Wimbledon siempre es una cita obligada para los mejores tenistas del mundo. Su historia, tradición y prestigio lo convierten en uno de los torneos más deseados del circuito. Sin embargo, hay ediciones donde uno o más de los mejores tenistas del momento se ven obligados a suspender su participación.
Algo así vive Carlos Alcaraz, quien no formará parte de la edición 2026 después de que su recuperación física no avanzó al ritmo esperado.
Una lesión frenó la temporada de Alcaraz
El último partido oficial de Carlos Alcaraz fue el 14 de abril durante el ATP 500 de Barcelona, donde derrotó al finlandés Otto Virtanen. Desde entonces, una inflamación en la vaina del tendón de la muñeca derecha lo obligó a detener completamente su actividad.
La molestia resultó más complicada de lo previsto y terminó alejándolo de varios compromisos importantes del calendario. Entre ellos aparecen Roland Garros y los Masters 1000 de Madrid y Roma, además de toda la preparación sobre césped previa a Wimbledon.
¿Por qué decidió no jugar Wimbledon?
Aunque la recuperación ha mostrado avances, el equipo médico del español consideró que todavía no estaba listo para competir al máximo nivel.
La prioridad fue respetar los tiempos de rehabilitación y evitar una recaída que pudiera comprometer el resto de la temporada. Por ello, Alcaraz renunció a disputar un torneo donde ha tenido grandes resultados en los últimos años.
Su ausencia resulta especialmente significativa porque llegó a la final en la edición anterior y levantó el trofeo de Wimbledon en 2023 y 2024.
Una baja que cambia el panorama del torneo
La ausencia de Alcaraz modifica el equilibrio del cuadro masculino. Además de perder una oportunidad para sumar puntos importantes en el ranking, el español deja el camino más despejado para Jannik Sinner, quien llega como número uno del mundo y uno de los principales candidatos al título.
Para los aficionados también supone perder a uno de los jugadores más espectaculares y competitivos del circuito actual.
¿Cuándo volverá a jugar Carlos Alcaraz?
Por ahora no existe una fecha oficial para su regreso. Todo apunta a que reaparecerá durante la gira norteamericana sobre canchas duras.
Los torneos que aparecen como opciones son el Masters 1000 de Toronto, programado del 2 al 13 de agosto, o el Masters 1000 de Cincinnati, que se disputará del 13 al 23 de agosto.
El US Open es el gran objetivo
La principal meta de Alcaraz es llegar en plenitud física al US Open, último Grand Slam de la temporada, que se celebrará del 31 de agosto al 13 de septiembre.
El español confía en completar su recuperación durante las próximas semanas para volver sin prisas y competir nuevamente por los títulos más importantes del circuito. Después de varios meses de inactividad, la prioridad sigue siendo una sola: regresar al cien por ciento y evitar que la lesión vuelva a convertirse en un obstáculo para el resto del año.