Y dios creó a... Ana Ayora

Nació en Miami, pero su corazón es colombiano, la vimos con Robert De Niro y Diane Keaton en la cinta The Big Wedding.

Por: Mario Amaya | Fecha: 03/07/13


El punto de encuentro en esta nublada mañana es un pequeño café llamado Aroma, ubicado en una popular avenida en Studio City, centro de operaciones de cientos de proyectos de cine y televisión de Hollywood. Estoy frente a una guapísima morena de ojos verdes, nacida en Florida pero hija de colombianos. Me habla en un impecable acento paisa (el típico de la región de sus padres, Antioquia, Colombia), aunque de vez en cuando regresa al inglés, el idioma que usa para los asuntos de trabajo. Antes de darle un sorbo a su capuchino, suelta una tenue sonrisa que me conquista de inmediato. Su nombre es Ana Ayora, signo cáncer, nacida el 8 de julio (como buen caballero no le pregunté de qué año). Hace poco fue la "diosa" sumergida en la alberca en uno de esos comerciales de Got Milk?, apareció en la serie Castle y estuvo en la película Marley & Me, junto a Owen Wilson y Jennifer Aniston. Mírenla bien, porque Google no les dirá mucho; Twitter quizá agregue un poco sobre ella; y Dalí, su perro chihuahua, definitivamente no soltará ninguna información. Pero estén tranquilos: en Esquire hemos preparado una entrevista para darles toda la información que necesitan sobre ella.

 

 

Ana no está aquí por casualidad. Todos hablarán de ella después de ver el filme The Big Wedding, que se estrena este mes y en el que comparte pantalla con algunos "desconocidos" como Robert De Niro, Diane Keaton, Susan Sarandon, Robin Williams, Amanda Seyfried, Topher Grace y Katherine Heigl. La historia gira en torno a una pareja de divorciados que tendrán que fingir que aún son un matrimonio para no arruinar la boda de su hijo adoptivo. Él decide invitar a la ceremonia a su madre biológica, una colombiana -quien es la mamá de Ayora en la película-, y ella, al ser muy católica, no se sentirá muy cómoda con el tema del divorcio, así que esta unión forzada causará muchos momentos divertidos.

 

 

"Mi personaje se llama Nuria Soto y tendré una historia de amor con el hermanastro de mi hermano, interpretado por Topher Grace [quien, por cierto, se hizo famoso gracias a That "70s Show]. Me parece muy bien que la cultura estadounidense empiece a dejar de lado los estereotipos sobre los latinoamericanos, tenemos muchas otras cosas que contar. Sí, en nuestra comunidad latina hay historias de gente humilde, trabajadores de campo, empleadas domésticas, strippers, pero pasa lo mismo que con cualquier otra cultura en el mundo. Creo que somos mucho más, no se nos puede reducir y meter en un molde; es bueno que en esta película nos aborden desde un ángulo distinto", me platica emocionada.

 

 

Mientras hace memoria de sus comienzos en la actuación, es interesante ver cómo cambia del español al inglés, dependiendo del tema que trate. Se nota que ha vivido en un mundo bilingüe. Lo de ella no es spanglish, hay que precisar. Sus memorias familiares las narra en un español perfecto, pero las historias sobre su trabajo o sus amigos, las cuenta en inglés. Los recuerdos, el ayer, la infancia, le salen en castellano. "Nací en Miami, donde vive mi familia directa, pero mi mamá siempre se la ha pasado en viajes a Medellín. Yo crecí viajando a Colombia cada verano, por eso su cultura está tan arraigada en mí", dice con orgullo, como si hubiera nacido en el mismísimo corazón de Antioquia. "La verdad, hasta tuve que pelear con mis papás porque hubo un tiempo en que me quería ir a vivir allá. La pasaba muy bien", comenta soltando una sonrisa pícara.

