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Qué es y cómo fue la primera edición del Festival Internacional de Cine de Tulum

Festival Internacional de Cine de Tulum

Festival Internacional de Cine de Tulum

Del 4 al 8 de diciembre de 2019 se llevó a cabo por primera vez el Festival Internacional de Cine de Tulum (FICTU), evento que en sedes alternativas; como playa, teatros en medio de la selva y pequeños auditorios, exhibió una curada selección de películas enfocadas en temas sociales y de medio ambiente; además de mesas redondas, conciertos y eventos especiales.

“Cuando pienso en Tulum, pienso mucho en su tamaño, porque este es un festival boutique en un espacio muy particular. No se puede parecer a nada porque no hay otro lugar como Tulum; por bonito y por difícil” nos compartió en exclusiva la directora del festival: Paula Chaurand.

Existen en México más festivales de cine; algunos llevan 35 años, como el de Guadalajara (FICG); el de Morelia (FICM) celebró este octubre su 17 aniversario y Los Cabos celebró 8 años en noviembre; pero para Paula, cada uno tiene una personalidad.

“La diferenciación de repente me cuesta trabajo, porque creo que cada uno es diferente. Cada uno busca un género distinto; tiene un curador, una competencia, una zona geográfica… Aún siendo diferentes todos mantenemos una misma línea: ser plataformas de exhibición que traigan cine que creemos que tiene que llegar a México”, expresó.

QUÉ ES Y CÓMO FUE LA PRIMERA EDICIÓN DEL FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE DE TULUM

UNA EVOLUCIÓN NATURAL

Paula Chaurand Foto Cortesía Mariana Mijares

Anteriormente, Paula estuvo a cargo del Festival de Cine de la Riviera Maya, que luego de cinco ediciones concluyó en 2016 por falta de apoyo gubernamental.

“Fue un proyecto que se le presentó al gobierno que estaba en ese momento, que decidió abrazar y apoyar económicamente. Cuando terminó el periodo, el gobierno entrante decidió no continuar ni con mi proyecto ni con otros más. A partir de ese momento empezamos a buscar maneras de financiarlo, nos convertimos en una A.C, pero necesitábamos también apoyo municipal. No lo logramos porque también cambiaron los municipios y no se dio la mancuerna”, explicó Paula.

Tiempo después, la directora supo que en Tulum había interés en hacer un festival de cine.

“Me enteré en marzo de este año. Les dije que me ponía a sus órdenes y no pasó nada pues supe que lo iban a hacer con otras personas; aún así les dije que quería estar involucrada. Cuando decidió hacerse, en una junta dijeron que para qué hacerlo por otro lado si nosotros ya teníamos un festival, entonces me regresó el alma al cuerpo”, confesó.

Inicialmente esta iniciativa pensó en llamarse nuevamente Riviera Maya Film Festival; sin embargo, se dieron cuenta que la nueva sede requería un festival distinto.

“Tulum buscaba una programación mucho más consciente y con cosas que el RMFF no tenía. Por un montón de cosas decidí que lo ideal era que el festival naciera con otro nombre.

“Tulum es un festival que está intentando encontrar su propio tamaño; un lugar que no tiene salas convencionales de cine (el único cine está entre dos calles que no están pavimentadas); un lugar que se sigue desarrollando, en donde todo el día huela a copal y a todos nos devoran los mosquitos; eso le da una personalidad, por eso no se va a parecer a ninguno”, enfatizó.

PROGRAMACIÓN CONSCIENTE

Otro de los distintivos de Tulum, fue crear comunidad que tomara como punto de partida el cine para dialogar alrededor de las formas artísticas y audiovisuales, así como atender los temas sociopolíticos, medioambientales y culturales más urgentes.

Esta fue una labor del comité de selección, encabezado por Chloë Roddick (que fue programadora del London Short Film Festival y el Festival Internacional de Cine de Morelia).

“(La programación) Fue bajo la consigna que nos hizo Tulum; estaban buscando una programación muy potente en los temas medio ambiental y social, así buscamos armar un festival que estuviera bien desde la base hasta la punta. Chloë siempre estuvo muy comprometida y tuvo muy claro que no se trataba de cubrir cuotas sino de lograr equilibrios: entre el cine documental y el de ficción; entre directoras y directores; en temáticas; entre la sexualidad y los temas LGBT, por eso la programación es tan armoniosa”, apuntó Paula.

El festival clasificó así las películas exhibidas en cuatro secciones:

Películas que abordaron temas coyunturales sobre el medio ambiente, los estudios de género, la política, la economía y la sociedad. Ejemplos: The Body Remembers When the World Broke Open, Honeyland y Scheme Birds.

Con los ejemplos más sobresalientes del talento nacional; como El Guardián de la Memoria (Marcela Arteaga), que fue el Mejor Largometraje Documental Mexicano en el pasado Festival de Morelia (FICM); La Paloma y el Lobo (Carlos Lenin), ganadora del pasado Festival de Cine de Los Cabos; Sanctorum (Joshua Gil), que estuvo en Venecia; Mano de Obra (David Zonana), que se exhibió en San Sebastián, Toronto y Zurich; y Ya No Estoy Aquí (Fernando Frías), ganadora del Premio del Público a Largometraje Mexicano en el pasado FICM y del 41° Festival Internacional de Cine de El Cairo.

Filmes experimentales de directores arriesgados. Títulos como: Amazing Grace, Lilian y Searching Eva.

Lo mejor del cine comercial; por ejemplo: Bull, de Annie Silverstein; Mr. Jones, de Agnieszka Holland y Seberg, de Benedict Andrews, quien acudió al festival y presentó este trabajo protagonizado por Kristen Stewart como película de clausura.

Como parte de las funciones especiales, se presentó Santuario, documental producido por Javier y Carlos Bardem, con quien tuvimos oportunidad de platicar sobre este trabajo.

Además, el FICTU contó con actividades para niños y proyecciones itinerantes en las localidades de Hondzonot, Uh May, el centro de Tulum y Chemuyil.

“Las proyecciones en las comunidades funcionaron muy bien; creo que se puede hacer más y mejor, pero fue un buen inicio”, consideró Paula.

Carlos y Javier Bardem Santuario Foto Cortesía Santuario

EL FUTURO DEL FICTU

Haciendo un balance de la primera edición del Festival Internacional de Cine de Tulum, su directora considera que en algunos aspectos resultó mejor de lo que esperaba; en otros no.

“Es normal, Tulum es muy nuevo para nosotros. Hubo cosas que superaron mis expectativas, como las proyecciones en la playa, los conciertos, las proyecciones cuando la ciudad empezaba a prender las luces que me emocionaron demasiado; fue perfecto, tal como lo imaginaba. Hay cosas en las que fuimos arriesgados, como la programación en la mañana, que nunca estuvimos muy convencidos y que sentimos que aún no funciona para Tulum; quizá más adelante”.

Para delinear la edición del 2020, Paula compartió que se reuniría con los diferentes involucrados.

“Ahorita estaba hablando (de la próxima edición) con gente de las sedes, y con gente del Gobierno, y es natural, porque desde el día uno ya estás pensando qué harías diferente el próximo año. Lo primero que me gustaría es replantear la fecha; para ello nos sentaremos coordinadamente con las entidades turísticas, tanto municipales como estatales, para definir fechas específicas. Yo no lo pondría en duda (la edición 2020) pero me gustaría platicar con ellos para ver qué percibieron y qué puede mejorar”, concluyó.

Texto y entrevista por: Mariana Mijares
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