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En casa mejor que en restaurante 1

Aprende cinco sencillas recetas para que en tu hogar comas mejor que si salieras al restaurante más lujoso y caro.

La decisión más importante a la hora de comer no tiene que ver con lo que ordenas de un menú, sino con la decisión del sitio donde comerás. Si sales, imagina el tiempo que te lleva subir al coche, manejar hasta el primer lugar que se te aparezca, esperar a que te asignen mesa, sentarte, leer la carta y pedir lo que se te antoje. En vez todo eso, podrías elegir aplatanarte cómodamente en el comedor de tu casa y disfrutar una comida que sabe mejor, cuesta menos y es mucho más sana que la bomba de calorías por la deberás pagar una propina al mesero que te la sirve.

El mundo de los restaurantes es peligroso para cualquier hombre que desee controlar su peso. Si buscas una hamburguesa, un plato de pasta o incluso sólo una ensalada, es muy difícil encontrar una con menos de mil calorías.

Lo peor es que puedes ingerir grandes cantidades de sodio, grasas saturadas y carbohidratos refinados. Hay una mejor manera. En este extracto del libro Cook This, Not That! te mostraremos cómo preparar rápidamente el tipo de comida que los hombres suelen buscar. Pero tú la harás mejor. Lo mejor de todo es que estas opciones son fáciles (nos atrevemos a decir divertidas), especialmente con un ayudante y una copa de vino. ¡Comencemos!

 

Costillas Dr. Pepper

Pídelas en un restaurante y podrás ganar casi medio kilo antes de que te llegue la cuenta.

¿Crees que bromeamos? La carne de las costillas contiene más calorías que 15 donas glaseadas y más grasa saturada de la que podrías consumir en cuatro días. Decimos que este platillo es uno de los peores. Pero la carne de las costillas no viene sola, sobrepasan las mil calorías si además llevan aderezos o salsas. Con nuestra opción de cocinar en casa, sugerimos la mitad de un rack de costilla y le sacamos provecho al sorprendente y complejo sabor del Dr. Pepper para crear una salsa perfectamente balanceada y deliciosa.

 

Necesitarás

2 costillares o racks de costilla

2 litros de refresco Dr. Pepper

¼ de taza de sal

1 cda. de chile en polvo

½ cda. de aceite de canola o vegetal

½ cebolla picada

1 diente de ajo picado

½ taza de catsup

2 cdas. de salsa inglesa

2 cdas. de vinagre de manzana

1/8 de cdta. de pimienta de cayena

 

Preparación

1 Coloca las costillas en un platón grande y hondo. Vierte el refresco hasta cubrirlas, reserva al menos ½ taza para la salsa. Agrega la sal y déjalas marinar en el refrigerador durante toda la noche (o al menos dos horas).

2 Calienta el horno a 180 °C. Saca las costillas de la marinada, sécalas y espolvoréalas con el chile. Acomódalas en un refractario para horno, añade una taza de agua y cúbrelas con papel aluminio. Cocina por dos horas, hasta que la carne casi se desprenda del hueso.

3 Para la salsa barbecue, calienta el aceite en una cacerola a fuego medio. Saltea la cebolla y el ajo hasta que se suavicen y suelten su aroma, y agrega la salsa catsup, la inglesa, el vinagre, la pimienta de cayena y la media taza de refresco que reservaste. Hierve a fuego lento de 15 a 20 minutos o hasta que la salsa espese.

4 Enciende la parrilla y barniza las costillas con la salsa. Cuando esté bien caliente, cocínalas con el lado del hueso hacia abajo, hazlo en una de las partes más frías de la parrilla, por 10 o 15 minutos. Voltéalas y cocínalas hasta que se asen ligeramente y salga un poco de humo. Quítalas de la parrilla y barnízalas con más salsa.

(Rinde 4 porciones)

Por porción: 400 calorías, 15 g de grasa, 1,140 mg de sodio.

En un restaurante comes: 3,021 calorías, 242 g de grasa, 4,648 mg de sodio

(Continúa…)

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