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London Fashion Week 2019, así fue

London Fashion Week Burberry foto getty images

London Fashion Week Burberry foto getty images

De la moda que pretende empoderar a las mujeres a la búsqueda de un vestuario respetuoso de las personas, el medioambiente y un nuevo hombre, London Fashion Week marcó tendencias durante cinco días de desfiles que terminaron este martes. 

FROM DAPPER TO RAPPER

Una de las características del London Fashion Week es la creatividad única y lo revolucionario que puede llegar a ser, tanto en la moda como rompiendo esquemas, este año no fue la excepción y logró conjugar los dos espectros más importantes de la personalidad masculina, pasar de un estilo formal a uno bastante relajado, incluso en una sola pasarela, así lo demostró Burberry quien de la mano de Riccardo Tisci, llevó al hombre moderno de un lado a otro, con tailoring relajado a un streetstyle sacado de Brooklyn. 

Quien no dejó pasar la oportunidad de mostrar a un hombre seguro de su masculinidad fue Bobby Abley, la marca mostró chaquetas de tweed con aplicaciones doradas en tonos claros, algo que seguramente fascinaría a Pharrell Williams, si algún día deja su relación amorosa con Chanel.

Pero no todo puede ser un rompimiento con la tradición clásica de la moda inglesa y Belstaff lo demostró con un hombre clásico, su pasarela retomó el estilo que podría ser utilizado en un día de caza en Downton Abbey, con pieles crudas, materiales duraderos y sobretodo construcción arquitectónica en los abrigos.

 

London Fashion Week Belstaff foto: Getty images

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ENTRE FEMINIDAD Y FEMINISMO

Buscando un equilibrio «entre la feminidad del pasado y el feminismo de hoy», el diseñador surcoreano Yoon Choon Ho presentó este martes una colección primavera-verano 2020 inspirada en la francotiradora estadounidense de finales del siglo XIX Annie Oakley. 

Como ella, las mujeres de YCH llevan gorros de cuero con visera o sombreros de cowgirl con chalecos de flecos y tops con efecto cosert o bustier. Pero lejos de ser ajustadas y limitantes, las faldas son plisadas para permitir el movimiento y las chaquetas oversize se llevan sobre camisas de mangas muy largas. 

En los pantalones de cintura alta y las gabardinas superpuestas, colores oscuros como el chocolate contrastan con verdes fluorescentes o azules pálidos. Y todo se combina con bolsos de tres piezas que imitan una funda de fusil. 

La irlandesa Sharon Wauchob optó por mostrar en London Fashion Week su gusto por creaciones que pueden ser llevadas por hombres y mujeres. «Siempre me ha gustado la imagen andrógina», confesaba tras su desfile del fin de semana, donde presentó amplios trajes pantalón y sedosos vestidos con plumas. 

También el dúo de estilistas Fyodor Podgorny y Golan Frydman realizaron una audaz mezcla de géneros, inspirándose en las películas «Farinelli» de Gérard Corbiau y «Amadeus» de Milos Forman, asó como en el personaje de la reina francesa María Antonieta. 

Jugando con los contrastas, mezclaron encaje y camisas heavy metal y combinaron denim con tejidos delicados como el satén y el tul. «Exploramos la idea de la pansexualidad, la atracción por una persona cualquiera que sea su identidad de género», explicaron. 

MODA ÉTICA SUSTENIBLE

Impulsados por la iniciativa «Positive Fashion» lanzada por London Fashion Week, y a tono con el movimiento ecologista Extinction Rebellion que organizó varias protestas coincidiendo con los desfiles, cada vez más diseñadores integran en sus prendas la preocupación por el medioambiente y la ética productiva. 

Las estilistas guatemaltecas Gabriela Luna y Corina del Pinal, instaladas en Londres con su marca Luna Del Pinal, buscan hacer una «moda lenta y responsable», creativa y sostenible. Fascinadas por las antiguas técnicas de tejer, recurren a artesanos indígenas para crear sus diseños amplios y cómodos con un cierto estilo oriental. 

Otros jóvenes diseñadores buscan dar una segunda vida a prendas u accesorios. La rumana Ancuta Sarca crea calzados híbridos, mezcla de deportivas y zapatos de tacón recuperados en tiendas de ropa usada. Y Mariah Esa, recién diplomada, utiliza etiquetas de prendas desechadas para confeccionar sus creaciones: hasta 2.000 etiquetas para fabricar un abrigo. 

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VOLUMEN Y GEOMETRÍA

Entre los estilos imprescindibles de la temporada primavera-verano 2020 presentada en London Fashion Week figuran las creaciones voluminosas pero etéreas de la británica Molly Goddard y los vestidos geométricos y móviles de la serbia Roksanda, que deja en sus creaciones una muestra patente de sus formación como arquitecta. 

En sus diseños energéticos, que parecen concebidos para subir la moral, la creadora serbia destaca por su elección de los colores. Combinaciones de rosa y mandarina que en el desfile del lunes contrastaron con el cielo gris de Londres. 

Estrella ascendente de la moda británica, Goddard presentó el fin de semana creaciones vaporosas que recuerdan a su célebre vestido de tul rosa, que hizo correr ríos de tinta tras ser llevado por Villanelle, una excéntrica asesina a sueldo, en la serie de televisión «Killing Eve». 

Sus voluminosos vestidos y faldas, en amarillo pollo o rojo coral, se llevan con botas de cuero sin talón. 

Tras el desfile, la inglesa reconoció no haber tenido un tema específico en mente sino interesarse más bien por «estilos individuales». «Miré las cosas que he hecho en los últimos cinco años, las que más me gustan, y las volví a hacer, pero más grandes y mejor». 

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Con información de AFP
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