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SORPRENDEN EN FRÁNCFORT NUEVAS OPCIONES DE CONTROL

Las series sobre naves espaciales parecen ya antiguas al ver lo que las armadoras han presentado en el Salón del Automóvil de Fráncfort.

El Audi e-tron quattro, por ejemplo, es un todoterreno futurista que destaca por sus anuncios brillantes, la superficie extremadamente sensible al tacto y el hecho de que muchas funciones incluso se puedan activar por gestos.

Ante el dominio de los teléfonos inteligentes, los fabricantes trabajan por conectar avisos y controles con la intención de acabar con los botones, que tienden a desaparecer en la vida normal ante el triunfo de lo táctil. 

Junto a las superficies sensibles que reaccionan ya con sólo acercar la mano, las automotrices se esfuerzan en el desarrollo de avisos OLED, como en el caso de Audi. Utilizan diodos de luz orgánicos que son más precisos y más claros y que además no pueden ser deslumbrados por otra fuente de luz. Por ello, los displays son cada vez más planos, explica el director de proyecto en Audi, Stefan Blümel.

En los vehículos producidos en serie aún habrá que esperar un poco más para tener unos controles así, por lo que aún habrá que contar con unas cuantas palancas y botones además de la del intermitente, que es la única que está prescrita por ley. "Muchos detalles como las cámaras como espejos exteriores virtuales y sus correspondientes pantallas en el revestimiento de las puertas o la tecnología OLED son adecuadas para ser usadas en serie", dice Blümel.

Está de acuerdo Holger Hutzenlaub, del equipo de diseño de Mercedes y que ha trabajado en el prototipo aerodinámico Concept. Ahora trata de que la atención pase de la fascinante carrocería "transformer", con piezas móviles que modifican la forma del vehículo, al interior, donde existe un foco de aire iluminado de cristal de Swarovski, dos enormes displays en lugar de los instrumentos tradicionales y una pantalla táctil curva con un túnel en la mitad con el que que se controla, entre otras cosas, el aire acondicionado.

Lo mejor, sin embargo, son los botones OFN (Optical Finger Navigation). "Con los dedos sobre una minipantalla táctil se mueven a través de un menú y se prescinde así de la mayor parte de teclas en el volante". Si funciona o no lo podrán comprobar pronto los clientes de Mercedes, según promete el diseñador: a partir del próximo año se verá en la nueva Clase E.

No va tan rápido Porsche, que en el Mission E prevé que el flujo de información en el cockpit llegue a través de hologramas sobre superficies con tecnología OLED.

Además, los avisos siguen la dirección de la mirada del conductor, de tal modo que nunca pierde de vista la velocidad a la que circula, por ejemplo. Porsche prefiere así centrarse más en que la información esté cercana a los ojos que en el control por gestos.

Peugeot prefiere centrarse en el oído: para el prototipo Fractal se han compuesto una decena de sonidos que hacen superfluas determinadas órdenes y avisos lumínicos.

Casi todas las innovaciones comienzan en los modelos de gama más alta antes de que estén disponibles de forma masiva. No cree que deba ser así el suministrador de componentes ZF, que en su pequeño y visionario prototipo Advanced Urban Vehicle (AUV) presenta como novedades un nuevo volante, un asistente de aparcamiento y quizás el "head-up display" más pequeño y económico: un minmonitor sobre el volante en el que se presentan las informaciones más importantes.

No sólo acerca los hologramas a la producción en serie como Porsche y Peugeot ni a la tecnología OLED de Audi, sino que sobre todo es asumible para el gran público, dice Gerhard Gumpoltsberger, del departamento de investigación de ZF. "No tiene mucho sentido que los instrumentos cuesten más que todo el cockpit", afirma.

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