Con House, la serie abre la puerta a una narrativa donde el poder no depende solo de la fuerza bruta, sino del control, la tecnología y la visión a largo plazo.
En el fondo, la pregunta que plantea la serie es incómoda pero poderosa: si el mundo fue destruido para ser controlado, ¿quién merece realmente sobrevivir? En New Vegas, esa respuesta está a punto de cambiarlo todo.