El nombre de Vozinha se convirtió en uno de los más comentados del Mundial después de la histórica presentación de Cabo Verde. El veterano guardameta de 40 años fue una de las grandes figuras del empate sin goles ante España, gracias a una actuación llena de atajadas que permitió a los Tiburones Azules sumar uno de los resultados más importantes de su historia.
Su desempeño sorprendió al mundo, pero detrás de sus reflejos y experiencia existe una historia mucho más llamativa que conecta a Cabo Verde con dos potencias del futbol sudamericano: Argentina y Brasil.
¿Por qué casi se llamó Jorge Valdano?
El verdadero nombre del arquero es Josimar José Évora Dias, aunque en el futbol todos lo conocen como Vozinha. La historia de su nombre se remonta al Mundial de México 1986.
Su padre quedó fascinado con las actuaciones del delantero argentino Jorge Valdano y quiso bautizar a su hijo con ese nombre. Sin embargo, las autoridades de Cabo Verde rechazaron la petición porque en aquella época no se permitían nombres extranjeros.
Ante esa situación, la familia optó por otra inspiración mundialista. El elegido fue Josimar, lateral de Brasil y una de las revelaciones del torneo gracias a sus espectaculares goles. Así nació oficialmente Josimar Dias.
Décadas después, el propio Valdano confesó sentirse sorprendido y orgulloso al enterarse de aquella historia.
El origen del apodo de Vozinha
El sobrenombre por el que hoy es conocido en toda África nació cuando era niño. Debido a que sus padres trabajaban, fue criado principalmente por sus abuelos.
Cuando jugaba en las calles con muchachos mayores, solía regresar a casa molesto después de recibir golpes o perder alguna discusión. Sus amigos se burlaban y decían que iba corriendo con su abuela, a quien en portugués se le dice “vozinha”.
Lo que comenzó como una broma infantil terminó convirtiéndose en una identidad que lo acompañó durante toda su carrera.
¿Qué papel tuvieron sus abuelos en su vida?
Para el arquero, sus abuelos fueron fundamentales. Ellos se encargaron de criarlo y apoyarlo durante gran parte de su infancia.
Vozinha ha reconocido que su éxito actual también les pertenece. Ambos fallecieron recientemente, pero el guardameta asegura que siente su presencia y que estarían orgullosos de verlo representar a Cabo Verde en el escenario más importante del futbol.
Su historia tiene una carga emocional especial porque para muchos caboverdianos participar en una Copa del Mundo era un sueño que parecía imposible.
El mundo después de su actuación ante España
La brillante actuación frente a los campeones europeos convirtió a Vozinha en una de las revelaciones del torneo. Miles de aficionados comenzaron a seguirlo y su popularidad se disparó en cuestión de días.
Sin embargo, el experimentado guardameta ha insistido en que toda la atención recibida tiene un único destinatario: Cabo Verde. Para él, cada reconocimiento es un homenaje a su país y a la gente que ha acompañado a la selección en esta aventura.
Vozinha and Cabo Verde making history 🇨🇻#FIFAWorldCup pic.twitter.com/TIEc3lh2GO
— FIFA World Cup (@FIFAWorldCup) June 15, 2026
Su madre finalmente pudo verlo jugar
La historia tuvo otro capítulo emotivo durante el empate 2-2 ante Uruguay. Más de 64 mil aficionados estuvieron presentes en Miami, pero pocas personas tenían una historia tan especial como Ana Candida Evora, madre del arquero.
Ella no había podido asistir al debut frente a España porque no consiguió la visa necesaria. Finalmente logró viajar a Estados Unidos, se reencontró con su hijo y presenció el segundo partido de Cabo Verde desde uno de los palcos del estadio.
Al finalizar el encuentro, celebró con orgullo mientras agitaba la bandera de su país y observaba a su hijo agradecer el apoyo de los aficionados.
¿Por qué Vozinha representa una de las mejores historias del Mundial?
La trayectoria del guardameta resume perfectamente el espíritu de las grandes historias del futbol. Un niño criado por sus abuelos, cuyo nombre estuvo inspirado por figuras de Argentina y Brasil, terminó convirtiéndose en el héroe del primer Mundial de Cabo Verde.