Villa La Angostura: naturaleza y hospitalidad patagónicas

Entre lagos con delirio de espejo y montañas cubiertas de bosques siempre verdes, el histórico hotel Las Balsas se renueva.

villa-la-angostura-naturaleza-y-hospitalidad-patagonicas.jpg

Edificio Hotel Las Balsas (Villa-La-Angostura) Foto: Marck Guttman

Villa La Angostura es uno de los destinos consagrados de la Patagonia argentina. Rodeada de picos nevados y cascadas, esta localidad se las ha sabido arreglar para mantener lo mejor de dos mundos. Por un lado, conectividad e infraestructura. Por otro, tranquilidad y silencio. En el primero de los sentidos, muy cerca de Bariloche. En el segundo, tan, pero tan lejos.
Famoso por su bosque de arrayanes de formación pura, el único del mundo, Villa La Angostura es un santuario natural. Aquí las visitas llegan buscando escenas que matan de envidia a Bob Ross. Si no es en plan contemplativo, a bordo de un yate que navega el lago Nahuel Huapi, es en plan aventurero, sobre senderos que no se dejan intimidar por pendientes ni distancias.
La naturaleza es la protagonista indiscutible en este rincón andino, pero no hace falta sacrificar caprichos para comprobarlo. Villa La Angostura cobija algunos de los hoteles más entrañables de la Patagonia argentina. Eso sí, su entender de lujo no está asociado a manteles largos ni fachadas garigoleadas, sino a aire puro y vistas de postal.
De la mano de Las Balsas, el primer hotel argentino del portafolio Relais & Châteaux, Villa La Angostura se luce en grande. Con la mayor expansión de su historia y un nuevo programa de estancias integrales, este clásico se reinventa. Ahora, a la oferta tradicional se suman suites de diseño y decenas de excursiones para explorar los atractivos de la Patagonia.

Hotel-Las-Balsas-Marck-Villa-La-Angostura-Marck-Gutt.jpg

Hotel Las Balsas, Villa La Angostura Foto: Marck Guttman

Hotel Las Balsas: naturaleza, relajación y manjares

Las Balsas es uno de los hoteles más emblemáticos del Corredor de los Lagos, una región que incluye a Bariloche, Villa La Angostura y San Martín de Los Andes. Abierto en 1988, el edificio de fachada azul inconfundible pronto se convirtió en un ícono nacional. Ahora, la estructura original está acompañada de suites que se camuflan en el espesor del bosque.
En 2021, Hotel Las Balsas se certificó como Empresa B. Poco tiempo después comenzó la expansión más ambiciosa de su historia. En 2024 se inauguraron diez villas con vista al lago Nahuel Huapi. Diseñadas para ahorrar energía, con materiales pensados para el clima patagónico, estas suites con ventanales de suelo a techo ceden protagonismo al entorno.
La expansión material llegó con la habilitación de senderos al interior de la propiedad y nuevos programas integrales. Además de hospedaje, alimentos y bebidas, Las Balsas Beyond Inclusive ofrece a los huéspedes, sin costo adicional, traslados al aeropuerto, tratamientos de spa y un catálogo de excursiones que incluye actividades como senderismo, kayak y navegación.

parque-nacional-Los-Arrayanes-Marck-Gutt.jpg

Parque Nacional Los Arrayanes. Foto: Marck Guttman

Los Arrayanes: el tesoro de Villa La Angostura

Entre cascadas, centros de esquí y ríos que se juran entre los más cortos del mundo, Villa La Angostura no tiene desperdicio. Afirmar que el número de atractivos naturales en el Corredor de Los Lagos es incontable no es descabellado. Uno de ellos, sin embargo, es excepcional. Se trata de Los Arrayanes, un parque nacional adentro de otro parque nacional.
El parque nacional Los Arrayanes debe su nombre a un árbol nativo de la Patagonia, una mirtácea que crece junto a cuerpos de agua y que rara vez forma bosques monoespecíficos. En la península de Quetrihué, sin embargo, los arrayanes desplazaron a otras especies de forma natural. Y justamente por esta anomalía botánica, Los Arrayanes es un parque nacional aparte.
Rodeada por el lago Nahuel Huapi, esta área natural protegida alberga arrayanes que tienen cientos de años. Estos árboles, con su característica corteza naranja, custodian el sendero de 12 kilómetros que atraviesa el parque. Otra forma de visitar y apreciar este bosque excepcional es por medio de una navegación en el Nahuel Huapi.

