Sergio Pérez llega al Gran Premio de Azerbaiyán con un dato que ningún otro piloto puede presumir: nadie ha conseguido tantos éxitos como él en las calles de Baku. El mexicano ha ganado dos veces, en 2021 y 2023, y suma cinco podios en este circuito, además de 115 puntos, la cifra más alta conseguida por un piloto en la historia de la pista.
El problema es que esta vez Checo no estará al volante de un Red Bull capaz de pelear por victorias. Su compañero de viaje es Cadillac, una escudería que disputa apenas su primera temporada en Fórmula 1 y que todavía busca convertir sus avances en resultados.
El Gran Premio de Azerbaiyán 2026 se disputará el sábado 26 de septiembre en el Baku City Circuit.
¿Por qué Bakú siempre ha sido especial para Checo Pérez?
Hay circuitos en los que un piloto encuentra algo que no siempre puede explicarse con números. Baku parece ser uno de ellos para Pérez.
La pista combina curvas lentas de 90 grados, zonas extremadamente estrechas y una larguísima recta en la que los monoplazas alcanzan velocidades muy elevadas. Es un trazado que castiga cualquier error y obliga a conducir muy cerca de los muros.
Pérez ha demostrado durante años que ese escenario puede favorecer su estilo. Su historial en circuitos callejeros incluye victorias en Baku, Mónaco, Singapur y Yeda. De sus seis triunfos en Fórmula 1, cinco llegaron precisamente en pistas urbanas o temporales.
En Baku, además, ha sido competitivo con diferentes generaciones de autos y con diferentes equipos. Esa capacidad para adaptarse a condiciones cambiantes explica buena parte de su extraordinario registro.
Checo ya sabe lo que es ganar aquí con Red Bull
La primera victoria de Pérez en Azerbaiyán llegó en 2021 y tuvo uno de los finales más dramáticos de aquella temporada.
Max Verstappen parecía encaminado al triunfo cuando sufrió un accidente provocado por un problema con uno de sus neumáticos. La carrera fue detenida con bandera roja y, en el reinicio, Lewis Hamilton cometió un error en la primera curva. Pérez aprovechó la situación y consiguió su primera victoria como piloto de Red Bull.
Dos años después volvió a ganar. En 2023, Pérez derrotó a Verstappen en una carrera que dominó con mayor control y se convirtió en el primer piloto en ganar dos veces el Gran Premio de Azerbaiyán. Además, aquel resultado le permitió convertirse en el piloto con más podios en Baku.
Ese historial convierte a Checo en una referencia obligada cada vez que la Fórmula 1 regresa a las calles de la capital azerbaiyana.
¿Puede Cadillac darle a Pérez el auto que necesita?
Aquí aparece la gran incógnita de 2026. El historial de Pérez en Baku es extraordinario, pero un piloto no puede compensar por completo las limitaciones de un monoplaza. Y la temporada de Cadillac demuestra que el equipo todavía se encuentra lejos de los puestos que permiten luchar regularmente por los puntos.
Después de 14 Grandes Premios, Pérez continúa sin sumar unidades y ocupa el puesto 23 del campeonato. Su temporada también registra cinco abandonos.
Los resultados muestran el tamaño del desafío. En España, la carrera más reciente antes de Baku, Pérez abandonó después de 33 vueltas debido a un problema en el sistema de refrigeración.
Por eso, llegar a un circuito que conoce tan bien no cambia automáticamente las posibilidades de Cadillac.
Las mejoras pueden cambiar el panorama en Bakú
Cadillac prepara para Azerbaiyán un paquete de actualizaciones que incluye novedades relacionadas con la unidad de potencia Ferrari. Pérez adelantó después del abandono en España que el equipo esperaba obtener rendimiento adicional en Baku.
La mejora llega en un momento importante porque Cadillac necesita encontrar décimas para acercarse a la zona de puntos.
El propio comportamiento del auto durante 2026 permite encontrar una pequeña razón para el optimismo. El equipo ha mostrado algunos momentos de mayor competitividad en circuitos donde la velocidad máxima no domina completamente el rendimiento.
Baku, sin embargo, representa un reto mucho más complejo.
¿Dónde puede ganar tiempo Checo Pérez?
El primer sector puede ofrecerle oportunidades, especialmente en las zonas donde la precisión y la confianza cerca de los muros tienen un peso importante. Ahí entra uno de los grandes activos de Pérez: su experiencia.
Checo conoce cada referencia de frenada, cada cambio de dirección y cada lugar donde es posible acercarse unos centímetros más al muro sin convertir la vuelta en un accidente. En una pista tan estrecha, esas pequeñas diferencias pueden representar varias posiciones.
Pero el sector final será otro asunto. La enorme recta de Baku coloca el rendimiento aerodinámico y la velocidad punta bajo los reflectores. Si Cadillac vuelve a sufrir los problemas que ya mostró en circuitos de alta velocidad como Spa y Monza, Pérez tendrá poco margen para compensarlo únicamente con su conducción.