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Sube de nivel tus vacaciones

¿No sabes disfrutar tus vacaciones? Te damos consejos para que vivas a tope tus días de asueto. ¡Lo agradecerás!

Todo el año buscas ir hacia adelante, pero ¿haces lo mismo con tus días de descanso? Estudios demuestran que tu estado de ánimo sube y baja durante los días de asueto. Pero Men´s Health tiene la clave para mantenerlo siempre arriba y evitar que descienda, para hacer que experimentes un viaje inolvidable.


Mejora tus preparativos

¿Buscas más diversión? Investigadores de la Universidad de Breda, en los Países Bajos, descubrieron que cuando planeas con más tiempo tus vacaciones disfrutas más tus días de descanso.

Ponte de buen humor desde antes

Imagina en tu mente durante 10 minutos al día cómo te divertirás en tu próximo destino, asegura Jeroen Nawijn, autor del estudio. Una encuesta sobre el estrés vacacional determinó que esta actitud rompe con las tensiones y reduce la probabilidad de tener problemas al momento de la llegada a tu destino. Un buen consejo es que explores a través de Google Maps las calles del destino donde piensas ir, virtualmente te permitirá caminar a través de ellas. Posteriormente, en panoramio.com revisa todas las imágenes que no encuentras en las guías de viaje que venden en las tiendas.

 

Ve por la primera clase, no cuesta tanto

Los retrasos en el aeropuerto y los malos vuelos pueden hacer que comiences mal tus vacaciones, pero si haces lo correcto podrás acceder a primera clase sin tener que pagar su costo real.

Desestresa tu salida

Antes de obtener tu pase de abordar por internet, verifica los asientos que te corresponden y busca los que tengan más espacio para tus piernas. Algunas líneas aéreas te permiten ascender a primera clase con sólo pagar una cuota establecida, pregunta antes de hacer el check-in. Con seguridad has escuchado que los viajes largos pueden formarte coágulos en las venas de las piernas, «para reducir el riesgo, antes de tomar el vuelo consume jugo de arándano, granada y de manzana, porque sus componentes evitan la formación de coágulos», asegura Jeya Henry, experta de la Universidad Brookes de Oxford, Inglaterra.

 

Ir de menos a más

El estudio realizado en la Universidad Breda encontró que la emoción acerca de las vacaciones puede bajar tu estado de ánimo cuando llegas al destino. Y estarás completamente desanimado en el momento del check-in del hotel.

Prepárate para aterrizar sin contratiempos

Investigadores de la Bowling Green State University de Ohio, en Estados Unidos, descubrieron que las personas que se imponen retos durante las vacaciones pronto dejan de preocuparse por el trabajo y se sienten menos exhaustos cuando regresan a la oficina, en comparación con los que sólo se acuestan a tomar el sol. Cuando estés de vacaciones participa en un torneo de volibol o futbol de playa, aprende algo nuevo e incluso trata de aprender algo del idioma de dónde estás, aunque sean palabras básicas. Cualquier reto que te impongas hará salir con más rapidez el estrés de tu sistema.

 

Deja que empiece la verdadera relajación

Dos días, nueve horas y 25 minutos después de llegar a tu destino, es el tiempo que tardas en comenzar a relajarte, de acuerdo con un estudio realizado a tres mil vacacionistas.

En serio, descansa

El tercer día es el momento ideal para consentirte. Ve a la playa con tu libro bajo el brazo o busca a una persona que te dé un masaje para aumentar el nivel de relajación. De acuerdo con una investigación publicada en la revista Depression and Anxiety, éste reduce a la mitad tu ansiedad y su efecto dura tres meses. Además, aumenta tu descanso con técnicas de relajación muscular: acuéstate de espalda con los brazos a los lados. Luego, tensa todos los músculos del cuerpo y después relájalos y exhala al mismo tiempo. «Este movimiento clarifica tu mente y regula tu respiración», asegura el hipnoterapeuta Neil Shah.

 

Cuida tu estómago

Todos podemos enfermarnos de la panza durante los primeros días, de acuerdo con una investigación de la BBC de Londres. Antes de probar platillos exóticos mira la limpieza y los ingredientes con qué están preparados.

Fíjate lo que comes, evita la diarrea

Recuerda que no tienes estómago de trituradora. Cuando salgas de viaje lleva en tu maleta unas pastillas de bimuno, un suplemento alimenticio que, de acuerdo con un estudio publicado en la revista European Journal of Clinical Nutrition, es capaz de prevenir hasta 80 por ciento de las diarreas, lo que además te libra de las molestias de ir al baño cada cinco minutos. También empaca un antihistamínico que ayude a contrarrestar los síntomas de alergias alimentarias o por piquete de algún insecto común, el cual además te ayudará si tu jet-lag es muy severo y tienes problemas para conciliar el sueño.

 

Come para reducir el jet-lag

Tres días antes de que regreses a casa es posible que comiences a experimentar estrés pero, si consumes los alimentos adecuados, prolongarás la sensación de tranquilidad.

Relajado hasta el último momento

De acuerdo con biólogos del Argonne National Laboratory, de Estados Unidos, extender la tranquilidad en los últimos días de descanso involucra el consumo de desayunos y comidas ricos en proteínas, como huevos revueltos, salmón, carne roja; acompañado de carbohidratos complejos como papas y vegetales verdes. No sólo te proporcionan energía para las actividades finales (como el salto en el bungee o el esnórquel), sino que «produce químicos que te permiten conciliar el sueño durante la noche y te reajustan el reloj interno», asegura el doctor Charles Ehret.

 

Final del viaje con el ánimo intacto

El estudio de la Universidad de Breda descubrió que el sólo hecho de pensar en el regreso genera sentimientos de tristeza que tardan en desaparecer incluso días después de estar en casa.

Termina contento

La clave es hacer una buena reconexión con el trabajo para que la alegría derivada de las vacaciones continúe», explica el profesor David Holmes, de la Universidad Metropolitana de Manchester, en Inglaterra. Destina cinco o 10 minutos en subir fotos de tus vacaciones a tu página de Facebook. En los momentos que puedas, trata de tomar el sol al menos 30 minutos al día para que tu cuerpo produzca vitamina D, la cual además de fortalecer los huesos te ayuda a reducir la tristeza, pues de acuerdo con el Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos, el efecto durará algunas semanas después de regresar a casa.

 

Revitaliza tu regreso a la realidad

«El bronceado desaparece en dos semanas, pero tus niveles de estrés regresan a su estado ?normal? tres semanas después», asegura el psicólogo Gerhard Strauss-Blasche.

Regresa a la vida loca

Psicólogos de la Universidad de Manchester, en Inglaterra, aseguran que puedes extender los efectos de las vacaciones, si continúas haciendo algo que realizabas en tus días de descanso. Si nadabas cada mañana, haz lo mismo en la piscina del gimnasio. Investigadores de la Universidad de Bradford, señalan que encontrar un «espacio verde» para relajarte te ayuda a mantener el mismo ánimo del cual disfrutabas durante las vacaciones. Los científicos de Manchester, encontraron además que planear las nuevas vacaciones eleva tu alegría durante ocho semanas más. Pero no pienses en lo que te costarán.

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