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Con el tanque lleno

Termina tus días con toda la energía necesaria. Te damos cinco tips para que logres superar algunas situaciones agotadoras.

La gran comilona

Cuando te otorgues un banquete, bebe mucha agua. Dos vasos de 200 ml tomados durante la cena pueden acelerar el metabolismo en un 30%, según un estudio alemán. En cambio, si ingieres tres o cuatro copas de vino durante la tragazón, puedes llegar a comer hasta 22% más, según la publicación Physiology & Behavior, de Estados Unidos.

 

La mañana siguiente

¿Estás en el trabajo y te sientes un trapo? Esa bebida energética no te ayudará demasiado, ya que el alcohol neutraliza casi todos sus efectos, asegura un grupo de investigadores de Brasil. Por cierto, la próxima vez que salgas de fiesta, recuerda que escuchar música a muchos decibeles provoca que bebas más cantidad de alcohol -y con mayor rapidez, según un estudio francés. Levántate a dar una vuelta, consume una bebida de electrolitos y aliméntate con más verduras y menos carbohidratos.

 

Tras el concierto

La solución es relativamente sencilla: facilitar el flujo sanguíneo. «Para evitar la pesadez de piernas es recomendable tomar cápsulas o infusiones de nuez de la India», apunta el doctor José Luis Berdonces, especialista en fitoterapia y plantas medicinales.

 

Al volante eterno

Para no fatigarte tanto, realiza giros rusos las semanas anteriores al viaje: túmbate boca arriba con la parte superior de la espalda apoyada en una pelota suiza, las rodillas flexionadas y los pies bien apoyados en el suelo. Sujeta una pelota medicinal, extiende los brazos hacia el techo y después haz girar al cuerpo hacia un lado hasta que los brazos queden paralelos al suelo. Haz entre 8 y 10 repeticiones. Luego debes hacerlo de nuevo girando hacia el lado opuesto.

 

Ella contra ti

Comienza por ofrecerle un café, té o infusión. Un estudio español concluyó que tendemos a considerar más generosos y atentos a nuestros interlocutores si sostenemos en la mano una bebida caliente. También deberás hablar, y mucho. «La solución a la mayoría de los conflictos se encuentra en la conversación ya la búsqueda de puntos de encuentro, además de encarar los asuntos más dolorosos frente a frente», opina el psicólogo Joan Garriga, del Instituto Gestalt de Barcelona. «Es difícil abordar los momentos duros de la vida si existen antecedentes de falta de escucha o comunicación.»

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