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Lesiones deportivas: tratamiento y recuperación

Aunque muchas veces son inevitables y más comunes de lo que quisiéramos, te damos algunos consejos para salir de ellas rápidamente.

Aunque algunas de estas lesiones ocurren de modo accidental, otras pueden ser resultado de malas prácticas de entrenamiento, falta de ejercicios de calentamiento y estiramiento, del uso inadecuado del equipo o una mala condición física. La buena noticia es que el tratamiento de una lesión es mucho más eficiente que en el pasado, por ello en la mayoría de los casos las personas que se lesionan regresan a la actividad en poco tiempo.

 

El calentamiento antes del ejercicio y el enfriamiento posterior a la sesión son igual de importantes que el ejercicio en sí. Mediante un apropiado calentamiento de los músculos y las articulaciones, con movimientos aeróbicos de bajo nivel por 5 a 10 minutos, es posible evitar lesiones y adquirir mayor resistencia. En algunos casos, el enfriamiento por medio de caminatas lentas y estiramientos musculares también previene la fatiga y las cambios en la presión arterial.

 

Entre las lesiones deportivas más comunes se encuentran: esguinces o torceduras de ligamentos, desgarros de músculos y tendones, lesiones en la rodilla, hinchazón muscular, lesiones en el tendón de Aquiles, dolor a lo largo del hueso de la tibia, fracturas y dislocaciones.

 

Por lo general, la recuperación se basará en ejercicios cuyo objetivo es restablecer la normalidad de la lesión para regresar a la actividad física. Algunos pueden ser incluso dolorosos pero, la constancia es el secreto. También existen otros tratamientos como:

 

 

 

Cuando la evolución sea casi total, lo recomendable es regresar en forma gradual a los entrenamientos a un ritmo suave para evitar recaer.

 

Fuente: Instituto Nacional de Artritis y Enfermedades Musculoesqueléticas y de la piel.

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