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La ciencia de la velocidad 1

Un artículo de fondo en donde el visionario del deporte David Weck revela los secretos que te llevarán a ser el más veloz.

Según el visionario del ejercicio David Weck, mover los brazos en espiral puede ayudarte a correr más rápido. El velocista Tyson Gay la puso en práctica y derrotó a Usain Bolt en la carrera de los 100 metros planos. Y, de pronto, la gente empezó a tomar nota de esta técnica… Tal vez tú deberías hacer lo mismo.

Si analizas el video, casi puedes congelar la imagen en el momento justo en que, en el verano pasado, Tyson Gay hizo que Usain Bolt mordiera el polvo. Bolt es el hombre más rápido de la Tierra: un jamaicano de 1.96 metros que rompió récords en los Juegos Olímpicos de Pekín y que, desde entonces, es el dueño de las marcas en 100 y 200 metros planos. Gay es el velocista estadounidense más rápido de 100 metros planos de todos los tiempos, pero es también una superestrella que trabaja a la sombra del esprínter más sorprendente de la historia. Las fotos del triunfo de Gay capturan algo más: un veloz giro de los brazos que podría significar un nuevo modo de realizar el sprint, basado en anatomía, balance y la importancia de entrenar ambos lados del cuerpo al mismo nivel. Las imágenes laterales muestran la mano delantera de Gay girando ligeramente hacia afuera a la altura de la muñeca, sus dedos que se curvan levemente hacia la base del pulgar. Los fanáticos del ejercicio llaman a este movimiento «supinating», que viene de ?supinate? (girar la mano de adentro hacia afuera). Mientras tanto, su brazo trasero está haciendo exactamente lo contrario, aunque en un grado inferior: hace «pronating» (gira de afuera hacia adentro) pero aquí la muñeca vira levemente hacia adentro, con la palma abierta hacia atrás en un movimiento como de latigazo. Básicamente, sus brazos están haciendo movimientos espirales.

«A la mayoría de los esprínteres les enseñan a mover las manos desde la cadera hasta los labios, con un movimiento simple, como el de un hacha de guerra», dice David Weck, entrenador de balance en el entrenamiento y responsable de enseñarle a Gay a oscilar en espiral sus brazos.

Weck cree que los movimientos espirales liberan la tensión muscular en la fascia, es decir, la red de tejido que envuelve músculos y órganos conectándolos entre sí. Ésta ocupa también una posición clave para el balance, como los músculos y las articulaciones; contiene sensores de posición que le dicen al cerebro la postura del cuerpo en el espacio. Weck cree que los movimientos en espiral de los músculos y la fascia pueden promover una mayor eficiencia al correr, además de que ayudan a alinear el cuerpo con su centro gravitacional.

Gay dice que la idea de hacer los movimientos espirales le pareció interesante y que esto era suficiente para intentarlo. «Siempre estoy buscando nuevas ideas. Me gustó el latigazo y los movimientos de muñeca».

Sabemos lo que estás pensando: sobran los tipos creativos que alegan ser descubridores de técnicas poco usuales y muy efectivas para ponerse en forma. Y en verdad es tentador ubicar a Weck en esta categoría. Pero si analizas profundamente la biomecánica de la carrera y la naturaleza de los tejidos conectivos, querrás aprender de inmediato a hacer tus propias espirales.

Primero, algunos argumentos: Gay utilizó intermitentemente esta técnica contra Bolt. «Lo intenté, pero ya que era un movimiento nuevo, mi cuerpo no se adaptó tan rápido» explica Gay. «Mi muñeca derecha se torcía correctamente, pero la izquierda no lo hizo tan bien. Además, es evidente que ninguna innovación de técnica puede llevarse el crédito de un tiempo de 9.84 en la carrera de 100 metros. Si así fuera, todos estaríamos haciendo ese ejercicio y correríamos mucho más rápido. «Finalmente, Bolt ya ha logrado un tiempo sorprendente de 9.58 en los 100 metros, así que no sería difícil que próximamente vuelva a dominar las marcas».

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Y después de esas palabras, vale la pena mencionar que aprender a rotar sus manos no le cayó nada mal a Gay durante 2010. Weck señala que desde que Tyson Gay aprendió a torcer en espiral, ha logrado sus mejores tiempos en 200 y 400 metros. Además de que venció a Usain Bolt en una competencia muy pareja. Por otro lado, en los Great City Games de Manchester, en mayo de 2010 (una carrera en la que sin duda usó esta técnica, de acuerdo con su entrenador de fuerza) Gay hizo un tiempo de 19:41, con lo que rompió un récord mundial de 44 años de antigüedad para una carrera de 200 metros planos sin vueltas.

Desde que implementó las espirales en su técnica de carrera, no sólo promovió un ajuste biomecánico entre los hombres más veloces del mundo. Además, con ello se unió a un grupo de sujetos de prueba provenientes de distintas disciplinas deportivas, como artes marciales, salto de altura, futbol americano y beisbol. Todos trabajando directamente con Weck o, bien, entrenando en algún lugar que funciona con su influencia.

«Él es un hombre muy profundo», dice Todd Durkin, dueño del Fitness Quest 10 en San Diego y uno de los entrenadores que utilizan las ideas de Weck. Durkin ha entrenado a Drew Brees, Aaron Rodgers y una docena de pitchers de las Grandes Ligas con trabajos de patrón cruzado, lanzamiento de cuerdas y práctica de bateo, todos basados en diseños o teorías de Weck.

Ahora bien, el movimiento espiral ha sido reconocido en una gran variedad de disciplinas, y es una idea que data de hace décadas, si no es que hasta siglos. Por ejemplo, la reconocida terapia física de Facilitación Neuromuscular Propioceptiva (FNP), desarrollada por neurofisiólogos en los cuarenta para tratar músculos afectados por la poliomielitis, selecciona específicamente movimientos tridimensionales de los brazos para fomentar una mejor integración de músculos grandes y pequeños.

Otro ejemplo: los movimientos espirales eran la base de una popular forma de entrenamiento conocida como «blandir un garrote», ya que implicaba hacer ejercicios con mazos de la India (que tienen forma de pinos de boliche). Fue muy empleada por el ejército estadounidense a principios del siglo XX, y actualmente está ganando nuevos adeptos dentro de los círculos de entrenamiento como resultado de la necesidad de fortalecer la integridad del hombro y tratar las deformidades causadas por nuestro modo de caminar erguidos. Pero sus rutinas también están pensadas para afectar al cuerpo del mismo modo que el interpretar un instrumento musical afecta al cerebro: ayudan a escribir un nuevo código en tu memoria motriz. Por otro lado, los movimientos en espiral también se reconocen tanto en el Tai chi chuan como en las danzas tradicionales del Pacífico Sur por su contribución a la armonía del cuerpo y sus cualidades estéticas. Y también tienen raíces en la ciencia de los deportes: las investigaciones de biomecánica sugieren que el atletismo es una función de, por un lado, la fuerza bruta que aplicas y, por otro, de la activación de los músculos en reposo (proceso en el que, justo antes de que golpees una pelota o levantes una pesa, el músculo se pone rígido como un resorte y eso te ayuda a aprovechar la energía).

(Continuará)

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