Para Roberto Romano, cada personaje llega en un momento particular. Algunos dejan herramientas, otros obligan a enfrentarse a nuevos límites y unos cuantos terminan transformando también a quien los interpreta. En su caso, el teatro fue ese primer gran espacio de aprendizaje: ahí encontró disciplina, presencia y una manera distinta de entender sus propias emociones.
Hoy, después de transitar entre escenarios, televisión y entretenimiento, Romano sigue hablando de su carrera desde un lugar de búsqueda. Le interesan los personajes imperfectos, con contradicciones y profundidad; quiere asumir nuevos retos y, al mismo tiempo, permitir que el público conozca algo más de la persona detrás del actor. Porque si antes el éxito podía medirse en protagonistas, contratos o grandes proyectos, ahora lo entiende también como la posibilidad de estar en paz, encontrar equilibrio y seguir avanzando sin dejar de disfrutar el proceso.
ESQUIRE: Has construido una carrera que te ha llevado por distintos formatos: teatro, televisión, series y ahora también entretenimiento. Mirando hacia atrás, ¿qué etapa sientes que más te ha transformado como actor y como persona?
ROBERTO ROMANO: Tanto como actor como a nivel personal, ha sido, sin duda, el teatro. Es un espacio que te exige estar completamente presente, porque todo sucede en vivo y no existe margen de error. Esa conexión directa con el público te obliga a desarrollar una gran disciplina, concentración y capacidad de reacción. Cada función es distinta, y eso te enseña a escuchar, a adaptarte y a confiar en el trabajo realizado.El teatro no solo me ha dado herramientas fundamentales como actor, también me ha ayudado a conocerme mejor como persona. Me enseñó a enfrentar mis miedos, a ser más consciente de mis emociones y a entender la responsabilidad que implica compartir una historia frente a un espectador.
ESQ:Después de haber explorado tantos formatos y personajes, ¿qué tendría que tener hoy un proyecto para hacerte pensar: “esto es exactamente lo que quiero hacer”?
RR: Siento que todavía estoy en una etapa de crecimiento y búsqueda. Aún no considero que haya llegado al punto de darme el lujo de elegir únicamente ciertos proyectos; por el contrario, sigo abierto a descubrir nuevas historias y oportunidades que me permitan evolucionar. Sin embargo, sí hay algo que valoro especialmente: los personajes con matices. Me interesan aquellos que no son completamente buenos ni completamente malos, que tienen contradicciones, heridas, deseos y una vida emocional profunda.Disfruto interpretar tanto a villanos como a protagonistas, siempre que sean personajes humanos, complejos y capaces de atravesar una verdadera transformación. Para mí, un proyecto se vuelve especial cuando me permite recorrer un amplio universo de emociones y contar una historia que conecte de manera auténtica con el público.
ESQ:En una industria que constantemente busca reinventarse, ¿cómo ha cambiado tu manera de elegir los proyectos y las historias que quieres contar?
RR: Siempre he creído que, de alguna manera, los proyectos también te eligen a ti. Como actor, mi responsabilidad está en llegar preparado al casting, comprender al personaje y encontrar la manera más honesta de interpretarlo. Ese momento es fundamental, porque ahí no solo muestras tus capacidades, sino también tu sensibilidad, tu disciplina y la conexión que puedes construir con la historia. Después, hay muchos factores que intervienen en una decisión, pero lo que sí está en tus manos es entregar una propuesta auténtica y hacer el mejor trabajo posible. Al final, cada personaje llega en un momento específico de tu vida y, cuando existe una verdadera conexión, el proyecto encuentra su camino hacia ti.
ESQ:Si pudieras diseñar el siguiente gran capítulo de tu carrera sin ningún tipo de límite, ¿hacia dónde te gustaría llevarlo?
