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Tu estrategia para conquistar en el bar

El lugar está lleno de hombres solteros como tú. Tienen un propósito: encontrar una mujer. Tu misión: localizar, hechizar y desarmar a tu objetivo.

1 Camuflaje a tu medida

Un buen disfraz es esencial -tu víctima no puede adivinar tu plan de ataque. La vestimenta debe ser adecuada para que realices la tarea. Viste colores neutros, quizá gris o beige, en fibras naturales, como lana. Estas prendas facilitarán el contacto con ella. Opta por los jeans con botones, son de fácil acceso y, además, disminuyen el riesgo de los accidentes de cierre. Pon atención en la ropa interior. Procura que sea resistente al sudor y que permita respirar a tu piel para evitar malos olores en esa zona. Unos tenis accesibles, como los Vans, te darán una imagen creativa y conciente del estilo. Más importante aún, son muy fáciles de quitar y poner, además de que son muy cómodos para salir corriendo, si es necesario.

 

2 Equipo y provisiones

Aprovecha esas muestras de loción y agua de colonia que regalan y lleva siempre contigo una de ellas para refrescarte antes de que toques a su puerta. Condones. Ultradelgados, pero también superresistentes. Una ampolleta de lubricante te servirá para que obtengas un efecto mucho más dramático, además de que ambos tendrán garantizados orgasmos seguros y explosivos. Goma de mascar sabor menta y banditas blanqueadoras. Debes cuidar el aspecto de tu boca y lo que sale de ella, incluyendo tu aliento. 100 pesos. No los guardes en la cartera, sino en la suela de tu zapato. En una noche de alcohol y pasión es más probable que pierdas la chamarra o la cartera que los zapatos, y siempre puedes necesitar fondos de emergencia para cometer tu graciosa huída a la mañana siguiente.

 

3 Localización del objetivo

Más de la mitad de los habitantes de este planeta son hembras. Si haces cuentas, ellas tienen a su disposición un hombre completo y la fracción de otro, factor que incrementa la competencia. Según un estudio efectuado en Latinoamérica, 37% de las infidelidades son aventuras de una sola noche. Desafortunadamente, las estadísticas no proporcionan asesoría cualitativa -ni te dicen cuántos hombres estarán buscando lo mismo que tú. Contempla que habrá lugares llenos de mujeres jóvenes, solteras y con ganas de vivir una noche de locura, y también sitios concurridos por mujeres jóvenes que dejaron a sus hombres en casa y tal vez quieran compensar esa falta de testosterona.

 

4 Menú estratégico

Tu comida debe consistir en… Pollo. Te proporcionará proteínas de fácil digestión y la estamina necesaria para completar tus tareas diarias. Pan integral. Carbohidratos de lenta liberación en el organismo que mantendrán tus niveles de energía estables y protegerán a tu estómago de la cruda. Panqué de moras. Las moras azules contienen más vitamina C en cada gramo, que el jugo de naranja -lo cual auxiliará a tu cuerpo al momento de metabolizar el alcohol y te mantendrá alerta. El sabor dulce del panqué permanecerá en tu boca, y ella podrá constatarlo. Evita los plátanos, champiñones y leguminosas, provocan flatulencias. Un ataque de gas puede ser fatal.

 

5 Haz un plan emergente

Cualquier operación debe contemplar posibles fallas. Si estás buscando chicas por medio de Internet, intenta buscando «intimidad» en lugar de «salir» o «relación». Esto es para quienes buscan sexo sin compromisos. Una concesión coital sin reservas es difícil de rechazar.

 

6 Consíguete a un aliado

Las misiones solitarias pueden funcionar, pero tienes más probabilidades de éxito con una alianza. «Las mujeres desconfían de los hombres solitarios», dice la doctora Pam Spurr, autora del libro Sinful Sex. «Parece que están desesperados por conseguir una mujer, o tal vez no tienen amigos -ninguna de estas hipótesis es atractiva.» No te preocupes si tu compinche tiene un compromiso -al contrario, salir a divertirte con tu amigo que está comprometido te hace ver inocente. «No hay mejor repelente que un hombre que parezca estar buscando sexo casual», afirma Spurr. «Así que, si pretendes hacerlo agradable, una mujer necesita sentir que se trata de una experiencia apasionada y única, no algo planeado.» Recuerda: es una operación encubierta y nadie debe sospechar de ti.

 

7 Tomando posiciones

La inspección del territorio es obligatoria antes de cualquier misión. Examina el lugar. Precisa las rutas que ellas utilizan para trasladarse al baño o a la barra y los lugares en los que se detienen a platicar. Un extremo de la barra te da la perspectiva que necesitas para estimar tus blancos, además de que es un buen lugar para empezar a beber. «Las personas que están en los extremos de la barra siempre son a quienes sirven primero porque los meseros suelen dirigirse a las zonas menos aglutinadas y más fáciles de atender», afirma Anette Beardsmore, de Heeltap & Bumper, en Londres. Una mesa que dé hacia la barra también es perfecta,. Desde ahí puedes ver a quien se aproxime, y puede suceder que un par de mujeres se acerquen a preguntar si pueden utilizar los lugares que no estás ocupando.

