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Vacuna tu cerebro

La tecnología puede freír tu mente, así que mantente conectado sin apagar tu productividad. Te damos los consejos de nuestros expertos.

Los adultos invierten aproximadamente ocho horas y media cada día en Internet al ver videos o usar dispositivos móviles, de acuerdo con estimaciones de la empresa eMarketer. «El problema es que nos adherimos a nuestros aparatos móviles y nos olvidamos de que tenemos una vida fuera de la red», dice Gary Small, profesor de psiquiatría y ciencias del comportamiento en la UCLA. No permitas que la tecnología domine tu vida. Aquí te explicamos cómo saber si ésta ha ido demasiado lejos.

 

LOS PROBLEMAS

Multitareas crónico

Haces muchas cosas a la vez para lograr más en menos tiempo, ¿cierto? Un experimento en la Universidad de Stanford reveló que quienes recibieron información de varias fuentes o revisaron diversos dispositivos a la vez todo el tiempo, fueron menos eficientes que la gente que hizo varias cosas a la vez con menor frecuencia. Ellos también tuvieron dificultad ignorando información irrelevante. «Nos volvemos más rápidos, pero también más descuidados», dice Small. El estudio también sugiere que el estrés crónico derivado de hacer varias cosas al mismo tiempo te puede hacer vulnerable a daños al centro de la memoria del cerebro.

 

Habilidades sociales disminuidas

El cerebro atiborrado de tecnología «se distancia de las habilidades sociales básicas, como leer las expresiones faciales durante una conversación o comprender el contexto emocional de un gesto sutil», escribe el doctor Small en su libro iBrain.

 

Agotamiento del cerebro tecnológico

La gente que trabaja en línea por varias horas sin parar asegura sentirse drogado, fatigado, irritable y distraído. Small llama a este estado «agotamiento del cerebro tecnológico». Este provoca que tu cerebro envíe una alerta a tus glándulas suprarrenales para que secreten cortisona y adrenalina, hormonas causantes del estrés. Con el paso del tiempo este proceso puede perjudicar las funciones cognitivas y alterar los circuitos neuronales en regiones del cerebro que controlan el pensamiento y el estado anímico.

 

LAS SOLUCIONES

Vive ahora

No tomes una foto de cada comida, o tuitees sobre ese concierto mientras está sucediendo. «Considera disfrutar una experiencia importante completamente antes de postear sobre ella», asegura Daniel Sieberg, autor de The Digital Diet. «Siempre habrá tiempo para actualizar tu red social, pero antes vale la pena vivir la vida en el momento». El doctor Small sugiere designar tiempo para revisar y enviar correos en la mañana, de manera que no estés preocupándote por eso todo el día.

 

Encuentra tranquilidad

En iBrain, Small aconseja crear un ambiente tranquilo, aunque sea solo temporal, para aliviar la ansiedad. Eso puede significar silenciar los aparatos tecnológicos, desactivar las alertas y alarmas, o instituir una zona libre de teléfonos. «No cargar el smartphone en el dormitorio», sugiere Sieberg. «Mantén la habitación como un santuario e incluso le agregarás intimidad».

 

Duérmete

En un experimento en la Universidad de Harvard, a cargo de Sara Mednick y sus colegas, se logró reducir el impacto negativo del agotamiento del cerebro tecnológico en voluntarios, al añadir variedad a sus tareas mentales e introduciendo estratégicamente siestas reparadoras (un recordatorio de que «el modo de hibernación» también tiene ventajas para los seres humanos).

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