Corredor-de-los-Lagos-Patagonia-Argentina-Villa-La-Angostura-Marck-Gutt.jpg

Corredor de los Lagos, Patagonia Argentina, Villa La Angostura. Foto: Marck Guttman

Secretos patagónicos: cascadas, alfajores y aves

Los Arrayanes es la joya de Villa La Angostura, pero hay más. Rodeado de lagos y montañas, este destino es un sueño lo mismo para remar y hacer cimas que para navegar y rodar montaña abajo. Mientras que en invierno la atención la acaparan los chocolates calientes y las pistas de Cerro Bayo, en los meses cálidos la lista de cosas que hacer crece exponencialmente.
Cerca del pueblo, el sendero que conduce al mirador Belvedere ofrece una probadita del destino. En apenas cinco kilómetros, este circuito escoltado por coihues revela una cascada y vistas de los lagos Nahuel Huapi y Correntoso. Un poco más lejos, los miradores de la cascada Río Bonito presumen un salto que rebasa los 20 metros de altura.
El pueblo tiene sus encantos, en especial culinarios. En un local discreto, Viejo Arrayán vende alfajores artesanales de sabores como dulce de leche y mermelada de rosa mosqueta. Villa La Angostura está llena de playas lacustres que invitan tanto a tomar mate como a ver la puesta de sol. La playa de Las Balsas, poco concurrida, es además ideal para ver aves.

Guía Práctica

¿Cómo llegar?

El aeropuerto de Bariloche se encuentra 80 kilómetros al sur de Villa La Angostura. Como la principal puerta de entrada a la Patagonia argentina, recibe vuelos directos de varias ciudades del país. En épocas específicas, también operan rutas directas desde ciudades en Brasil y Chile. Buenos Aires cuenta con dos aeropuertos diferentes: Ezeiza y Aeroparque. Antes de reservar conviene revisar que la conexión no requiera cambio de aeropuertos.

¿Cuándo visitar?

Esta región recibe turistas todo el año. Las temporadas fuertes con el corazón del invierno, entre julio y septiembre, y el verano extendido, entre diciembre y marzo. En invierno, cuando los días son cortos y la oferta de actividades más limitada, la atención la acapara el esquí. En verano, en cambio, los días son largos y las actividades al aire libre se multiplican.

Marck Guttman es fotógrafo, escritor y partidario del turismo sostenible y la conservación. Dirige el blog Don Viajes y ha publicado más de mil historias en medios como El Financiero y Esquire. Las montañas son su lugar feliz y el pan dulce su primer amor.

Te interesará
Las señales que el organismo espera desde una perspectiva evolutiva son mucho más simples: luz natural, movimiento gradual, hidratación, respiración consciente y alimentación sin prisas.
En este Día Mundial del Perro, su historia demuestra que el verdadero legado de un deportista también se construye lejos de los estadios.
Una revisión científica encontró que una antigua raíz contiene compuestos con capacidad para frenar la caída del cabello e incluso estimular su crecimiento.
El mejor enfoque sigue siendo mantener una comunicación abierta con el médico, informar cualquier cambio en la salud sexual y recordar que la disfunción eréctil rara vez tiene una sola causa.
Estos hábitos japoneses comparten una misma enseñanza: la serenidad no siempre depende de cambiar de vida, sino de cambiar la manera en que habitamos cada momento.
La reducción de estímulos visuales es el punto central del ritual. No se trata solo de estética o de ambiente, sino de cómo el cerebro interpreta el entorno.