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Repara un músculo

Compartimos contigo tips de lo que puedes hacer para evitar que una lesión muscular se vuelva algo grave.

Cuando estiras demasiado rápido un músculo puedes provocarle un esguince, pues desgarras sus fibras. Mientras más severa sea la lesión, más fibras se rompen. Ve al médico si el área afectada está entumecida y roja, o si te cuesta mucho trabajo moverla aun cuando no haya tanto dolor. Mientras tanto, sigue la tabla de tiempos que te recomienda el entrenador certificado John Grosse.


Primeras 24 a 48 horas

Disminuye el dolor y la inflamación con DECH (descanso, elevación, compresión y hielo). Envuelve el área lastimada con una venda elástica a fin de mantener la presión para comprimir la lesión sin restringir el flujo sanguíneo. Después eleva la extremidad y aplica hielo sobre ella durante 15 o 20 minutos cada dos o tres horas mientras estás despierto. Un fármaco antiinflamatorio sin receta, como el ibuprofeno, puede ayudar en esta etapa. Pero limita su uso, pues hay estudios que sugieren que tomar uno por más de cuatro días puede interferir en la curación del músculo.

Tres o cuatro días después

Para evitar la rigidez y debilidad comienza a mover y a estirar el área lesionada. «Puedes sentir alguna leve incomodidad, pero nunca igual al dolor del momento de la lesión», dice Grosse, dueño de la clínica Comprehensive Physical Therapy en Colmar, Pensilvania. Una o dos veces al día, mueve lentamente el área lastimada en sets de 10 a 20 repeticiones, incrementando gradualmente el rango de movimiento en cada sesión. Estira lentamente la zona de cinco a 10 repeticiones, sosteniendo cada repetición 10 o 30 segundos. No se sentirá bien, pero ayudará a volver a la normalidad.


Dos o tres semanas después

Añade resistencia a la recuperación, comienza con poco peso en repeticiones y series equivalentes de 25 a 50 por ciento de lo que solías hacer antes de la lesión. Incrementa en 10 por ciento cada entrenamiento, dice Grosse. Si hay dolor, disminuye el peso, las repeticiones y los sets, y no pases al siguiente nivel hasta que deje de doler. Si el músculo sigue rígido en esta etapa, si te molesta o si el dolor interfiere con tus actividades diarias o sientes incomodidad en áreas alrededor de la lesión, deberías ver a tu doctor o terapeuta físico antes de hacer cualquier otro entrenamiento.

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