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Tentaciones cotidianas

Algunos de los frutos prohibidos de la vida pueden ser buenos para ti, si sabes cuándo ceder. Aquí te damos útiles consejos.

Aunque Eva es considerada como la culpable de haber expulsado a la humanidad del paraíso, la verdad es que fue engañada: Dios nunca le dijo que había una fruta prohibida. Pero Adán sabía bien que estaba haciendo algo mal. El castigo: ser expulsado del Jardín del Edén. La recompensa: Pudo darse cuenta de que Eva estaba desnuda. No todas las tentaciones tienen estas consecuencias. De hecho, algunas pueden incluso hacerte bien. Este artículo es tu Biblia de tentaciones, las buenas, las malas y las peores.

 

Saltarte una rutina de ejercicios: hazlo

Adelante, tómate un descanso, tómate toda la semana. Si llevas tiempo ejercitándote intensamente -tres a cuatro veces por semana, por más de 6 a 8 semanas- un receso puede ser lo que necesitan tus deltoides. «Y después recomienza con una rutina diferente», dice Eddie Carrington, director de acondicionamiento en Bally`s Totally Fitness. «Esto hará que tus músculos crezcan más rápido». Sin embargo, no evites todo el ejercicio: hacer un poco de cardio -bicicleta, caminata- ayudará a tus músculos a mantenerse en forma.

 

Comerte un chocolate en el almuerzo: resiste

«Si quieres satisfacer a tu estómago por una hora, está bien», dice el Dr. Dave Grotto, director de educación de la nutrición en el Centro Médico Block, en Evanston, Illinois. «Pero un chocolate no puede sustituir a los alimentos reales.» Según Grotto, hará que tu nivel de azúcar suba y que tu organismo produzca insulina en exceso, lo que hará que tu nivel de azúcar baje mucho y te sentirás hambriento y con mal humor, igual que como estabas al principio. Mejor cómete una barra energética. Prueba una con frutas y nueces que te brindará la mezcla adecuada de carbohidratos, grasas y proteínas para mantener tus niveles de glucosa estables hasta tu próxima comida.

 

Leer el diario de tu pareja: resiste

¿Qué es lo que quieres averiguar? Querer descubrir sus pensamientos más íntimos -incluimos meterte a su cuenta de correo electrónico- es señal de que hay problemas más graves en su relación, esto según el Dr. Michael Nuccitelli, director de SLS Health en Nueva York. «Casi siempre, el hombre tiene algún secreto», dice Nuccitelli, «lo que le hace pensar que ella también los tiene». Por eso, deja en paz ese diario, busca a tu novia y habla con ella. Así son las relaciones maduras. Pero no dejes que esto te desanime.

 

Decirle a un amigo lo que crees que está mal en él: hazlo

¿Ya te hartaste de Carlos porque se convierte en un patán cuando toma? ¡Que no te dé pena! «Gran parte de ser amigo significa ofrecer críticas constructivas», dice el Dr. Nuccitelli. Y todos ganan: Puede considerar tus palabras y agradecerlo, o mandarte al diablo.

 

Hablar mal de tu jefe a sus espaldas: hazlo

Pero ten cuidado. «Habla con una sola persona a la vez, y sólo con alguien que te cuente cosas también», dice Gil Schwartz, consultor de carrera de Men`s Health. «Así, los dos tienen con qué inculpar al otro.» Evita quejarte con personas superiores a ti, aunque pienses que están de acuerdo contigo; esto es señal de falta de lealtad. Y si te atrapan; bueno, mejor que no te atrapen. «Un jefe debe de poder confiar en su gente», dice Schwartz. «Una vez que traiciones la confianza de tu jefe, estás acabado.»

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Tomar una pastilla para ayudarte a formar músculos: hazlo

Busca un suplemento que aumente la síntesis de proteínas y que detenga la descomposición de las mismas, aconseja Christian Finn. «Piensa en tus músculos como en una bañera», dice. «El agua que la llena representa la síntesis de proteínas. El agua que se drena representa la descomposición de proteínas. Si entra más agua de la que sale, vas a tener mayores músculos». La creatina, el polvo de suero de leche (antes del ejercicio), y los suplementos de carbohidratos y proteínas te ayudarán a mantener tu bañera llena.

 

Irte de pinta: hazlo

«A veces necesitas un día para recobrar energías», dice el Dr. Scott Sindelar, psicólogo de Scottsdale, Arizona. ¿Cómo saber cuándo? Si te gusta tu trabajo, pero hoy no tienes ganas de ir, habla y di que estás enfermo. Sindelar sugiere que lo hagas como recompensa después de haber terminado un gran proyecto. Y no te preocupes por que la compañía se vaya en picada sin tu presencia. Eres bueno, pero no es para tanto.

 

Orinar en la regadera: resiste

«La orina no es estéril», dice el Dr. Charles Gerba, profesor de Microbiología en la Universidad de Arizona. «Está cargada de virus y bacteria que puede pasarse a la demás gente». Sin embargo, si no tienes compañeros de cuarto, ni pareja, adelante, libérate.

 

Tener relaciones con tu ex: hazlo

Los dos están calientes. Los dos son fáciles. Alóquense. Pero luego déjenlo. «Si esto sucede en más de dos ocasiones, es posible que regresen los sentimientos, los tuyos, o los de ella», advierte Lou Paget, educadora sexual y autora de The Great Lover Playbook. Si tu ex te llama dos veces por semana -aunque sea para darte las gracias por el sexo sin sentimientos- llegó el momento de decirle adiós.

