Éste soy yo: Cory Crespo

Éste soy yo: Cory Crespo

Un perfil sobre los gustos e ideas del presidente del Mercedes-Benz Fashion Week México.

Por Miguel Ángel Garro | Fecha: 11/09/14

 

 

 

Presidente Mercedes-Benz Fashion Week México, 37 años, Distrito Federal, México

 

 

Así como el Fashion Week de Nueva York se hace en el Lincoln Center o el de Berlín en la Puerta de Brandenburgo, nuestro sueño es que el Fashion Week México se realice en el Monumento a la Revolución.

 

 

El último gran desfile al que asistí fue el de Tommy Hilfiger en el Fashion Week de Nueva York.

 

 

La moda en México tiene personalidad propia. Nuevas camadas de diseñadores ponen su sello distintivo. Pineda Covalin es la marca de moda más reconocida en el mundo. Y es exitosa porque sabe explotar su raíz mexicana.

 

 

Me introduje a la moda gracias a la producción. Precisamente, nos contrató la anterior organización del Fashion Week para producirlo, y después de dos ediciones, nos dimos cuenta de la gran oportunidad que teníamos. Ahora, somos el evento de moda más importante en México y uno de los más importantes en Latinoamérica.

 

 

Estamos en la zona de despegue ideal para darle la vuelta a la moda en México. Ya se empezó a generar la sinergia entre diseñadores, empresarios y medios. Me parece que vienen los mejores años de la industria de la moda en México.

 

 

El Fashion Week de México fue el tercer mejor producido del mundo, solo después de Nueva York y Berlín, según un análisis que hizo Mercedes-Benz hace tres años.

 

 

En términos de producción, hemos alcanzado la excelencia. Lo que sigue es el trabajo de los diseñadores. Hoy tenemos dos generaciones de diseñadores que se han desarrollado en 20 años de fashion weeks en México. Los ojos de todos están puestos en el sector de la moda. Solo nos falta otro caso de éxito nacional que se explote internacionalmente.

 

 

Dicen que se necesita mucha suerte para ser exitoso, pero la suerte la salen a repartir a las siete de la mañana.

 

 

Me gusta vestir relajado, siempre con algún toque de color. Si tengo que decidirme por un accesorio fundamental, escogería mis tatuajes.

 

 

Paul Smith es un diseñador que disfruto mucho. Creo que su marca ofrece la mezcla adecuada de sobriedad y colorido.

 

 

A David Bowie lo reconozco como un gran icono de la moda. Es el padre de la old school.

 

 

Musicalmente, Gustavo Cerati es el artista que más admiro. Crecí con él y podría escuchar sus canciones millones de veces. Digamos que Bowie es el rey; Cerati, el príncipe.

 

 

Para mí, un hombre contemporáneo con estilo no debe ser ni vestir uptight. Disfruta las pequeñas cosas. No se mide por lo que tiene, sino por lo que hace.

 

 

Mi mayor virtud es mi mayor defecto: soy súper inquieto.

 

 

El año pasado cerramos el Fashion Week con un desfile de Express en el Zócalo de la Ciudad de México. Nuestro objetivo es convertirnos, poco a poco, en un evento de la ciudad. Que todo México se vista de moda.

 

 

No puedo ver películas de suspenso o de terror. Cuando veo una serie, me gusta que me haga reír, que me relaje. Me encanta la comedia.

 

 

Me apasiona muchísimo el universo de la sustentabilidad. Cuando quiero invertir mi tiempo libre, trato de entender hacia dónde se dirige. Es un concepto que se puede malentender fácilmente.

 

 

Bajo nuestra administración, Fashion Week va por la cuarta edición. Nuestra meta, cada vez más patente, es que los diseñadores aceleren sus negocios y lleven sus marcas a nuevos niveles de éxito.

 

 

Fashion Forward, nuestro otro hijo, es una aceleradora de moda. Lo que pretende es unir el talento de los diseñadores con una red de empresarios y mentores.

 

 

Queremos que un diseñador mexicano dé el gran paso, pero de una manera contundente. El discurso de la moda debe de cambiar. Tiene que evaluarse desde un punto de vista de dependencia.

 

 

Quedarse sin luz durante cuatro minutos en un desfile es lo peor que nos ha pasado. El show siguió. Las quinientas personas que forman parte de la producción no dejaron de moverse y de buscar una solución.

 

 

Creo que el círculo de la moda en México cada vez llega a más lugares. Al final, el objetivo es que la ropa de los diseñadores mexicanos esté en la calle.