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Viaja sin torturas (Parte 2)

¿Atrapado en asientos baratos? Aún puedes volar cómodamente si sigues los consejos de un experto.

Consigue mejoras sin costo

Estrategia 1: Antes de despegar, inspecciona tu asiento buscando cualquier imperfecto (está sucio o no se reclina). Amablemente, pregunta al auxiliar de vuelo si hay asientos disponibles: podrías conseguir que te muevan a uno mejor.

Estrategia 2: Después de que hayan acabado de comer y los sobrecargos estén tomando un descanso, casualmente acércateles con un vaso vacío en la mano y comienza una conversación. «El trabajo de un asistente de vuelo es ser un anfitrión amable», dice Akana. «Así que, si estamos teniendo una plática agradable, normalmente te ofreceremos un trago».

 

Elimina la fatiga y el estrés


Que un asiento estrecho no dañe tu cuerpo.

Estrategia 1: En vuelos largos, Akana hacía sentadillas para mantener su energía. Encuentra un espacio abierto y párate con los pies abiertos al ancho de los hombros. Baja en sentadilla hasta que los muslos estén paralelos al piso; vuelve arriba. Tras dos o tres series de ocho, te sentirás como un hombre nuevo.

Estrategia 2: Empaca una almohada y siéntate en un asiento con ventana. La almohada cabrá fácilmente en una bolsa de compresión (13 USD, eaglecreek.com), lo que puede reducir el volumen de sus contenidos en un 80 por ciento.

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