El Super Bowl siempre es un escaparate cultural y deportivo. De vez en cuando también se convierte en una vitrina para la conversación y la polémica. Todo apunta a que Bad Bunny podría aprovechar ese escenario para hacer algo de lo anterior. Los rumores sobre un posible vestido durante su show de medio tiempo en el Super Bowl 2026 ha generado especulación entre sus seguidores y los que no están de acuerdo con su presentación.
Nada está confirmado oficialmente, pero el simple hecho de que la posibilidad exista ya dice mucho sobre el momento que vive tanto el artista como la liga más poderosa del deporte estadounidense.
¿Cuándo es el Super Bowl 2026?
El Super Bowl 2026 se celebrará el 8 de febrero de 2026 en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, casa de los San Francisco 49ers. Ahí, frente a más de 100 millones de espectadores en todo el mundo, Bad Bunny encabezará el show de medio tiempo, uno de los espacios más vistos del entretenimiento global.
¿Usará Bad Bunny un vestido en el Super Bowl?
De acuerdo con información surgida desde círculos cercanos al equipo creativo del artista, Bad Bunny estaría considerando usar un vestido como parte central de su vestuario. La prenda tendría una fuerte carga simbólica vinculada a la cultura queer, la escena drag y figuras históricas de Puerto Rico que han desafiado normas de género desde el arte y la música.
Ni la NFL ni el propio cantante han confirmado el look, pero el hermetismo suele ser parte del juego. Si el vestido se concreta, sería uno de los momentos más disruptivos que haya visto el escenario del Super Bowl.
¿Qué podríamos ver en el show de Bad Bunny?
Más allá del vestuario, todo indica que el show apostará por:
- Una estética cuidadosamente diseñada, con referencias a la cultura caribeña y urbana.
- Mensajes claros, aunque no necesariamente explícitos, sobre identidad, libertad y expresión.
- Controversia, algo que Bad Bunny ha sabido manejar como pocos artistas de su generación.
Un miembro del equipo creativo describió la idea del outfit como un “truenazo político disfrazado de alta costura”. Esa frase resume bien lo que se espera: un golpe visual que incomode a algunos y reafirme a otros, justo en el escenario menos acostumbrado a salirse del molde.
Si Bad Bunny finalmente aparece con un vestido en el Super Bowl 2026, no será solo una nota de moda ni una excentricidad. Será una declaración hecha en uno de los espacios más conservadores y masivos del planeta.