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Domina el road trip

La única manera de disfrutar una ruta de más de 10 horas es utilizando el vehículo adecuado.

No importa si es un viaje de trabajo o de placer, hay dos cosas que no pueden faltar cuando te preparas para salir a carretera: potencia y confort. Y es precisamente lo que disfrutamos manejando el nuevo Volkswagen Aamarok.

 

Gracias a su excelente desempeño, a sus lujosos interiores y a la tecnología con la que cuenta su centro de infoentretenimiento, el Amarok convirtió un duro trayecto en una experiencia llena de adrenalina y confort.

 

Aunque nosotros recomendamos no exceder el límite de velocidad, aceleramos un poco más (ya se imaginarán), para desatar la potencia del Amarok. No nos decepcionó para nada. De hecho, nunca nos imaginamos que una pick up pudiera ser tan cómoda a tal velocidad.

 

 

Liberando su lado salvaje

 

Los últimos 40 kilómetros del recorrido transcurrieron en una carretera de dos carriles de doble sentido, lo que significó estar atorado en más de una ocasión detrás de vehículos más lentos (básicamente, todos los demás). Sin embargo, gracias a su motor diesel de 224 caballos de fuerza, no hubo obstáculo para nosotros.

 

La prueba de fuego

 

Quien conozca Sayulita sabe que es una pesadilla para cualquier vehículo que sea un poco más grande que un carrito de golf: calles angostas y empinadas de un solo sentido, suben y bajan alrededor del centro, sin duda un desafío para un auto sin potencia, pero no para el Amarok. Gracias a su par motor de 368 lb-pie, no hay pendiente que se le resista, sin importar el tipo de terreno, gracias a su tracción 4Motion.

 

Funcional y divertida

 

Nos metimos hasta el mar con la Amarok y, luego de una sesión de irreverente conducción en la arena, en donde emergió su alma off road, nos olvidamos que traíamos un vehículo funcional y simplemente disfrutamos el momento. Un par de veces parecía que nos quedábamos atascados en la arena y solo bastó con acelerar un poco para seguir adelante, por lo que nos quedamos con ganas de probar la función de bloqueo del diferencial.

 

Final feliz

 

Aunque nos encantó manejar en la playa, moríamos por regresar a la autopista para acelerar al máximo, sin exceder los límites de velocidad (guiño, guiño), el Amarok. En ese momento, ya completamente consientes de lo que esta camioneta mediana es capaz, estábamos impacientes de volver a enfrentar 10 horas de camino al volante.

 

*No te pierdas la reseña completa en la edición de enero de Men?s Health en Español.

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