La Fórmula 1 suele encontrar a sus pilotos cada vez más jóvenes.
Los equipos siguen categorías inferiores desde edades tempranas, los programas de desarrollo comienzan prácticamente desde el karting y cada temporada aparece algún piloto de poco más de 20 años intentando demostrar que merece uno de los 20 lugares disponibles.
Fernando Alonso se encuentra en el extremo completamente opuesto. El español cumplió 45 años el pasado 29 de julio y este fin de semana volverá a competir en un Gran Premio de Fórmula 1.
Más allá de cualquier resultado, el simple hecho de seguir formando parte de la parrilla ya representa uno de los casos de longevidad más particulares de la era moderna del campeonato.
Más de dos décadas dentro de la Fórmula 1
Alonso debutó en la categoría en 2001.
Desde entonces ganó dos campeonatos mundiales, 32 carreras y superó la barrera de los 100 podios. También se convirtió en el piloto con más Grandes Premios disputados en la historia del campeonato. Su carrera, además, ha pasado por distintas etapas.
Después de competir para equipos como Renault, McLaren y Ferrari, dejó la Fórmula 1 al terminar la temporada 2018. Parecía posible que su historia en el campeonato hubiera terminado.
Durante su ausencia ganó dos veces las 24 Horas de Le Mans, compitió en Indianápolis y probó disciplinas completamente distintas. En 2021 decidió regresar.
¿Qué tan extraño es correr a los 45 años?
La Fórmula 1 tuvo pilotos mucho mayores durante sus primeras décadas.
Louis Chiron conserva el récord como el piloto más veterano en tomar la salida de un Gran Premio del campeonato, después de competir en Mónaco en 1955 con 55 años. Pero comparar aquella época con la F1 actual resulta complicado.
Hoy los pilotos entrenan como atletas de alto rendimiento, soportan fuerzas laterales enormes y compiten en una categoría donde cada milésima de segundo puede ser determinante. La exigencia física es considerable, pero también lo es la mental.
Durante casi dos horas es necesario procesar información constante, administrar neumáticos, energía, estrategia y comunicación con el equipo mientras se conduce a velocidades superiores a los 300 km/h.
En ese contexto, llegar a los 45 años todavía siendo considerado competitivo resulta muy poco común.
La experiencia también cuenta
La velocidad naturalmente sigue siendo el requisito principal para conservar un asiento en Fórmula 1.
Pero Alonso también ha construido buena parte de su valor alrededor de algo que solo puede obtenerse con el paso de los años: experiencia.
Su capacidad para leer carreras, entender el comportamiento del auto y aprovechar situaciones poco convencionales continúa siendo una de las razones por las que Aston Martin ha apostado por él.
La pregunta es cuánto tiempo más quiere seguir haciéndolo.
¿Cuándo se retirará Fernando Alonso?
Probablemente esa será una de las grandes preguntas alrededor del español conforme avance la temporada.
Alonso ha dejado claro en distintas ocasiones que su permanencia dentro de la categoría está relacionada con la posibilidad de competir por resultados importantes.
No parece particularmente interesado en quedarse simplemente para ampliar su propio récord.
Por ahora, la realidad es bastante sencilla.
Fernando Alonso debutó en Fórmula 1 cuando algunos de sus actuales rivales todavía no habían nacido.
Veinticinco años después sigue compartiendo la pista con ellos.
Y en un deporte que siempre está buscando al siguiente piloto joven, eso ya es una historia por sí sola.