 

 

Sin embargo, cuando habla de California o del negocio que eligió como carrera, le sale mejor en el idioma de Hollywood: "Acabo de cumplir cuatro años de vivir en Los Ángeles, thank you very much!", expresa con algo de emoción. "Estoy súper contenta, puedo decir que tengo un grupo de amigos muy especiales con los que desarrollamos actividades diversas, que se complementan con mi trabajo. Entre otras cosas practico yoga unas cuatro o cinco veces a la semana porque necesito mantener mi equilibrio mental, emocional y espiritual. Parezco un resorte, me encanta mantenerme activa y sudar siempre". La miro de arriba para abajo, pienso en eso que dijo de ser un resorte, su figura es perfecta, ¿será una esclava del gimnasio? ¿Quién es su instructor personal? Pronto me saca de la duda. "Mmmh, no realmente. Disfruto el estar activa, pero en espacios abiertos, como en los parques, por ejemplo. Soy poco aficionada a ir al gimnasio. Prefiero el ejercicio al aire libre", aclara, mientras hace una pausa y se recoge su larga cabellera para hacerse una cola de caballo. "Pero, ¿sabes una cosa? Lo que sí me gusta hacer en espacios cerrados es cantar. Uno nunca sabe lo que puede venir y algo que quisiera hacer es actuar en un musical". Lo que faltaba, el "resorte" colombiano además ¡canta!

 

 

Y baila. Su entrada a la actuación llegó por un camino alterno. "Mi pasión era el ballet, disciplina que me enseñó mucho. Bailé durante mucho tiempo con el sueño de convertirme en profesional. Pero hacia los 20 años tuve que parar: mientras practicaba en la universidad tuve una seria lesión de ligamentos". Era el momento de hacer una pausa. Debía buscar otros rumbos. Una amiga colombiana le comentó sobre su deseo de llevarla a una agencia de modelos porque estaba segura de que la contratarían. No se equivocó. "Me comenzaron a llamar para modelar y participar en comerciales, empecé a sentir que este nuevo oficio era lo único que podría llenar un poco el vacío que me había dejado renunciar al ballet. Porque, para serte sincera, siempre pensé que la danza sería la expresión artística que marcaría mi vida". De vez en cuando regresa al baile, pero ya ha comprendido que su profesión es la de actriz.

 

 

Por razones apenas obvias, su género cinematográfico favorito es el musical. "Uno de los recuerdos recurrentes de mi niñez es la obsesión que tenía por la película Annie [1982], la vi tantas veces que mi familia ya no la resistía. Aunque debo decir que mientras crecía no era una gran fanática del cine o de la televisión. Si me preguntas cuál era mi película o mi serie favorita de esa época, tendría que decirte un claro no lo sé. Yo era muy social y me la pasaba más afuera de la casa que acostada en un sillón frente a una pantalla". Obvio, "resorte", activa desde chica. "Pero ahora estoy aquí, ya ves cómo el destino termina marcándote el camino de uno u otro modo".

 

 

La ex bailarina le da otro sorbo a lo que queda de su capuchino. El olor del café se acentúa. Por ahora se puede tomar tranquila una o dos tazas, sin que los fans la interrumpan. Quizá en unos años ya no sea así. "No quise ser actriz por la fama o el reconocimiento. Eso me no me deslumbra. Entiendo que debo ser muy cauta y saber manejar mi vida privada. Lo que hago es mi trabajo, nada más. En este momento me siento bendecida por vivir la vida que llevo, por sentir el apoyo de mis padres, de mi familia en Colombia, y contar con mis amigos. Y en mi vida sentimental estoy contenta, paso por un buen momento y siempre apreciaré a quien esté presente en mi vida, siempre será alguien con quien tendré la oportunidad de aprender". Ojo: no menciona ningún nombre. Pero seguro que hay alguien en su corazón. Tiene que haberlo. Su lista de admiradores debe ser extensa. Lo será aún más después de estas fotos. Aumentará de manera exponencial tras el estreno de The Big Wedding. Y entonces vendrán los autógrafos, los paparazzi y será difícil tenerla cerca, y en calma, tomarse un rico café con ella.

 

 

Estilismo: Annie Ladino para The Wall Group. Asistente de moda: Sarah Brody.