El 11 de junio de 2026, el balón rodará en un nuevo capítulo de la Copa del Mundo, con México como protagonista desde el primer silbatazo en el partido de inauguración en contra de Sudáfrica. Esto no es un detalle menor: el país no solo será sede por tercera vez del torneo más importante de la FIFA, también llegará a ese torneo con un historial que lo coloca entre los más constantes del planeta.
Hablar de México en los mundiales es hablar de permanencia, no siempre con sabor a gloria, eso es verdad, pero sí de presencia. En este torneo, clasificar ya es una verdadera batalla, así que mantenerse presente durante décadas es algo digno de resaltarse. Ahí, el Tri ha construido una historia interesante.
México: un invitado frecuente
Desde su debut en Uruguay 1930, la Selección Mexicana ha sido un participante habitual. Con 18 apariciones en 25 ediciones —incluyendo 2026—, se coloca entre los países con mayor número de presencias en la historia del torneo. México ha dominado su región (CONCACAF) durante años y ha convertido la clasificación en una costumbre más que en una hazaña.
Ese lugar en la lista lo comparte con potencias históricas, lo que habla de su consistencia. Aunque el equipo no ha logrado trascender como quisiera su afición, sí ha sabido mantenerse en el radar internacional.
La barrera que no se rompe
Pero la estadística tiene su lado incómodo. México también carga con un historial negativo: la dificultad para superar los Octavos de Final. La última vez que lo logró fue en 1986, cuando venció a Bulgaria en el entonces Estadio Azteca. Desde entonces, el famoso “quinto partido” es una especie de obsesión nacional.
Brasil, el estándar imposible
Si hay un punto de referencia en la historia de los mundiales, esa es la Selección de Brasil. Es la única nación que ha jugado todas las ediciones de la Copa del Mundo, 23 en total contando 2026. No hay otro caso igual.
Brasil también domina en resultados, con cinco títulos que lo colocan como el máximo ganador del torneo. Su consistencia no se limita a clasificar, sino a competir, ganar y dejar huella. Por eso es que el futbol amazónico es sinónimo del estándar más alto del futbol internacional.
Aunque lo cierto es que el equipo sudamericano suma más de 20 años de no levantar una Copa del Mundo. La última vez que lo hizo fue en Corea-Japón 2002.
Otros gigantes que han hecho historia
Detrás de Brasil aparecen selecciones que han hecho del Mundial su territorio natural. Por ejemplo, la Selección de Alemania suma más de veinte participaciones y ha construido una reputación basada en disciplina y regularidad, ya que casi siempre está en las fases finales.
A su lado está la Selección de Argentina, actual campeona del mundo y una potencia que combina talento individual con momentos históricos a nivel de conjunto. También figura la Selección de Italia, aunque con un presente más irregular. La nación europea se ausentará de una Copa del Mundo por tercera vez de manera consecutiva, algo insólito para un equipo acostumbrado a estar entre los más grandes del mundo.
En tiempos más recientes, la Selección de Francia ha tomado fuerza como potencia moderna, mientras que España, Países Bajos, Portugal e Inglaterra siguen siendo referentes por su impacto histórico y estilo de juego.
El torneo de 2026 marcará un antes y un después. Será el más grande en la historia, con más selecciones y una organización compartida entre tres países. Este nuevo formato abre la puerta a equipos que antes no tenían espacio, lo que cambia la dinámica desde la fase de grupos.
Las 10 selecciones con más participaciones en la Copa del Mundo (hasta 2022)
Brasil: 22 (1930-2022)
Alemania: 20
Argentina: 18
Italia: 18
México: 17
Francia: 16
Inglaterra: 16
España: 16
Bélgica: 14
Uruguay: 14