RR: Me gustaría que el siguiente gran capítulo de mi carrera me llevara a protagonizar una historia en mi país. Poder encabezar una telenovela en Televisa sería un paso muy importante para mí, tanto por lo que representa la empresa dentro de la industria como por la conexión tan especial que este formato tiene con el público mexicano. También me entusiasma la posibilidad de formar parte de una producción para una plataforma como Netflix, en un proyecto que me permita explorar nuevas formas de contar historias y conectar con audiencias más amplias. Más que pensar en un solo formato, lo que realmente deseo es encontrar un personaje sólido, complejo y memorable, dentro de una producción realizada en México que represente un verdadero crecimiento en mi carrera.
ESQ:¿Hay algún género, personaje o faceta artística que todavía no hayas explorado y que tengas especialmente pendiente?
RR:Me encantaría explorar un proyecto relacionado con el mar, los piratas o los marineros. Es un universo que siempre me ha parecido fascinante, no solo por su fuerza visual, sino también por todas las posibilidades que ofrece para construir personajes llenos de aventura, misterio y carácter. Sería muy interesante interpretar a alguien que viva en ese contexto, enfrentándose a la naturaleza, al peligro y a situaciones extremas. Creo que podría ser una experiencia muy enriquecedora como actor, porque me permitiría adentrarme en una historia completamente distinta a las que he hecho hasta ahora. Sin duda, es un género que tengo pendiente y que me gustaría explorar cuando llegue el proyecto adecuado.
ESQ:Entre sets, escenarios y nuevos retos, ¿qué es lo que más disfrutas hoy de tu profesión que quizá no valorabas de la misma manera cuando comenzaste?
RR: Con el paso del tiempo he aprendido a disfrutar mucho más todo lo que rodea a cada proyecto. Hoy siento que construyo personajes más sólidos, con mayor profundidad y conciencia, y que cada uno de ellos me deja un aprendizaje distinto que se suma a mi crecimiento como actor. También valoro especialmente la posibilidad de conocer nuevas personas, descubrir otros espacios y formar parte de equipos con distintas formas de crear. Al inicio quizá uno está más concentrado en conseguir la oportunidad o en demostrar lo que puede hacer, pero con los años entiendes que la verdadera riqueza también está en el proceso y en las personas con las que compartes el camino. Ahora disfruto y agradezco mucho más cada personaje, a mis compañeros, a los directores y a todos los profesionales que hacen posible una producción. Cada proyecto tiene algo único, y aprender a reconocerlo y vivirlo plenamente es una de las cosas que más valoro hoy de mi profesión.
ESQ:También has tenido acercamientos al mundo de la moda, incluso participando en pasarela. ¿Qué lugar ocupa la moda en tu vida y qué tanto consideras que tu estilo personal habla de quién eres?
RR: La moda ocupa un lugar importante en mi vida porque siempre la he visto como una forma de expresión. No me considero un experto, pero sí alguien curioso, que disfruta conocer nuevas propuestas, descubrir tendencias y tomar de ellas ciertos elementos para incorporarlos de una manera natural a mi propio estilo. Creo que la forma en la que nos vestimos también dice mucho de quiénes somos. Habla de nuestra personalidad, de la seguridad con la que nos presentamos ante los demás e incluso del momento que estamos viviendo. En mi caso, siempre procuro que mi estilo sea auténtico y coherente conmigo.Me gusta arriesgarme, probar cosas diferentes y salir de vez en cuando de lo convencional, pero siempre buscando un equilibrio. Para mí, jugar con la moda no significa necesariamente caer en lo extravagante, sino atreverte a explorar distintas facetas de ti mismo y encontrar nuevas maneras de expresarlas. Además, tuve la oportunidad de acercarme a la moda desde otro lugar cuando modelé de la mano de la diseñadora Raquel Orozco. Fue una experiencia completamente distinta y muy emocionante: caminar por una pasarela, estar frente a tanta gente y sentir toda la energía que existe alrededor de un desfile me permitió entender la moda desde otra perspectiva. Más allá de la ropa, descubrí todo lo que implica portar una propuesta, defenderla con actitud y transmitir algo a través de ella. Sin duda, fue una experiencia que disfruté muchísimo y que fortaleció aún más mi interés por este mundo.
ESQ:Fuera de los personajes y de lo que vemos públicamente, ¿qué faceta tuya crees que todavía falta por conocer?
