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7 mitos sobre las películas porno

7 mitos sobre las películas porno

7 mitos sobre las películas porno

No lo dudes, las películas porno son parte de la vida. Lo sabemos, ves porno. En realidad, todos vemos porno y el que esté libre de pecado, que tire la primera piedra. Ya lo decía hace unos cuantos años un magnate de la industria X: “el porno es eso que nadie dice consumir pero que como negocio nunca cierra…

Pues eso, hechas las confesiones de que consumimos cine X, vayamos con esos mitos de las películas porno, esas ficciones que nos parecen realidades y que tanto daño han hecho en general a la visión del sexo y a la educación sexua. A ti te cuesta resistir una ración de sexo que dure más de 45 minutos y sin embargo, ahí les ves a ellos, tan frescos y lozanos retozando como posesos en la cama… Pura ficción.

1. No, ellos no tienen el pene tan grande como pueda parecer.

Salvo honrosas excepciones pero la mayoría de los actores, tienen penes vamos a decir, “dentro de la media”. Lo que pasa es que hay truquitos para dar la sensación de que la herramienta es más grande: tipos de planos por la forma de grabar, depilaciones integrales que dan sensación de mayor tamaño.. Así que ya sabes, nada de complejos. Los ídolos tienen pies de barro y muchos además, penes normales.

2. ¿Muchos orgasmos?

Son fingidos: en una ocasión acudí al rodaje de una serie porno y la chica, en pleno éxtasis sobre la mesa de la cocina, daba grititos de mucho placer. Fingidos. De hecho el productor comentó en uno de los gritos de la fémina: “Ese en concreto lo pones para el final, para cuando se corra”.

3. Los actores y actrices no son tan atractivos como parecen.

En este caso, también la forma de filmar y sobre todo, el sacrosanto maquillaje, ayuda mucho y a muchas de ellas, la cirugía estética, sobre todo en lo que a senos se refiere.. Habría que verlos recién levantados y tras una noche de pocas horas de sueño…

4. Los actos no son tan largos como pueda pensarse.

Volvemos a los truquillos de producción, se alargan y se repiten las tomas y así, parecen unos amantes del carajo. Pero en realidad seguro que son normalitos…

5. Hay impotencia sexual.

Sí, amigos, un actor porno no lo confesará, pero sabemos de muy buena tinta que la impotencia sexual en el cine X existe. Lógico, son humanos y no todo el día tiene uno el cuerpo para alegrías. ¿Qué cómo se arregla eso de que falle la erección? Pues evidentemente, con masturbaciones (suele ser habitual que entre toma y toma los chicos se estén masturbando para mantener la erección) y con la maravillosa píldora azul.

6. Las posturas.

Ay, esas posturas que vemos en el cine X, dignas de los Juegos Olímpicos, realizadas por auténticos acróbatas que son flexibles como un gatito y nunca tienen agujetas. El día que quisiste probarlas con tu pareja acabasteis uno con una luxación de cadera y el otro con el cuerpo lleno de cardenales…

7. Ella siempre se excita de buenas a primeras y no necesita ni de preliminares ni de lubricación.

Pura fantasía, sabemos que esto no sucede en la vida real y que habitualmente, la chica necesita de algo más de tiempo para entrar en calor. Así que no entres a saco como en esa peli X que viste anoche…

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