 

8 Afina el radar

Para encontrar a la presa de la noche, imagina que eres un leopardo cazando gacelas. El leopardo examina la manada y detecta las gacelas que están algo apartadas del resto. No necesariamente se lanza por la más jugosa y sabrosa. De la misma manera, no vayas por la rubia con minifalda y tacones. «Una mujer que se viste para impresionar está mucho menos dispuesta a pasar la noche contigo», dice Emily Dubberley, autora de Brief Encounters: The Women`s Guide To Casual Sex. «Probablemente ha sido el blanco de varios hombres urgidos, lo cual ha aumentado su confianza en sí misma.» Mejor dirígete a la chica que no está llamando tu atención a gritos. «Ella estará con una o dos amigas, quienes son más impetuosas, llamativas y ruidosas que ella, y estará levemente rezagada del grupo.» La idea de ir descubriendo a una mujer que no llama tu atención escandalosamente es increíble.

 

9 Cruzando la trinchera

«No hay manera de convencer a una mujer de que pase la noche contigo», afirma Spurr. «Cuando le sugieres que tú puedes llevarla a casa, ella se imagina lo que estás buscando, pero las palabras que utilizas pueden influir en su decisión: Un cafecito en mi depa no es nada tentador. Mejor intenta un: Tengo una botella de tinto en casa, podríamos continuar esta agradable charla allá.» Es honesto, y la idea de un hombre con vino listo para catar es incitante -evoca la imagen de alguien que probablemente también tiene leche en el refrigerador, toallas dobladas en el baño, y lo más importante, una cama con sábanas limpias.

 

10 Maniobra técnica

Si se dirige a la barra, abórdala ahí. Rompe el hielo con un: «¿Vienes aquí muy seguido?» En serio, es un cliché que la hará reír. «Las mejores frases para iniciar una conversación son las que nos hacen reír», dice Pam Spurr. «Recurrir a una línea tan usada seguramente cumplirá ese cometido. Ella sabrá que estás siendo irónico, pero también se dará cuenta de que te gusta.» Si su amiga se está convirtiendo en una plaga, necesitas rociar un poco de insecticida. El mejor método es emplear a tu amigo como control de plagas, pero si no es una opción viable, pídele a tu chica que te ayude con unos tragos en la barra. Si aún así no sucede, acércate a su oído y pídele un par de minutos para preguntarle algo sobre su amiga. Ella pensará que está haciendo el papel de buena amiga al ir contigo, y se llevará una grata sorpresa cuando descubra que es ella y no otra la que a ti te interesa.

 

11 Cambio y fuera

¿Qué importa un nombre? Bien, pues el suyo es la clave de tu éxito. «Utilizar el nombre de una persona la hace sentirse cómoda contigo», dice la terapeuta psicosexual Vicki Ford. «Te has tomado la molestia de recordarlo y, si lo usas, ella estará plenamente consciente de que es el foco de tu atención.» Si lo olvidaste, intenta metiendo un chicle en tu boca. Investigaciones recientes han revelado que mascar chicle aumenta el ritmo cardiaco y ayuda a la memoria de corto plazo. «Ya sea que, al elevar el ritmo, tu cerebro obtiene más glucosa y oxígeno, o que la saliva dispare la producción de insulina, los receptores de memoria son estimulados», dice el profesor Andrew Scholey, de la Universidad de Northumbria, en Newcastle.

 

12 Código de honor

Hay ciertas circunstancias bajo las que debes abortar una misión, como cuando ella ha bebido de más. Esto puede contradecir a tu intuición, pero si la única manera en la que puedes llevar a una mujer a la cama es embriagándola antes, te recomendamos que revises las leyes. Si una chica se declara incapaz de tomar una decisión y tienes relaciones sexuales con ella, puedes ser acusado y condenado por violación. Aun si sólo ha tomado un par de tragos y es perfectamente capaz de recitar «tres tristes tigres…» a toda velocidad, no será la noche en que tengas el gran sexo de tu vida. «El alcohol inhibe la lubricación y el orgasmo, y hace que el sexo sea incómodo e insatisfactorio, en el mejor de los casos; en el peor, habrá dolor», afirma Spurr. Además, las probabilidades de que vomite en tu cama aumentan cuando ella ha bebido. Sigue el código de honor y mándala a su casa en un taxi de sitio.

 

13 Preparando tus misiles

En el mercado no existe nada parecido a toallitas con sabor mentolado para la higiene del pene, por lo que la mejor manera de lograr que tus partes varoniles huelan y sepan bien es lavarlas a conciencia con agua y jabón. Después, rocíales por encima un poco de líquido refrescante para el aliento en aerosol que no contenga alcohol. De este modo, evitarás el ardor y tu pene tendrá un sabor a menta fresca.

