Pacífico Occidental: el nuevo Golfo Pérsico

Pacífico Occidental: el nuevo Golfo Pérsico

Es la nueva zona de mayor interés para Estados Unidos. Sólo un problema: China está creciendo y quiere más espacio.

Por: Témoris Grecko | Fecha: 22/11/12

 

Si la guerra fuera siempre como esto: barcos guardacostas de países rivales enfrentándose con cañones de agua durante horas, unos y otros barriendo las cubiertas enemigas con potentes chorros. Otras naves menores y desarmadas (40 pesqueros chinos) tratando de aprovechar la confusión para seguir avanzando con el propósito de infiltrarse en aguas en disputa, rumbo a las islas que los japoneses llaman Senkaku y los chinos, Diaoyou. Parecería un juego, pero se trata de algo serio.

 

Aunque no existe un acuerdo internacional que reconozca la soberanía de alguna nación sobre las Senkaku, Japón las ocupa y administra, y no planea ceder terreno en esta zona de valor estratégico. China las quiere; sin embargo, no fue este país el que desplegó aviones caza y barcos militares en las cercanías, listos para "cualquier eventualidad": fue Taiwán, la China insular que, al igual que Japón, depende de Estados Unidos para su protección.

 

Nadie puede negar la complejidad de una región que -mientras los ojos del mundo están en Medio Oriente- es considerada como la más importante para la seguridad del planeta en el siglo XXI.

 

El Pacífico Occidental ha desplazado al Atlántico -eje de la economía y las tensiones del mundo durante cinco siglos- a un segundo plano. Más allá de animadversiones locales, es ahí donde Estados Unidos siente que enfrentará los mayores retos de este siglo. Lo demuestra no sólo en el discurso: ha construido una nueva base con dos mil 500 marines en Darwin, una ciudad en el norte de Australia, y ha reforzado pactos de defensa o establecido nuevos acuerdos con varios países, incluso Vietnam, el último que lo derrotó en una guerra.

 

Todo esto es parte de una reorganización general de sus fuerzas, llamada "rebalanceo" o "pivote", que habrá colocado una buena parte de su Marina en el Pacífico para 2020. El objetivo, teme Beijing, es contener el crecimiento de China. En Washington no se distraen: aquel 25 de septiembre de 2012, la noticia del día para la mayoría fue la cómica batalla de agua en las Senkaku, pero para los analistas de inteligencia fue la puesta en servicio del Liaoning, el primer portaaviones chino.

 

"El Mar del Sur de China es el futuro de los conflictos", escribió el analista Robert D. Kaplan en un artículo publicado en la revista Foreign Policy, en septiembre del año pasado.