Eres el anfitrión
-Cambia las sábanas.
-Deja un juego de toallas limpias sobre la cama.
-Compra provisiones antes de su llegada: llena el refri con cervezas, leche, huevos y algunos quesos.
-Sabemos que no eres guía de turistas, pero sí sabes cómo moverte en tu barrio: comparte tus conocimientos. Pero sólo si te lo piden.
-Ten a la mano un juego de llaves adicional, para que entren y salgan a su gusto.
-Siempre debes llegar a casa antes que los invitados.
-Nada de sexo.
Eres el huésped
-Llega a tiempo. Si vas a tardar más de 15 minutos de la hora que quedaste, llama para avisar.
-No te presentes con las manos vacías: lleva una botella de vino.
-A menos que salgas con tus anfitriones, no llegues después de las 11 de la noche. No todos están de vacaciones, como tú.
-Ofrece lavar los trastes.
-Tiende la cama.
-Si querías enfiestar y dormir hasta tarde, debiste quedarte en un hotel.
-Levántate en cuanto oigas que los demás despiertan.
-Manda una nota para agradecer.
-Nada de sexo.