y terminando en diciembre.
La decisión resulta particularmente interesante. Stevie Wonder tiene canciones suficientes para construir un concierto únicamente con éxitos, pero medio siglo después eligió volver a un solo álbum de principio a fin.
La pregunta entonces es inevitable: ¿qué tiene este disco para seguir necesitando más de una hora y media de nuestra atención 50 años después?
Songs in the Key of Life quiso hablar de todo
Publicado en septiembre de 1976, Songs in the Key of Life fue concebido como un proyecto enorme. Wonder produjo y arregló el álbum, escribió gran parte del material y tocó múltiples instrumentos, acompañado por músicos como Herbie Hancock, George Benson y Minnie Riperton.
Pero su verdadera ambición estaba en los temas.
Amor, pobreza, racismo, espiritualidad, familia, política y esperanza conviven dentro del mismo disco. “Isn’t She Lovely” habla de la llegada de una hija. “Sir Duke” celebra el poder de la música. “Village Ghetto Land” observa la desigualdad y “Love’s in Need of Love Today” abre el álbum con una petición que continúa sintiéndose sorprendentemente vigente.
No era solamente música para bailar o enamorarse. Era Stevie Wonder intentando capturar cómo se sentía estar vivo.
Un álbum capaz de convertirse en lenguaje
Canciones como “I Wish”, “As”, “Sir Duke” o “Pastime Paradise” continuaron circulando mucho después de 1976, ya fuera mediante reinterpretaciones, samples o nuevas generaciones descubriéndolas.
El disco ganó el Grammy a Álbum del Año en 1977 y terminó incorporado tanto al Grammy Hall of Fame como al National Recording Registry estadounidense.
Sin embargo, los premios explican solamente una parte de su permanencia.
Cincuenta años después todavía tiene algo que decir
Celebrar cinco décadas de Songs in the Key of Life podría haberse reducido a una reedición o una colección de recuerdos.
Stevie Wonder decidió hacer algo diferente: volver a tocarlo.
Quizá porque este álbum nunca estuvo interesado únicamente en describir 1976. Hablaba de asuntos mucho más difíciles de dejar atrás: cómo amamos, cómo vivimos juntos, qué hacemos frente a la injusticia y cuánto necesitamos todavía encontrar esperanza.
Eso explica por qué medio siglo después sus canciones no parecen objetos de museo.
Songs in the Key of Life tiene 50 años. Muchas de las preguntas que hizo, en cambio, todavía no tienen edad.