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LeBron James, lo que toca se convierte en oro

lebron james foto getty images II

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LeBron James se puede jactar de que, prácticamente, por sí solo pudo hacer campeones a los Cleveland Cavaliers en 2016 en una final disputada en contra de Golden State Warriors, el equipo más potente y ganador de la última década. Ese ha sido, cabe decir, el primer y único título en la historia de los Cavs. 

Fue entonces cuando, sin nada de pudor y totalmente seguro de sí mismo, declaró a ESPN en el show More Than An Athlete: “Eso me convirtió en el mejor jugador de todos los tiempos”. La cosa no quedó ahí, por supuesto, como habría de esperarse, esas declaraciones generaron una reacción negativa entre aficionados, comentaristas deportivos y ex-jugadores de la NBA, quienes, de forma casi unánime, acusaron a LeBron James de arrogante, soberbio y de no respetar a viejas leyendas del baloncesto. 

Por ejemplo, en un programa televisivo, Kevin McHale, ex-jugador de los Bolton Celtics, señaló respecto a las declaraciones de “El Rey”: “Eso es una falta de respeto a Bill Russell, Kareem Abdul-Jabbar, Michael (Jordan), Larry (Bird) y Magic (Johnson). No necesitas decir eso de ti mismo. Deja que otras personas digan eso por ti”. 

Pero así es LeBron, un personaje al que le gusta estar siempre en medio de la polémica, siempre en el ojo del huracán. ¿Quién no recuerda cuando, en 2010, a través del programa The Decision, transmitido en vivo por ESPN, LeBron James anunció su salida de los Cavs para irse a Miami Heat? Claro, cuatro años después, en 2014, regresó al equipo de su tierra natal (y otros cuatro años después volvió a salir para irse a Los Lakers), pero lo importante no fue el anuncio de su transferencia a otro equipo, nada de eso, lo importante fue que, a través de ese espectáculo televisivo, demostró que no sólo es un icono de la duela, sino también una figura que despierta un fuerte interés mediático, no solamente en Estados Unidos, sino en gran parte del mundo. 

EL ACTIVISMO DE LEBRON JAMES

Así siempre ha sido LeBron, amante de la polémica y de tocar temas incómodos y controversiales. De hecho, a diferencia de Jordan, que siempre ha tenido un nulo interés por los asuntos públicos o de todo aquello que vaya más allá del deporte, el alero de Los Lakers se ha caracterizado, a lo largo de su carrera, por su intenso activismo político. En 2008, por ejemplo, hizo campaña abiertamente a favor de Barack Obama, lo mismo que, en 2016, por Hillary Clinton. 

Estados Unidos ya tuvo a su primer presidente afroamericano, sí, pero a pesar de eso aún prevalece un profundo racismo en contra de esa comunidad. Aún los matan, aún los encarcelan, aún les niegan oportunidades de trabajo por su condición racial. Aún ganan, sistemáticamente, menos que los blancos. Aún los criminalizan de forma injusta. James no sólo no es ajeno a ello, sino que es un férreo defensor de los derechos de las minorías, en especial de los afroamericanos. 

Él mismo ha señalado lo difícil que es ser negro en Estados Unidos, sobre todo en un Estados Unidos en donde cada día aumentan más las expresiones nativistas, xenófobas y racistas. Por esto, tal vez, desde Muhammad Ali, LeBron sea el atleta afroamericano que, con mayor intensidad, ha denunciado los abusos en contra de la población afroamericana. 

No por nada mostró su respaldo al movimiento Black Lives Matter e, incluso, previo a un partido entre los Cavs y los Brooklyn Nets, en 2014, salió a la cancha portando una playera negra con la frase I Can’t Breathe, que fueron las últimas palabras que dijo Eric Garner, un afroamericano que falleció tras ser estrangulado por un policía de Nueva York. 

De LeBron James deben destacarse, también, sus constantes críticas al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a quien ha acusado de fomentar el racismo en su país. No por nada declaró que nunca aceptaría sentarse junto a él ni accedería a ir a la Casa Blanca, en caso de que su equipo resultara campeón. Además de arremeter en contra del Mandatario Republicano, James ha lanzado fuertes críticas a los dueños de los equipos de la NBA, a quienes ha calificado como un grupo de “viejos blancos” que tienen mentalidad de esclavistas. 

El propio alero de Los Lakers, pese a ser uno de los deportistas más importantes de la historia, ha sido víctima de la discriminación: en 2017, su domicilio particular fue grafiteado con frases racistas. “No importa cuánto dinero tengas, no importa cuán famoso seas, no importa cuánta gente te admire, ser negro en Estados Unidos es difícil. Tenemos un largo camino por recorrer para nosotros como sociedad y para nosotros como afroamericanos hasta que nos sintamos iguales en Estados Unidos”, aseveró LeBron James en conferencia de prensa tras ese suceso. 

EL AMBIENTE DE “EL REY”

Proveniente de un entorno marginado (su madre, Gloria, lo sacó adelante por sí sola, pues su padre los abandonó), James tiene, además, una fundación llama1da LeBron James Family Foundation, la cual, en 2018, inauguró una escuela en Ohio para niños en situación vulnerable. Por lo tanto, LeBron no sólo es una súper estrella de la NBA, sino un símbolo de la lucha por los derechos de las minorías en Norteamérica, así como un ejemplo a seguir para todos aquellos jóvenes que viven en condiciones de exclusión y marginación. 

Con un salario anual de 88.7 millones de dólares y su propia línea de ropa en Nike, no todo es miel sobre hojuelas para LeBron, quien, tras su llegada a Los Lakers a finales del año pasado, ha sido acusado de querer vender jugadores del equipo con la intención de poder armar su escuadra ideal. Y, sin embargo, las súper estrellas del baloncesto, aparentemente, no se han mostradas interesadas en seguir con ese plan. El propio Kevin Durant, de los Warriors, señaló que James está rodeado por un ambiente tóxico y sumamente mediático. 

Aunado a eso, físicamente “El Rey” no ha estado en su nivel más óptimo, ya que las constantes lesiones lo han hecho perderse gran parte de los partidos de la temporada. Pese a ello, LeBron tiene el reto de hacer que Los Lakers vuelvan a ser un equipo ganador. Además de que, en lo individual, deberá romper los récords que aún le faltan y así poder callar todas esas voces que tildan de absurdo que se le considere como el más grande de todos los tiempos. 

EL FUTURO DE LEBRON

Respecto a su futuro, también deberá permanecer en forma lo suficiente para poder jugar junto a su hijo. A su vez, aunque ya es dueño de una parte de las acciones del Liverpool F.C., ha manifestado su intención de seguir los pasos de Jordan, actual dueño de los Charlotte Hornets, y ser propietario de un equipo de baloncesto. 

A LeBron también le aguarda una carrera promisoria en Hollywood: ya cuenta con su programa The Shop en HBO y además se prevé que estelarice la segunda parte de Space Jam, película que en los noventa fue protagonizada por Jordan y los Looney Tunes. 

Ante todo, independientemente del equipo en el que juegue, ya sea en los Cleveland Cavaliers, en Miami Heat o en Los Lakers de Los Ángeles, LeBron va más allá de las filias y fobias. Genio y figura. Polémico y temperamental. Activista y empresario. Icono de la moda, actor, defensor de los derechos de los afroamericanos. Admirar el talento de James es admirar, en sí, la esencia del básquetbol. La esencia del deporte. Entonces, a nosotros los simples mortales, sólo nos queda clamar: ¡Larga vida al Rey! 

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Texto por: Gutierrez Trejo
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