 

Decirle a un amigo que su esposa lo engaña: hazlo

Pero sólo si el afectado es pariente tuyo o tu mejor amigo, dice el Dr. Nuccitelli. «Es una persona de tu familia y el adulterio puede destrozar familias». Si es un conocido o un compañero de trabajo, hay mucho que desconoces; ¿Tendrán un matrimonio liberal? ¿Se separaron sin decirle a nadie? Siéntate con tu amigo y dile que tienes información importante, y presenta las evidencias con cautela. «Si te acusa de mentir, no insistas», dice Nuccitelli. «Ya plantaste la semilla, en algún momento enfrentará la situación.»

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Retar a tu jefe: resiste

Tu jefe es tu boleto al futuro y tiene más capital corporativo del que tú tienes. Por eso, aunque creas que puedes ganar la batalla, siempre te ganará por un knockout técnico. Y hay algo más: «Muchos medios son pequeños», dice Tom Market, autor de You Can`t Win a Fight with Your Boss. «Al momento de pedir trabajo con la competencia, seguramente a la primera persona que le van a hablar, es a tu jefe.»

 

Checar los resultados de la trivia que hiciste en la oficina: hazlo

El cerebro humano sólo puede procesar de 30 a 45 minutos de información al mismo tiempo. Por eso, un receso de 5 a 10 minutos cada hora pueden aumentar tu productividad. Pero si pasas la mayor parte del tiempo jugando en Internet, es hora de poner en orden tus prioridades. «Identifica lo que ocupa tu tiempo», sugiere el Dr. Alan Manevitz, jefe del departamento de psicología en Cornell. Si siempre te conectas después del almuerzo, pon tus citas a esa hora. «O, en lugar de dejarlo para otro día, toma tu receso entre las 2 y las 4 de la tarde.»

 

Utilizar la cuenta de gastos de tu trabajo: resiste

Según Market, eventualmente tus jefes revisaran la cuenta. «He visto muchas personas perder su trabajo por 20 pesos».

 

Tomar dinero de tu fondo para el retiro: resiste

En primera, a diferencia de tu contribución original, vas a tener que pagar con impuestos. «Lo que significa que tendrás que conseguir 7.000 dólares para pagar 5.000», dice Robert Brokamp, editor de la revista Rule Your Retirement, de Motley Fool. En segunda, aunque estás prestándote dinero propio, tienes que pagarte con intereses, dejándote con menos dinero disponible. Y lo más importante es que el dinero que tomaste dejará de crecer: Si sacas 5.000 dólares a los 35 años, vas a reducir tu fondo para el retiro alrededor de 100.000 dólares. La única razón válida para sacar dinero de tu fondo para el retiro es para dar el enganche de tu primera casa.

 

Quedarte en casa a ver TV todo el día: resiste

Claro que te mereces un fin de semana relajante, pero la TV tiene el efecto opuesto. «Cada vez que algo cambia en nuestro entorno visual, activa una respuesta orientadora en el cerebro», dice Sindelar. «La TV mantiene el cerebro en alerta constante, lo que provoca que mucha gente se sienta cansada e irritable después de varias horas viéndola.» Lo mejor que puedes hacer es poner un programa y poner el control remoto del otro lado de la habitación. Cuando te levantes para cambiar de canal -y seguro lo harás- romperá tu conexión visual con la TV y apagará su sirena. Después, ponte a hacer algo útil.

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Pide alitas de pollo en la cena: hazlo

Si llevas toda la semana comiendo bien, un poco de grasa el viernes por la noche no va a reventar tu cintura ni tu corazón. «Pero el domingo retoma el buen camino, o puedes arruinar toda una semana de alimentación sana», advierte la Dra. Heather Bainbridge, dietista del Centro de Pérdida de Peso Comprensiva en Nueva York. Se aun más cauteloso si te pasas las alitas con unas cuantas cervezas. «Tu organismo va a metabolizar primero el alcohol», dice Bainbridge, lo que te hará deshidratarte y aumentar tu apetito.

 

Vete a la cama sin cepilalrte los dientes: hazlo

Estás solo. Estás exhausto. No puedes soportar pensar en el saborcito a pasta de menta. Acuéstate. «Una buena dosis de sueño ayuda a prevenir las infecciones de las encías», dice el Dr. John Coke, profesor de Odontología de la Universidad de Alabama. En el mundo de hoy lleno de flúor, las infecciones de encía son tan inofensivas como una carie.

 

Acostarte con dos mujeres al mismo tiempo: hazlo

¡Por supuesto, hazlo! Pero cuidado: «Cuando los hombres hacen realidad sus fantasías», dice Paget, «casi siempre sucede que no es todo lo que esperaban». Por eso, antes de empezar a quitarte la ropa, protégete: Busca a una persona en la que tú y tu pareja confíen, pero que no sea alguien que ninguno de los dos conozca bien o que puedan encontrarse en misa. Antes de que empiece el encuentro, pónganse de acuerdo en qué va a hacer -y no hacer- cada quien. Y prepárate para la reacción de tu pareja, que puede ir desde disgusto total hasta un «¡vivan las mujeres!». ¿Cómo saber qué tipo de mujer puede gustarle? Lee su diario, obviamente. (Sólo bromeo.)

 

Fumar un buen puro: hazlo

Pero más vale que tengas una buena razón, como el nacimiento de alguien, un aumento de sueldo o ese encuentro de tres del que hablábamos. Fumarte un puro dos veces al año, no te hace más daño que estar en un bar lleno de humo dos veces al año; no va a provocar daños acumulativos. Sin embargo, si dejaste el hábito desde hace años, estás buscando problemas. «Fumar puede provocar cambios permanentes en el cerebro», dice Epi Mazzei, especialista en cesación del Centro Médico National Jewish, en Denver. «Una vez que dejas de fumar, siguen existiendo las sensaciones de recompensa que dejó la nicotina en tu cerebro. Fumar puede activar esas sensaciones, haciéndote caer en el vicio de nuevo.»

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