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Tienes algo en el ojo, primera parte

Deja de ignorar tus ojos y comienza a brindarles la protección por la que están llorando, pues tu fututo depende de ello.

James Joyce escribió Ulises, su trabajo literario más renombrado, mientras batallaba con el glaucoma. Era 1922, y Joyce recibía el tratamiento más avanzado de su tiempo: un sangrado. Desgraciadamente, la sanguijuela no consiguió curarlo. Así que sus médicos optaron por la vía quirúrgica, lo cual significaba extirpar parte del iris. Afortunadamente, muchas cosas han cambiado en el cuidado de los ojos en los últimos 83 años. Pero miles de personas aún padecen de pérdida de la visión o van camino de quedarse ciegas cada año. ¿Por qué? «Tendemos a concederle más importancia a las enfermedades crónicas, como el cáncer, porque pueden matarnos», dice el Dr. Gerald McGwin, profesor de Oftalmología en la Escuela de Medicina de la Universidad de Alabama. «Nadie muere de glaucoma. Sin embargo, si estás hablando de conservar la calidad de la vida, este es el tipo de condiciones que debería preocupar a más personas». Para asegurar la salud de tus ojos, sigue estos consejos para que puedas ver mejor durante el resto de tu vida.

 

Cataratas

Imagina el parabrisas de un auto en el momento en que comenzó a empañarse. Ahora figura que tratas de ver a través de él luego de haber tomado un poco (dijimos imagina). Así es como parece que se ve la vida a través de las cataratas. Dicho de manera más sencilla: tener cataratas significa que el cristalino de tus ojos ha comenzado a nublarse. Y si una ligera niebla es parte normal del desgaste y el lagrimeo que vienen con la edad, en el caso de una catarata, la bruma es tan severa que tu visión se torna borrosa y comienzas a ver doble. Cuando la condición no admite tratamiento, el parabrisas se empaña por completo y te quedas ciego.

Menos peso, mejor visión. Un estudio publicado en la Revista americana de nutrición clínica revela que los hombres con mayor proporción entre la cintura y la cadera y con elevados índices de masa corporal (IMC) corren más riesgo de desarrollar cataratas. «Tener mucha grasa abdominal puede causar cataratas porque (los problemas de peso) pueden conducir a intolerancia a la glucosa y resistencia a la insulina», dice la Dra. Debra Schaumberg, quien dirige la investigación. Específicamente, unos niveles de azúcar en la sangre altos, pueden forzar y dañar la delicada mitocondria en los lentes oculares, haciéndote más propenso a desarrollar cataratas.

Usa gafas de sol. Dejar tus ojos sin protección permite que las radiaciones ultravioletas (UV) provenientes del sol dañen las proteínas cristalinas, que son claves para filtrar y proyectar la luz en la retina. Estas proteínas reciben tal impacto que se tornan opacas, formando una catarata. «El uso de protección reduce el ritmo de crecimiento de la catarata en 10 años o más», dice el Dr. Elliott H. Myrowitz, profesor del Centro de Cirugía Refractaria Johns Hopkins. ¿Cuál es la protección adecuada para los ojos? Gafas de sol que bloqueen el 100% de toda la luz UV o que permitan «una absorción de los rayos UV por encima de los 400 nanometros». Usa gafas sin este nivel de protección y te harás más daño, ya que el tinte causará que tus pupilas se dilaten, permitiendo que las radiaciones UV hagan más daño.

Bebe un sorbo de Cabernet. El vino tinto y la cerveza contienen flavonoides y polifenoles que brindan protección antioxidante contra los radicales libres que pueden causar cataratas. En un estudio de la Universidad del Oeste de Ontario, los investigadores sirvieron a las personas participantes diferentes cantidades de vino, cerveza y cerveza oscura, y luego midieron los niveles de antioxidantes en su sangre. Encontraron que el consumo de un trago diario puede reducir el riesgo de padecer de cataratas en un 50%. «Aunque el vino tinto contiene un poco más de flavonoides, este no produce más antioxidantes que las cervezas», dice el Dr. John Trevithick, autor del estudio. Pero tu cura puede convertirse en un veneno si tomas demasiado; el estudio mostró que beber tres o más tragos diariamente puede estar relacionado con un incremento del 40% del riesgo de padecer de cataratas. Cuando tu cuerpo metaboliza el alcohol, produce radicales libres, por lo que beber demasiado contrarresta los beneficios de los antioxidantes.

 

Glaucoma

Considérala como el Al-Qaeda de las enfermedades oftálmicas: difícil de detectar y más difícil de combatir. El glaucoma comienza cuando un conducto del ojo no puede drenar fluido. Al acumularse dicho fluido, también sube la presión del nervio óptico, y finalmente esa presión dará como resultado la pérdida definitiva de la visión. El glaucoma afecta la visión periférica que está cerca de la nariz, lo que hace más fácil que se compense con el ojo no afectado, y oculta el punto ciego hasta que ya es demasiado tarde.

Mira el espejo. ¿Ves a una persona de 40 años o más? ¿O a alguien con una historia familiar de glaucoma? Si tienes estos factores de riesgo devolviéndote la mirada, entonces programa un examen de glaucoma con tu oftalmólogo. Tu médico puede realizar varias pruebas con vistas a determinar si eres un candidato a recetas de gotas para los ojos que eviten la acumulación de los fluidos. El Estudio del Tratamiento de la Hipertensión Ocular demuestra que el uso diario de estas gotas puede reducir el riesgo del glaucoma en un 50%. «En estos tiempos nadie a quien se le descubra que padece de glaucoma en una etapa temprana debería quedarse ciego», dice el Dr. James D. Brandt, especialista en glaucoma.

Afloja el nudo de la corbata. Ese nudo Windsor puede estar presionando tus ojos, de acuerdo con un reciente estudio publicado por la Revista británica de oftalmología. Cuando 20 hombres usaron corbatas muy ajustadas, experimentaron en promedio un salto de la presión intraocular (IOP, por sus siglas en inglés) de 2.6 milímetros de mercurio pasados 3 minutos (la IOP normal es de entre 10 y 21 milímetros de mercurio). Una corbata muy apretada presiona la yugular y eleva la presión en los vasos que fluyen hacia el ojo, incrementando la presión ocular, opina el Dr. Robert Rich, autor del estudio. «El uso de una corbata muy ajustada día tras día, especialmente en hombres de cuello grueso, eleva la presión intraocular, y este pudiera conducir al padecimiento de glaucoma. Lo que también pudiera aumentar el daño hecho a los ojos de las personas que ya sufren de glaucoma». Si usas corbata regularmente, aflójala lo suficiente como para que puedas introducir dos dedos en el espacio que queda entre tu cuello y la camisa.

(Continúa)

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