Obama y Romney: Guerra por las minorías

Obama y Romney: Guerra por las minorías

Los republicanos buscan atacar a los demócratas en sus bases tradicionales pero, o al menos dificultarles el voto.

Por: Témoris Grecko | Fecha: 26/09/12

 

Laura Freeman dedica ocho horas a la semana a promover el voto latino. Por las tardes, al terminar su trabajo de profesora de idiomas, o en sus días libres, se desplaza desde el distrito financiero hasta alguno de los tres puntos de la isla de Manhattan, donde es posible encontrarla repartiendo volantes a las personas que ella cree que pueden tener origen hispánico. Su lugar favorito es Union Square, una de las plazas más animadas de Nueva York. "Ahí puedo cumplir con mi compromiso y entretenerme escuchando a los músicos y cómicos callejeros", dice por teléfono.

 

A pesar de tener un aspecto claramente anglosajón, Freeman siente que "los latinos me reconocen como una persona que los comprende y apoya, se acercan a mí con confianza y me hacen preguntas. No me ven como una de esas fanáticas que quieren crear una "fortaleza Estados Unidos" (fortress America) y expulsar a sus niños a México".

 

Esta amable mujer no colabora con una organización de apoyo a minorías étnicas, ni con el partido Demócrata, que suele recibir la mayor parte de los sufragios hispánicos. Freeman es una apasionada voluntaria del Partido Republicano, tradicionalmente visto como antilatino. "Tenemos que corregir esa mala imagen", dice. "Nosotros somos el partido de Abraham Lincoln. Fueron los demócratas del sur quienes más se opusieron a los derechos civiles en los años sesenta. Y somos además el partido que mejor representa los intereses de los latinos: defendemos el derecho a la vida, los valores familiares, la centralidad de la religión en la vida pública".

 

Para ella, son los "loquitos del Tea Party" (una agrupación extremista dentro del Partido Republicano) quienes cargan la culpa del desprestigio y, por eso, "tenemos que hacer el mayor esfuerzo para recuperar a nuestros hermanos hispanos. El voto latino es cada vez más importante, sobre todo en los estados en disputa, donde unos pocos votos definirán quién será el próximo presidente".

 

El voto de la población negra, en cambio, no tiene esperanzas de ganarlo este año. "Menos con un presidente negro", dice. Y señala el abucheo que sufrió el virtual candidato presidencial republicano, Mitt Romney, en su discurso ante una importante organización negra, el pasado 11 de julio en Houston.

 

"[Romney] no vino a convencernos de apoyarlo, sino de que no debemos temerle", dice Ted Williams, un activista del Partido Demócrata, responsable de tareas de proselitismo en Charlotte, Carolina del Norte. "Su táctica no es ganar el voto negro, es desmovilizarlo: quieren que nos quedemos en casa el 6 de noviembre [día de la elección]. No les vamos a dar el gusto".