Digger, la nueva película de Tom Cruise dirigida por Alejandro González Iñárritu, llegó a los cines con grandes expectativas, pero su desempeño inicial quedó muy lejos de lo que esperaba Warner Bros. En medio de las críticas negativas y de una taquilla decepcionante, Guillermo del Toro salió públicamente en defensa de la cinta mexicana.
La película se estrenó el 2 de octubre y rápidamente comenzó a enfrentar un escenario complicado. Su propuesta de comedia negra, el enorme presupuesto y la presencia de Cruise hacían pensar en uno de los grandes estrenos del otoño, pero los primeros resultados apuntaron en otra dirección.
Ahora, Del Toro ha decidido entrar en la conversación para defender algo que considera fundamental: que una película de esta escala debe experimentarse en una pantalla de cine.
Guillermo del Toro considera mezquina una crítica contra Digger
El director mexicano reaccionó a una crítica publicada por IGN que cuestionaba si realmente valía la pena ver Digger en una sala de cine o si era mejor esperar a que estuviera disponible en streaming.
La respuesta de Del Toro fue contundente. El cineasta calificó de “completamente mezquino” ese enfoque y defendió la experiencia cinematográfica que propone la película de González Iñárritu.
“Te guste o no. Y sí, a mí me gusta”, escribió Del Toro. “La película cumple en escala, ambición y alcance al nivel de una pantalla de cine. Es atrevida, audaz y cinematográficamente compleja. Definitivamente, es una experiencia para ver en salas”, señaló.
Su defensa resulta especialmente llamativa porque Digger atraviesa uno de los momentos más complicados de su lanzamiento.
Las cifras iniciales explican buena parte de la conversación. De acuerdo con Variety, Digger recaudó alrededor de 20 millones de dólares durante su primer fin de semana en Estados Unidos, una cantidad considerablemente inferior a los aproximadamente 40 millones que se esperaban.
El problema aumenta cuando se toma en cuenta que el presupuesto de producción se encuentra entre los 160 y 180 millones de dólares. Con esas cifras, la película necesita un recorrido comercial mucho más sólido para acercarse a la rentabilidad.
Warner Bros. incluso habría reducido sus expectativas durante la última etapa de promoción y lanzó una campaña bajo el mensaje “decida usted mismo”, una estrategia que parecía reconocer el complicado panorama que enfrentaba la cinta.
La película también perdió impulso como posible candidata a premios
El estreno de Digger no estaba pensado únicamente para conseguir una gran recaudación. La producción también llegaba con aspiraciones dentro de la temporada de premios.
La estrategia de lanzamiento buscaba colocar la película de González Iñárritu en la conversación cinematográfica de los siguientes meses, siguiendo un camino parecido al que había funcionado con Una batalla tras otra el año anterior.
Sin embargo, la recepción inicial complicó esa posibilidad. Las críticas negativas y una taquilla por debajo de las expectativas redujeron rápidamente el entusiasmo alrededor de una producción que reunía a uno de los directores mexicanos más reconocidos y a una de las mayores estrellas de Hollywood.
Verity tuvo un estreno más fuerte que Digger
El contraste con otros estrenos de octubre también hizo más evidente el problema.
Verity, protagonizada por Dakota Johnson y Anne Hathaway, consiguió 32.2 millones de dólares durante su primer fin de semana, superando ampliamente a Digger y convirtiéndose en la película más taquillera de esa primera semana de octubre.
El resultado demuestra que el público sí respondió a otro lanzamiento de gran estudio durante el mismo periodo, aunque con una propuesta completamente diferente.