RR:Creo que todavía falta conocer al Roberto que existe fuera de los personajes y de la imagen pública: una versión mucho más cercana, auténtica y personal de mí. Me gustaría que la gente descubriera al Roberto que lucha por sus sueños, que enfrenta sus retos con determinación, pero que también es noble, alegre, sensible y profundamente emocional. Son facetas que quizá no siempre tienen espacio para mostrarse cuando estás interpretando un personaje. Siento que Top Chef VIP será una gran oportunidad para que el público conozca esa parte más real de mí, porque en un proyecto así no solo se muestra el talento o la competencia, sino también la personalidad, las emociones y la manera en la que cada uno enfrenta la presión y convive con los demás.
ESQ:Con los años, ¿qué idea de éxito has tenido que desaprender y qué significa para ti tener éxito hoy?
RR:Durante mucho tiempo asocié el éxito con alcanzar ciertos logros profesionales: conseguir un personaje importante, interpretar a un protagonista o a un antagonista, o formar parte de un gran proyecto. Pensaba que llegar a esas oportunidades significaba haber alcanzado una meta definitiva.Con los años entendí que esta profesión está llena de ciclos. Un proyecto comienza, termina y, muchas veces, uno debe volver a tocar puertas, hacer castings y empezar de nuevo. Eso me enseñó que el éxito no puede depender únicamente de un personaje, de un contrato o del reconocimiento externo.Hoy, para mí, el verdadero éxito significa estar en paz, sentirme tranquilo y vivir en armonía conmigo mismo. Cuando existe ese equilibrio interior, puedo disfrutar más mi trabajo, valorar cada oportunidad y enfrentar con mayor claridad tanto los logros como los momentos de incertidumbre.Creo que, a partir de esa estabilidad personal, todo lo demás encuentra su lugar.
ESQ:Con el paso de los años, ¿qué has aprendido a priorizar para encontrar un equilibrio entre tu carrera, tu vida personal y el tiempo que necesitas para ti?
RR:He aprendido que el equilibrio no aparece por sí solo; también requiere disciplina, constancia y la capacidad de escuchar lo que uno necesita en cada momento.En mi caso, el ejercicio se ha convertido en una parte fundamental de ese proceso. Más allá de lo físico, me ayuda a mantenerme enfocado, a liberar tensión y a encontrar un espacio personal dentro del ritmo de trabajo. También he entendido que no siempre se trata de hacer grandes cambios, sino de avanzar todos los días, incluso con pequeños esfuerzos. Procuro dar lo mejor de mí, mantenerme constante y trabajar continuamente en una versión más fuerte, consciente y equilibrada de quien soy. Para mí, priorizarme también significa cuidar mi bienestar, porque desde ahí puedo disfrutar más mi carrera, mis relaciones y cada uno de los proyectos que llegan a mi vida.
ESQ:Cuando piensas en los próximos años, ¿qué te gustaría que definiera esta nueva etapa de tu carrera y qué te gustaría que el público descubriera de ti?
RR:Me gustaría que esta nueva etapa de mi carrera estuviera definida por la evolución, la constancia y la apertura a nuevos retos. Quiero seguir trabajando, descubrir personajes distintos y formar parte de proyectos que me permitan continuar creciendo, tanto en papeles protagónicos como antagónicos. Me interesan especialmente los personajes que me saquen de mi zona de confort, que me exijan explorar emociones nuevas y mostrar facetas que quizá todavía no he tenido la oportunidad de desarrollar en pantalla.También quisiera participar en historias en las que pueda transmitir una parte más auténtica y cercana de mí. Me gustaría que el público no solo conociera al actor detrás de cada personaje, sino también a la persona: alguien sensible, comprometido, disciplinado y con muchas ganas de seguir aprendiendo. Al final, mi objetivo es construir una carrera con personajes que dejen huella y con historias en las que la gente pueda verse reflejada, emocionarse y encontrar algún punto de conexión conmigo.
Créditos:
Texto: Alejandra Castillo
Fotos: César Larenaudie
Stylist: Rodrigo Alcántara