 

14 Enciende los motores

El sexo con alguien que no conoces muy rara vez es tan bueno como el que se tiene con una pareja estable, así que puedes hacer de esta ocasión una de esas excepciones extrañas: renuncia a la artillería pesada. Bésala, detente y bebe un poco de agua o vino, sigue besándola. Acaríciala, detente y bebe otro poco de agua, y así. «Al hacer esto ella se relaja», dice Ford. «Mientras más relajada se encuentre, tendrá una disposición más experimental en la cama.» De una vez aprende cómo son las cosas. Esto la hace notar que aprecias su cuerpo. «Entre más confianza sienta de sí misma, más diversión tendrán», afirma Spurr.

Obtén la gloria. La gran desventaja del sexo casual seguro para las mujeres es que, generalmente, es desastroso. De acuerdo con una encuesta de Cosmopolitan, a pesar de que dos terceras partes de ellas han tenido aventurillas, casi todas lo lamentan. «Halaga su cuerpo y hazle saber que disfrutas lo que está haciendo y que estás ansioso por darle placer», recomienda Spurr. Para obtener la máxima puntuación, utiliza la técnica del pulgar para darle un orgasmo: ella de espaldas, tú arriba, desliza uno de tus pulgares humedecido adentro de su vagina. Usa la palma de tu mano y frota sus labios vaginales mientras con el pulgar golpeas su punto G (un pequeño bulto carnoso en la pared frontal de la vagina). Es una técnica antifracaso que presionará todos sus botones de encendido.

 

15 Recubrimiento protector

Se estima que una de cada cuatro mujeres tiene herpes genital. Si le haces sexo oral sin protección, estás arriesgándote; igual si ella te lo hace, ya que te lo puede contagiar. Si tienen sexo sin protección, ambos pueden contraer herpes, sífilis, gonorrea, clamidia, verrugas genitales, sarna, etcétera. Para evitar la descarga espesa y amarillenta, comezón, irritación, llagas y ámpulas que pueden quedar en tu miembro, mejor usa un condón antes y durante el sexo.

 

16 Rendición oportuna

¿Penetrarla es como jugar billar con una cuerda? Eso te pasa por briago -beber más de cuatro unidades de alcohol puede causar disfunción eréctil. «La solución es simple», afirma Spurr. «Detente y usa tus manos para estimularla. Así, no solamente la distraerás de lo que estabas haciendo, sino que además te dará la oportunidad de reivindicarte.» Medidas preventivas. Bebe jugo de naranja y rocía tu cuarto con esencia de toronja (este aroma te dará vigor y mantendrá alerta).

 

17 No reveles demasiado

El mejor sexo casual se da cuando ambas partes saben perfectamente en dónde se encuentran. Las mujeres, igual que los hombres, son capaces de disfrutar del buen sexo con alguien con quien no quisieran desayunar, y mucho menos pasar el resto de sus días. Si le dices algo sobre lo especial que te resulta, o que mueres por verla de nuevo, las cosas se pueden poner escabrosas. Para evitar esto, nada como ser honesto. «No hay necesidad de ser brutal», recomienda Yvonne Fulbright, autora de The Hot Guide to Safer Sex. Si ella pregunta por qué estás soltero, o qué harás en la semana, dile que eres un feliz universitario.

 

18 ¡Retirada!

Si despiertas lleno de remordimientos y turbios recuerdos, puedes hacer algo realmente estúpido, como emprender tu regreso antes de saber en qué parte de la ciudad te encuentras.

 

19 Extendiendo la misión

Si su agudeza mental e inteligencia te han cautivado irremediablemente, necesitas convertir este encuentro único en muchos. «Si ella todavía no se ha escabullido de tu casa, eso significa que existen posibilidades de que esté buscando más que una sola noche», afirma Fulbright. «Si quieres repetir las visitas, trátala bien. Ella podría sentirse avergonzada si no eres amable.» Lo que debes hacer es…

1. Desinfección. Ofrécele tu baño y un cepillo de dientes (uno nuevo, evidentemente). Eso aminorará su preocupación por los malos olores y la hará sentir mucho más cómoda.

2. Halágala. Ella estará mortificada por el terrible aspecto de su pelo. «Dile que se ve sexy», recomienda Fulbright. «La hará sentir bien.»

3. Piensa en el futuro. «Lo más impresionante que un hombre puede hacer es concertar una segunda cita antes de que ella se despida», asegura Fulbright. «Lo anterior multiplicará las oportunidades de que ambos vuelvan a compartir las sábanas».

4. «Préstale una camisa para que se ponga cómoda», aconseja Fulbright. Aún estás en la cita, así que hazle saber que disfrutas su compañía. Y, por favor, no aceleres la despedida.

Misión cumplida.

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